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Federico Sturzenegger reveló los motivos de la eliminación del "aberrante" aporte a Coviar

El ministro de Desregulación y Transformación del Estado realizó una extensa explicación en redes sociales de la medida que sacudió a la entidad vitivinícola y calificó la contribución como una "aberración".

El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, celebró la eliminación del aporte obligatorio a Coviar. Foto: Santiago Tagua/MDZ

El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, celebró la eliminación del aporte obligatorio a Coviar. Foto: Santiago Tagua/MDZ

El Gobierno nacional resolvió el cierre definitivo del Plan Estratégico Vitivinícola (PEVI) 2020 y eliminó las contribuciones obligatorias que debía pagar el sector para financiar a la Corporación Vitivinícola Argentina (Coviar). La medida fue oficializada este martes y celebrada por el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, quien calificó ese aporte como una “aberración”.

A través de la Resolución 55/2026, publicada hoy en el Boletín Oficial, la Secretaría de Agricultura dispuso un cierre formal del plan en tres meses y ordenó a la Coviar a presentar un informe final que detalle la ejecución, cumplimiento de metas y el estado de los recursos.

Esta medida pone en jaque a la entidad vitivinícola ya que elimina la fuente de financiamiento que tenía a través de estos aportes obligatorios que debía realizar la industria vitivinícola y que recaudaba el organismo.

Esta contribución fue definida por el ministro Sturzenegger como “un impuesto que el Estado le había regalado a privados” y celebró la medida del Gobierno nacional.

FABIAN RUGGERI coviar

Mediante un extenso posteo en las redes sociales, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado encasilló este sistema de aportes como una “historia increíble” en la que el “Estado que cobra impuestos, pero no para financiar el gasto público, sino que recauda ¡para privados!”.

“Hoy, luego de más de 20 años, terminamos con esta aberración que tenía a la industria del vino y a todos nosotros como víctimas”, disparó el funcionario nacional.

En esa línea, apuntó contra el kirchnerismo por haber impulsado este plan en 2004 y remarcó que en ese entonces se definió que “todas las bodegas y productores del país pagaban una contribución obligatoria por elaborar, por embotellar y por vender. Sí, los tres. Pagaban por cada litro elaborado de vino y mosto, por cada litro embotellado de vino, por cada litro vendido de mosto, y por cada kilo de uva que ingresaba a los establecimientos procesadores”.

Cuestionó que “ese tributo no iba al Estado sino que iba a financiar a la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR), una entidad conducida por el sector privado y cuyo objetivo era implementar el Plan Estratégico Vitivinícola 2020 (PEVI). El PEVI prometía posicionar a la Argentina entre las industrias vitivinícolas más destacadas del mundo, alcanzar exportaciones por USD 2.000 millones anuales y capturar el 10% del volumen del comercio mundial de vinos para el año 2020”.

El motivo de eliminación del aporte obligatorio

Sturzenegger advirtió que esos objetivos nunca se cumplieron en más de dos décadas. “Las exportaciones nunca llegaron a la marca de USD 2.000 millones anuales y la participación argentina en las exportaciones mundiales se mantiene por debajo del 2,5%, muy lejos del 10% prometido”.

A su vez, planteó que “en 2024 el ajuste de la contribución superó a la inflación en 97,2 pp y en 2025 en 13,5 pp. El plan fracasaba y la contribución, en vez de bajar, subía por encima de la inflación. Sí……, ¡la misma COVIAR se atribuía la facultad de aumentarse su propia contribución!”.

“Una cámara empresaria no puede financiarse con un impuesto obligatorio recaudado por el Estado. Si una bodega quiere asociarse a 'Bodegas de Argentina' o a 'Wines of Argentina' lo hace voluntariamente, sostiene a la cámara con su aporte, y si considera que no le aporta valor, se va. Eso es libertad de asociación. Acá el Estado convertía en obligatorio el financiamiento de una entidad privada, y a quien no pagaba le clausuraban la bodega. A esto se suma que tampoco existía transparencia ni información certera sobre el uso de los fondos que iban a parar a la COVIAR”, manifestó el ministro.

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El funcionario nacional hizo hincapié en que esta media no implica la disolución de la Coviar. Lo que termina es el financiamiento coactivo. Si la COVIAR quiere continuar operando, deberá hacerlo con aportes voluntarios de sus miembros, como cualquier otra cámara empresaria del país”, aclaró.

“Sacamos al Estado de adentro de la bodega, sacamos los controles redundantes sobre el proceso productivo, y ahora también sacamos la contribución obligatoria que afectaba la competitividad del sector”, sentenció.

Finalmente, reveló cómo surgió la idea original de eliminar la contribución obligatoria y se la atribuyó al productor mendocino, Carlos Clemente. “Un día me preguntó porque seguía COVIAR si tenía mandato vencido. Ahí nos pusimos a investigar y encontramos que, efectivamente, el mandato estaba vencido y nunca había sido prorrogado. En realidad, COVIAR estaba cobrando en la ilegalidad. Gracias a Carlos por orientarnos”, expresó.