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Arden los grupos de WhatsApp libertarios porque Milei no defiende sus ideas y cruza líneas liberales clásicas

La sola idea de que se filtre un comentario negativo sobre el programa económico o los proyectos de Ley que se debaten en el Congreso Nacional hace que nadie quiera reunirse no solo con un periodista, sino que tome mucha prudencia en mandar un simple mensaje textual.

Javier Milei estará dos veces en Estados Unidos en menos de un mes. Foto: EFE
EFE

Esta semana que terminó fue explosiva para muchos liberales históricos, esos que colmaron las primeras apariciones de Javier Milei en la Ciudad de Buenos Aires o cuando recorría las contadas localidades en las que participó. La frustración se mezclaba con la incertidumbre por una nueva desilusión.

Primero fue un viejo conocido al que este cronista pudo contactar en una reunión de Las Fuerzas del Cielo realizada antes del cierre de listas de 2025, cuando todavía pensaban que iban a doblarle el brazo a Sebastián Pareja y Karina Milei en el armado electoral.

El concejal, oriundo de un distrito del extremo sur de la Provincia de Buenos Aires, mandó un mensaje fulminante pero, previamente, había mandado algunos mensajes cruzados con otro dirigente. “Es inaudito que empecemos a defender cualquier cosa bajo el pretexto del principio de inocencia o porque sino le damos la razón al kirchnerismo”.

La charla había comenzado con un comentario sobre la nueva oficina de respuesta oficial y derivó a situaciones tan intangibles como la relación entre Donald Trump y la pedofilia. Ni siquiera habían tocado la intervención al Indec.

Al otro día, un activo concejal de la zona oeste, que mantuvo la conducción de su distrito a pesar de las denuncias y operaciones recibidas en su contra, exaltado, mandó la foto de Leila Gianni en la bañera toda revestida de espuma. “Es un espacio donde las ideas vencen siempre”, dijo a los gritos.

El interlocutor es uno de los que abrazó la motosierra como elemento de destrucción sin contemplar que atrás de la locura solo había euforia y relaciones “rarísimas”, como él mismo las calificó. Conocedor de estos humores por su antigua relación con Leila Lemoine, a la que conoció en medio de a campaña, llegó a una conclusión, quizás tardía. “Esto se llama ponerle el pecho a las ideas”.

La otra foto que nadie comprendió fue la que protagonizaron Diego Santilli y Cristian Ritondo en el despacho del Ministro del Interior sin ningún libertario alrededor. Justo en medio de las negociaciones por la ley laboral, parecía un cover de las épocas PRO. Irónico, un disconforme mileista los comparó con “la dupla Monzó – Frigerio”, también en el mismo despacho. “Ambos proponían pactos que el presidente Macri no quería”, recordó.

El presidente Javier Milei volvió a la violencia verbal, que muchas veces termina en física. Hay que recordar que hace un poco más de una década, cuando el kirchnerismo post nestorista prometía ir por todo, los primeros en soportar insultos y hasta algún conato de violencia callejero fueron los periodistas. Los libertarios mayores rechazan estas prácticas, pero ahora también empiezan a revisarlas los más jóvenes, más parecidos a los jóvenes de la UCEDE que de La Libertad Avanza.

leila en la bañera
Leila en la bañera

Leila en la bañera

Patricia Bullrich, Silvina Giúdicce y la dupla Santilli – Ritondo no han dicho nada sobre lo que antes criticaban. Parecen Daniel Scioli huyendo del cronista de La Nación Más cuando se le preguntaba sobre la AFA y Claudio "Chiqui" Tapia. Al igual que con Néstor y Cristina, no se puede poner en observación ninguna política nacional por más erradas y estrafalarias que sean.

Como siempre recuerda un miembro fundador del anarco liberalismo, “todas las mañanas que salimos de caza tenemos un puntito rojo en el medio de la frente” y lo único que les permite sobrevivir es estar atento al humor de la hermana presidencial. No es el proyecto, es la sobrevivencia.

Por ese motivo, un miembro más que importante de la tropa política violeta le confesó a un amigo días atrás. “Tengo ganas de hablar, de decir las cosas que no están bien… Pero mis amigos me piden que no lo haga, porque sino esto se va a la mierda y vuelve el kirchnerismo… Pero lo peor es que el kirchnerismo, el peronismo o hasta el propio Axel Kicillof podrá volver si nosotros nos quedamos callados y el gobierno sigue haciendo lo que hace”.

Mientras tanto, Milei sigue preguntándose quién el “garganta profunda” que filtra datos indecorosos de su propia gestión. Señor presidente, quienes tienen amigos y conocidos preexistentes hablan, porque así se relacionan en el mundo de los adultos.