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"Impulso País": el nuevo interbloque que puede inclinar la balanza el Senado

El nuevo interbloque reúne senadores del PRO y espacios provinciales con agenda propia y disposición a negociar ley por ley.


Mientras el Senado se acomoda para una semana caliente, el tablero volvió a moverse. A la salida de tres legisladores del interbloque peronista se le sumó, casi en simultáneo, la oficialización de un nuevo interbloque “Impulso País”.

El espacio quedó conformado por siete senadores de distintas provincias y tradiciones partidarias.

Por el PRO se integraron el misionero Martín Goerling Lara, la pampeana Victoria Huala y la chubutense Andrea Cristina. Desde Provincias Unidas se sumaron el correntino Carlos Camau Espínola y la cordobesa Alejandra Vigo —ratificada como vicepresidenta segunda del Senado en la sesión preparatoria—.

Completan el armado la chubutense Edith Terenzi, cercana al gobernador Ignacio Torres, y la tucumana Beatriz Ávila, hoy alineada con Osvaldo Jaldo.

El comunicado fundacional habló de “visión federal y productiva” y de “consensos racionales”. Traducido al lenguaje parlamentario: disposición a negociar, sin atarse a una lógica automática de oficialismo u oposición dura. La novedad no es solo la creación del interbloque sino el contexto en el que aparece.

Hoy, el interbloque peronista Popular, que conduce José Mayans, quedó con 25 integrantes —un piso históricamente bajo para el PJ en la Cámara alta—. Javier Milei tiene 21 senadores propios en La Libertad Avanza. La UCR suma 10. En ese esquema, siete votos pueden ser decisivos.

Quién es quién en el interbloque

Vigo expresa al peronismo cordobés no kirchnerista; Espínola se mueve con autonomía en Corrientes; Terenzi responde a la dinámica patagónica; Ávila juega en sintonía con el oficialismo tucumano. Incluso el PRO que se suma no responde a una estrategia nacional uniforme, sino a liderazgos provinciales.

En este marco, la agenda económica y fiscal que impulse el Ejecutivo deberá dialogar con intereses provinciales concretos. Infraestructura, coparticipación, obras, empleo regional. El federalismo como variable de negociación.

En su declaración, Impulso País se presentó como “una herramienta legislativa al servicio del crecimiento de las provincias y el fortalecimiento institucional”. La fórmula evita la confrontación directa y se ubica en el terreno del pragmatismo.

La pregunta es si ese pragmatismo derivará en acompañamientos estables al oficialismo o en apoyos caso por caso. Por ahora, el Senado sigue atomizándose.