Fernando Cerimedo rompió el silencio desde la cárcel y cruzó a Rodrigo Paz por su vínculo con el Gobierno de Bolivia
El argentino reconoció que colaboró con Rodrigo Paz durante su campaña y al inicio de su Gobierno, aunque negó haber tenido autorización para representarlo.
Desde la cárcel donde permanece detenido en Bolivia, Fernando Cerimedo confirmó que colaboró con el presidente Rodrigo Paz, aunque negó haber tenido poder o autorización para actuar en nombre del Gobierno boliviano. Su declaración se conoció este jueves, apenas un día después de que el propio mandatario saliera públicamente a despegarse del consultor argentino.
La posición de Cerimedo quedó plasmada en una carta difundida por sus abogados, en la que buscó aclarar cuál fue su vínculo con el actual presidente boliviano y rechazó las acusaciones que pesan sobre él.
“Mi rol como colaborador del presidente no me otorgó ninguna autorización ni poder para actuar”, sostuvo el consultor. En ese sentido, aseguró que nunca actuó en representación del Gobierno boliviano ni participó en supuestos “negociados” en nombre de Paz o de la primera dama.
Cerimedo también cuestionó las versiones que lo ubicaron como una figura con poder dentro de la administración boliviana. “Las mentiras y chismes no constituyen hechos”, afirmó en su mensaje.
La carta enviada por Rodrigo Cerimedo
El mensaje previo de Rodrigo Paz
La carta de Cerimedo llegó luego de que Rodrigo Paz negara que el argentino hubiera tenido autorización para representarlo a él, a su Gobierno o a su familia.
En un mensaje difundido por la Presidencia boliviana, Paz afirmó que Cerimedo “jamás tuvo la autorización” para ejercer ese tipo de representación y remarcó que tampoco existió un contrato o una relación laboral directa con el Ejecutivo como la que mantienen ministros, viceministros o delegados presidenciales.
Sin embargo, el mandatario reconoció que hubo un vínculo político con el consultor. Según explicó, Cerimedo llegó a Bolivia durante las elecciones generales de 2025 para trabajar con distintos candidatos presidenciales y, después de que Paz avanzara a la segunda vuelta, se generó un contacto para que colaborara con su campaña.
Paz definió a Cerimedo como un “estratega de reconocimiento mundial” y reconoció que, después del triunfo electoral, continuó colaborando durante el inicio de su Gobierno.
“Ganamos las elecciones y a partir de ello no solo cooperó en esa elección, sino al inicio del Gobierno”, señaló Paz, aunque aclaró que la presencia del argentino en Bolivia luego no era la que su administración necesitaba.
De esta manera, ambos mensajes coinciden en que existió una colaboración política, pero difieren en la dimensión y el alcance de ese vínculo. Mientras Paz buscó remarcar que Cerimedo nunca tuvo representación oficial ni poder dentro del Ejecutivo, el propio consultor reivindicó su condición de colaborador del presidente, aunque negó haber utilizado esa relación para realizar negocios o gestiones en nombre de las autoridades.
Las acusaciones de Beller y las investigaciones
El escándalo tomó mayor dimensión después del ataque a tiros contra Nadia Beller, expareja de Cerimedo, por el cual el argentino permanece detenido.
Cerimedo fue arrestado el 18 de agosto en Santa Cruz y posteriormente recibió 180 días de detención preventiva en una cárcel de esa región. La Fiscalía boliviana lo imputó por el presunto delito de feminicidio en grado de tentativa y sostiene que habría enviado sicarios para atacar a Beller.
La Justicia también abrió una investigación por presunto enriquecimiento ilícito y existe otra causa relacionada con una denuncia por violencia familiar y doméstica.
En su carta, Cerimedo reconoció que atraviesa “una situación personal que no pude manejar”, en referencia al ataque contra Beller, pero buscó separar ese episodio de las acusaciones de corrupción.
En ese sentido, sostuvo que las denuncias forman parte de una disputa política y apuntó contra sectores interesados en mantener el “pozo” dejado por los “20 años del evismo”. El consultor cerró su mensaje con una advertencia: “Pronto la verdad de esta atrocidad saldrá a la luz”.
Paz, por su parte, defendió a su familia de las acusaciones de corrupción y pidió que las investigaciones se desarrollen sobre la base de pruebas y no de denuncias públicas.
“El escándalo no es una prueba”, sostuvo el presidente boliviano, quien aseguró además que dio garantías para que las investigaciones sobre el ataque a Beller fueran transparentes.
Una deuda millonaria en Argentina
Mientras permanece detenido en Bolivia, Cerimedo también enfrenta un reclamo judicial en Argentina. El Juzgado Comercial Nº 14 ordenó que pague una deuda reclamada por el Banco Galicia que, con intereses y costas, alcanza casi 140 millones de pesos.
La causa se inició a partir de un pagaré de 70 millones de pesos emitido por Numen Publicidad y Sondeos, empresa vinculada al consultor y dedicada al marketing digital y la consultoría política. El documento fue emitido en febrero de 2025 y contó con el aval personal de Cerimedo.
El juez Pablo Frick ordenó reclamar el capital más una suma estimada para cubrir intereses y costas, y dispuso además la inhibición general de bienes de Cerimedo y de su empresa.
El consultor cuenta con un plazo de cinco días para presentarse en el expediente y plantear las excepciones que considere correspondientes.
El vínculo con Milei y las causas internacionales
Cerimedo fue parte de la estrategia de comunicación de Javier Milei durante la campaña presidencial de 2023 y posteriormente mantuvo vínculos con el Gobierno argentino. Esta semana, la administración nacional reconoció que el consultor ingresó al menos 13 veces a la Casa Rosada durante la primera mitad de 2024, aunque el portavoz presidencial Adrián Ravier aseguró que esos encuentros no fueron con Milei.
El argentino también quedó involucrado en una investigación judicial en Brasil por el intento de golpe de Estado de enero de 2023. En ese expediente fue señalado como presunto diseminador de noticias falsas sobre las elecciones brasileñas de 2022, en las que Luiz Inácio Lula da Silva se impuso a Jair Bolsonaro.
Ahora, detenido en Bolivia y con investigaciones abiertas en distintos países, Cerimedo buscó con su carta fijar su propia versión sobre el vínculo con Rodrigo Paz. Su reconocimiento de que fue colaborador del presidente contrasta con el esfuerzo de Paz por marcar distancia y dejar en claro que nunca tuvo autorización para representar al Gobierno ni a su familia.