Ganó el lobby de los laboratorios: el Tratado de Patentes saldrá sin el capítulo II
El lobby se impuso en Diputados. El tratado de patentes se debatirá esta semana nuevamente en las comisiones y el 20 de mayo en el recinto.
Ganó el lobby de los laboratorios: el Tratado de Patentes saldrá sin el capítulo II.
MDZ | Juan Mateo AberastainEl fuerte poder de lobby de los laboratorios nacionales dio sus frutos. Finalmente, el Tratado de Cooperación en materia de Patentes (PCT, por su sigla en inglés) saldrá sin el capítulo II que terminaba con la reproducción de biosimilares y de genéricos, la pesadilla del negocio farmacéutico argentino. Así, avanzará la semana que viene en la Cámara de Diputados.
"Lo importante acá es ratificar el tratado", valoró uno de los funcionarios del Gobierno que trabajó para que se apruebe el PCT. "Y que un argentino que quiera patentar, al presentar acá una solicitud, logre que esta llegue a 160 países", sumó. En cuanto a la caída del capítulo II, sostuvo que "era importante porque permitía que los productos argentinos se patenten en todo el mundo con una opinión preliminar que le facilite el trámite", aunque reconoció que "no tenerlo tampoco es una tragedia".
Martín Menem tiene fecha para aprobarlo en Diputados
La Cámara de Diputados retomará el debate por la adhesión al PCT el próximo martes en un plenario de comisiones de Relaciones Exteriores, Legislación General e Industria. El texto ya había sido dictaminado el pasado 13 de abril, pero el oficialismo reabrirá la discusión y buscará un nuevo despacho que deje el capítulo II "en reserva". Es decir, que Argentina adhiere al PCT, pero sin el mismo sistema de registro de patentes que rige en los 160 países que son parte.
La intención de Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados, es tratar esto el próximo miércoles 20 de mayo en una sesión. Todo indica que el oficialismo cuenta con los números para aprobar esta adhesión con ese capítulo en reserva.
Una vez que eso ocurra, el proyecto debe volver al Senado de la Nación, que le dio media sanción en 1998, durante el gobierno de Carlos Menem. Al tratarse de un acuerdo internacional, no pierde estado parlamentario. Allí, la Cámara alta deberá revisar si aprueba la modificación —que sería dejar en reserva el capítulo II— o insiste con la media sanción que aprobó hace 28 años.
Con la reserva del capítulo II, los laboratorios y empresas farmacéuticas argentinas se aseguran su principal caudal de negocio: la réplica de medicamentos conocidos como biosimilares y genéricos, que prácticamente consiste en copiar las fórmulas de empresas extranjeras 20 años después de su publicación. Así, aseguran, pueden vender medicamentos a un precio más accesible que el de los laboratorios internacionales.
Qué dicen los detractores del acuerdo
La fundación Grupo Efecto Positivo (GEP) fue una de las que más impulsó el rechazo al PCT. En un comunicado sostuvieron: "La firma de este tratado implicaría no poder volver atrás con estos estándares y generar un contexto propicio para las empresas extranjeras, en detrimento de los productores nacionales de medicamentos, quienes, ante el aumento de patentes extranjeras, se verían impedidos de abastecer el mercado interno con productos nacionales de calidad y a precios más asequibles". "Como resultado de este contexto generado por el PCT, los derechos de los ciudadanos y ciudadanas a la salud y al acceso a medicamentos se verían afectados gravemente", remarcaron.
Otro de los grandes ganadores es la Cámara Industrial de Laboratorios Farmacéuticos Argentinos (CILFA), que también trabajó dentro y fuera del Congreso para que Argentina no adhiriera a este tratado. En su comunicado plantearon: "La cuestión trasciende el interés privado de las empresas que CILFA representa y afecta, lisa y llanamente, el interés público en materia de salud y acceso a los medicamentos".
En el mismo sentido, indicaron: "Resulta imprescindible mantener una política pública clara y sólida que preserve la competencia en el mercado farmacéutico, de modo que los pacientes y el sistema de salud puedan acceder a medicamentos genéricos y biosimilares a menor precio, sin dilaciones artificiales e indebidas de años".
En el oficialismo reconocen que la presión de estos sectores impidió que se aprobara el PCT tal como lo hizo el Senado en 1998. Esto hizo que Javier Milei incumpliera uno de sus pactos con su amigo Donald Trump. En el acuerdo comercial que Argentina y Estados Unidos firmaron en febrero se había pactado la adhesión al PCT antes del 30 de abril. Pero como no estaban los votos asegurados, se debió postergar el tratamiento.
Ahora el oficialismo decidió avanzar dejando en reserva el capítulo II, una forma de ceder ante la presión de los laboratorios que bajo ningún aspecto aceptaban los cambios en la fabricación y venta de sus productos que implicaba esta nueva normativa.