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Horas decisivas para Patricia Bullrich: el Senado se tensa por la reforma laboral

El oficialismo negocia con bloques dialoguistas para aprobar la reforma laboral, pero la rebaja de Ganancias enfrenta el rechazo de gobernadores.

Patricia Bullrich y una semana clave para la reformal laboral en el Senado. 

Patricia Bullrich y una semana clave para la reformal laboral en el Senado. 

X (@PatoBullrich)

La presidenta del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, continuó este martes las negociaciones con los bloques dialoguistas para avanzar con la aprobación de la reforma laboral, aunque persisten desacuerdos clave, en especial en el capítulo fiscal.

En ese contexto, este martes a las 14 se realizará una reunión de Labor Parlamentaria para definir el esquema de la sesión prevista para el miércoles.

Bullrich evitó dar precisiones públicas sobre el estado de las conversaciones con los senadores aliados, pero fuentes parlamentarias advirtieron que la rebaja del Impuesto a las Ganancias para empresas corre riesgo si el oficialismo no logra cerrar un acuerdo con los gobernadores dialoguistas, que rechazan el impacto fiscal de la medida.

Según fuentes parlamentarias, la senadora informará en la mesa política cuáles fueron los avances alcanzados y qué artículos del proyecto podrían quedar sin los votos necesarios. Tras más de tres horas de reuniones, Bullrich se limitó a señalar que las definiciones se conocerán recién el miércoles y sostuvo que “hay un acuerdo grande” que el oficialismo busca preservar.

“Tenemos un acuerdo muy sólido, pero decidimos darlo a conocer el miércoles. Estamos terminando el debate y nos mantenemos firmes en eso”, afirmó la legisladora oficialista ante la prensa.

Desde la Unión Cívica Radical, el senador Eduardo Vischi relativizó las tensiones y subrayó que el eje central de la discusión es la reforma laboral. “Hace décadas que la Argentina intenta avanzar con esta ley y nunca lo logra. Ese es el foco del debate”, expresó.

Labor Parlamentaria y tensiones internas

La actividad del martes no se limitará a la búsqueda de consensos. La reunión de Labor Parlamentaria, convocada para las 14, podría exhibir cruces entre el oficialismo y el peronismo por el esquema de la sesión, según reconocieron fuentes del Senado.

En paralelo, trascendió el malestar de la vicepresidenta Victoria Villarruel con Bullrich por no haber sido invitada a las reuniones con los bloques dialoguistas. No obstante, este martes participó el secretario parlamentario Agustín Giustinian como representante institucional.

Del encuentro encabezado por Bullrich en el despacho del senador Vischi participaron, entre otros, Carlos Arce (Frente Renovador de la Concordia), Martín Goerling (PRO), Carlos “Camau” Espínola (Provincias Unidas), Edith Terenzi (Despierta Chubut), Beatriz Ávila (Independencia) y Flavia Royón (Primero Los Salteños).

El nudo fiscal

Uno de los principales puntos de conflicto es la rebaja del Impuesto a las Ganancias para empresas: del 35% al 31,4% para grandes compañías y del 31% al 27% para medianas empresas. Los gobernadores rechazan ese esquema por el impacto que tendría sobre la coparticipación, estimado en casi dos billones de pesos hacia 2027.

Desde el oficialismo admitieron que se analizan alternativas y que, si no están los votos, ese capítulo podría ser eliminado del proyecto y tratado en una ley aparte. El paquete fiscal también incluye la eliminación de impuestos internos y la creación de un Régimen de Inversiones para medianas empresas, con beneficios como la amortización acelerada del Impuesto a las Ganancias.

Indemnizaciones y otros puntos sensibles

Otro eje de discusión es el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que se financiaría con el 3% de los aportes patronales destinados a la ANSES. La UCR propone que las pymes puedan utilizarlo para financiar despidos, una postura que aún no logra consenso pleno.

En cambio, sí habría acuerdo en establecer un tope indemnizatorio de un sueldo por año trabajado, con un máximo de tres salarios promedio. El pago podría realizarse en hasta 12 cuotas para grandes empresas y 18 para pymes, con una actualización basada en inflación más un 3% anual, en lugar de las tasas judiciales.

También siguen bajo discusión los cambios en las denominadas “cajas sindicales”. El proyecto propone que los aportes de los trabajadores a los gremios pasen a ser voluntarios y eliminar ciertas contribuciones empresarias, una iniciativa rechazada por el sindicalismo por su impacto en la afiliación.

Por último, resta definir si el pago de salarios quedará limitado a entidades bancarias tradicionales o si se habilitará también a billeteras virtuales, una opción que enfrenta el rechazo de todas las cámaras del sector financiero.