Javier Milei cumple 1.000 días como presidente: cómo cambió la Argentina desde diciembre de 2023
Desde diciembre de 2023, el Gobierno aplicó un fuerte ajuste, modificó el funcionamiento del Estado y avanzó con reformas que transformaron la economía y el escenario político argentino.
Javier Milei cumple este sábado 1.000 días como presidente, desde su asunción el 10 de diciembre de 2023. Durante este período, el Gobierno implementó un fuerte programa de ajuste fiscal, redujo el gasto público, modificó regulaciones, impulsó reformas económicas y laborales y avanzó con un proceso de transformación de distintas áreas del Estado.
La gestión comenzó en un escenario marcado por una inflación elevada, déficit fiscal, restricciones cambiarias y una fuerte pérdida del poder adquisitivo. El programa económico diseñado por el ministro de Economía, Luis Caputo, tuvo como principales objetivos alcanzar el equilibrio fiscal, reducir la emisión monetaria y estabilizar los precios.
El ajuste fiscal, una de las principales características
Una de las primeras medidas del Gobierno fue implementar un fuerte recorte del gasto público. El Ejecutivo redujo transferencias, subsidios, partidas destinadas a distintas áreas de la administración y frenó buena parte de la obra pública financiada por el Estado nacional.
El equilibrio de las cuentas públicas pasó a ser uno de los principales objetivos de la gestión. El Gobierno sostiene que esta política permitió eliminar el déficit fiscal y reducir las necesidades de financiamiento del Tesoro.
En paralelo, se produjo una reducción significativa del tamaño de la estructura estatal, con modificaciones de organismos, despidos y cambios en programas y dependencias de la Administración Pública Nacional.
La inflación pasó a ser el principal frente económico
Cuando Milei asumió, la inflación constituía uno de los principales problemas de la economía argentina. El por entonces nuevo Gobierno implementó un programa de estabilización basado en el ajuste fiscal, el control de la emisión y una política monetaria orientada a reducir la expansión de pesos.
Con el paso de los meses, la velocidad de aumento de los precios se redujo de manera considerable.
Según el Indec, en julio de 2026 la inflación fue del 2,1% mensual, mientras que acumuló 19,3% durante los primeros siete meses del año.
La reducción de la inflación modificó uno de los principales indicadores de la economía, aunque el nivel general de precios continúa siendo significativamente superior al registrado al comienzo de la gestión.
Salarios, empleo y pobreza
El proceso de estabilización convivió con una fuerte contracción de la actividad económica durante la primera etapa del Gobierno y con una posterior recuperación de distintos sectores.
El mercado laboral también atravesó cambios durante estos 1.000 días. Según los últimos datos publicados por el Indec, la tasa de desocupación se ubicó en 7,8% en el primer trimestre de 2026.
Los ingresos de los trabajadores evolucionaron de manera diferente según el sector. Mientras algunas actividades lograron recuperar parte del poder adquisitivo perdido, otras permanecieron por debajo de los niveles previos.
La pobreza también tuvo un fuerte incremento durante la primera etapa del ajuste y posteriormente registró una reducción. El indicador continúa siendo uno de los principales datos utilizados para medir el impacto social de las políticas implementadas por el Gobierno.
Reformas y desregulación
Otra característica de la administración Milei fue la implementación de un amplio proceso de desregulación de la economía.
A través del DNU 70/2023 y posteriormente mediante la Ley Bases, el Gobierno impulsó modificaciones en distintas áreas económicas y administrativas.
Entre otras medidas, se modificaron normas laborales, se redujeron regulaciones, se establecieron cambios en el funcionamiento del Estado y se creó el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), destinado a atraer inversiones de gran escala mediante beneficios tributarios, aduaneros y cambiarios.
El Gobierno también avanzó con privatizaciones y con la transformación de empresas y organismos estatales.
Una política exterior alineada con Trump y la derecha internacional
La política exterior fue otra de las áreas donde Javier Milei marcó un fuerte cambio de orientación. Desde el inicio de su gestión, profundizó el vínculo con Estados Unidos y Donald Trump, con quien comparte afinidad ideológica y una agenda de cooperación económica y estratégica.
Israel, por su parte, ocupó un lugar central en el giro internacional de Milei. El Gobierno profundizó la alianza política y estratégica y reforzó su discurso de respaldo al Estado israelí, al que el presidente define como un bastión de Occidente. En abril de 2026, el libertario y Benjamín Netanyahu anunciaron los Acuerdos de Isaac, destinados a ampliar la cooperación en seguridad, lucha contra el terrorismo y el antisemitismo, además de promover vínculos en tecnología, comercio e innovación. La iniciativa se presentó como una extensión de la visión de los Acuerdos de Abraham impulsados por Donald Trump.
El presidente también fortaleció sus vínculos con referentes de la derecha latinoamericana y europea, entre ellos Jair Bolsonaro, José Antonio Kast, Santiago Abascal e Isabel Díaz Ayuso. Milei buscó además convertirse en uno de los principales referentes regionales de ese espacio político.
En contraste, la relación con Luiz Inácio Lula da Silva estuvo marcada por fuertes diferencias ideológicas y cruces públicos. A pesar de las tensiones entre ambos mandatarios, Argentina y Brasil mantuvieron sus vínculos comerciales y la relación dentro del Mercosur.
Otro conflicto destacado fue el enfrentamiento con Pedro Sánchez, que en 2024 derivó en una crisis diplomática entre Argentina y España. Milei cuestionó reiteradamente al presidente español y a su gobierno, mientras profundizó su acercamiento a dirigentes de la derecha española.
Durante estos 1.000 días, la Argentina también rechazó incorporarse a los BRICS, avanzó en su acercamiento a la OCDE y profundizó la cooperación con Estados Unidos y otros países occidentales, mientras mantuvo una relación más pragmática con China por su importancia comercial.
Una nueva relación con las provincias
La administración nacional mantuvo durante buena parte de su gestión una relación conflictiva con los gobernadores, especialmente a partir de la discusión por las transferencias de recursos y la obra pública.
El Ejecutivo redujo transferencias discrecionales y reclamó a las provincias que avanzaran con sus propios programas de ajuste.
Con el paso del tiempo, sin embargo, el Gobierno comenzó a buscar acuerdos legislativos y políticos con distintos mandatarios provinciales para avanzar con reformas y garantizar respaldo parlamentario.
La transformación del mapa político
Los 1.000 días de Milei también estuvieron marcados por una modificación del escenario político argentino.
La llegada de La Libertad Avanza al poder significó el desplazamiento de los principales espacios que habían gobernado el país durante las últimas décadas y obligó a redefinir las estrategias de la oposición.
El oficialismo logró aprobar iniciativas centrales durante su gestión, aunque durante buena parte del mandato debió negociar con sectores de la oposición dialoguista debido a que no contó inicialmente con mayoría propia en ambas cámaras del Congreso.
La relación con el PRO, el peronismo y los gobernadores fue cambiando según cada etapa y cada iniciativa legislativa.
Los escándalos y focos de conflicto que marcaron la gestión
Los 1.000 días de Milei también estuvieron atravesados por distintos escándalos, denuncias e investigaciones judiciales que involucraron al Presidente, funcionarios y organismos del Estado.
Uno de los episodios de mayor impacto fue el denominado caso $LIBRA, ocurrido en febrero de 2025, cuando Milei difundió desde sus redes sociales el proyecto de la criptomoneda. El token registró una fuerte suba y posteriormente se desplomó, lo que derivó en denuncias judiciales y en una investigación para determinar las responsabilidades de los distintos actores involucrados. La causa continuó avanzando durante 2026 y los peritajes sobre dispositivos y comunicaciones incorporaron nuevos elementos al expediente.
Otro de los focos de conflicto fue la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS). En 2025 se conocieron audios atribuidos a Diego Spagnuolo, entonces titular del organismo, en los que se denunciaban presuntos pedidos de sobornos relacionados con la compra de medicamentos. El escándalo derivó en una investigación judicial, allanamientos y el desplazamiento de Spagnuolo. El Gobierno, por su parte, negó las acusaciones y dispuso una auditoría en el organismo.
A estos episodios se sumó la controversia alrededor de Manuel Adorni, por entonces jefe de Gabinete. El exfuncionario quedó bajo cuestionamientos por el crecimiento de su patrimonio y por operaciones vinculadas con criptomonedas que fueron objeto de investigaciones y pedidos de explicaciones. El caso se convirtió en otro de los conflictos que afectaron al oficialismo durante 2026, al menos hasta la renuncia de quien, a su vez, fuese vocero de la gestión libertaria.
También hubo cuestionamientos vinculados con Eduardo “Lule” Menem, el funcionamiento de la Cámara de Diputados, contrataciones y denuncias sobre distintos organismos estatales. Algunos de esos expedientes se cruzaron políticamente con las investigaciones sobre ANDIS y otras causas que tramitan en los tribunales federales.
En paralelo, el Gobierno enfrentó conflictos políticos por la relación con el Congreso, las provincias, las universidades, la salud y las organizaciones sociales, además de protestas contra el ajuste y las reformas impulsadas por el Poder Ejecutivo.
Estos episodios no tuvieron todos la misma dimensión ni el mismo estado judicial, pero conformaron parte del escenario político que acompañó los primeros 1.000 días de Milei y pusieron bajo discusión una de las principales banderas discursivas con las que llegó al poder: la promesa de terminar con las prácticas asociadas a la denominada “casta” política.
Defensa, Malvinas y una nueva etapa
En los últimos días, el Gobierno también colocó nuevamente la cuestión Malvinas en el centro de su agenda.
Milei anunció medidas vinculadas con la defensa de la soberanía argentina sobre las islas y anticipó la construcción de una base naval integrada en Tierra del Fuego.
En ese contexto, el Ejecutivo modificó el Presupuesto 2026 mediante el Decreto 867/2026, que incorporó cerca de $218.000 millones adicionales para Defensa, destinados a fortalecer las capacidades operativas de las Fuerzas Armadas.
Al mismo tiempo, mediante el Decreto 868/2026, el Gobierno endureció el esquema de control y sanciones para empresas vinculadas con actividades hidrocarburíferas en los espacios marítimos que Argentina considera parte de su territorio.
La nueva normativa designó a la Cancillería como autoridad de aplicación de la Ley 26.659, estableció procedimientos administrativos más rápidos y fijó nuevas exigencias para empresas que pretendan acceder al RIGI o conseguir permisos y concesiones hidrocarburíferas.
Los 1.000 días, en cifras
El balance de la gestión de Milei tiene como principales indicadores una fuerte reducción del gasto público, el paso desde el déficit hacia el equilibrio fiscal, una importante disminución de la inflación respecto de los niveles registrados al comienzo del mandato y una profunda modificación del marco regulatorio de la economía.
Al mismo tiempo, el período estuvo acompañado por una fuerte contracción inicial de la actividad, cambios en el mercado laboral, una elevada conflictividad política y un proceso de transformación del Estado.
A 1.000 días de su llegada a la Casa Rosada, el Gobierno transita una etapa diferente de la que marcó sus primeros meses. Con la inflación en niveles considerablemente menores y el equilibrio fiscal como uno de sus principales objetivos, la administración Milei busca consolidar las reformas implementadas y avanzar con una agenda centrada en inversiones, crédito, infraestructura, crecimiento y nuevas reformas estructurales.