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Entre el águila y el dragón: la encrucijada Argentina en la pelea por los minerales críticos

La competencia entre Washington y Beijing por minerales críticos redefine cadenas globales y abre oportunidades, riesgos y dilemas para Argentina.

Argentina tiene que hacer equilibrio entre Washington y Beijing. 

Argentina tiene que hacer equilibrio entre Washington y Beijing. 

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En la disputa geopolítica que están llevando adelante Estados Unidos y China, los minerales críticos empezaron a cobrar cada vez más relevancia como un activo estratégico. Litio, cobre, níquel, cobalto, grafito y tierras raras se volvieron cada vez más populares en el debate público por las tensiones comerciales que despiertan y disputas de poder que abren.

En este marco, el último Global Critical Minerals Outlook 2025 de la Agencia Internacional de Energía (IEA) confirma esa tendencia. La demanda de minerales clave creció con fuerza en 2024, impulsada por la demanda de vehículos eléctricos, el almacenamiento energético y la expansión de las redes eléctricas. Solo el litio registró un aumento cercano al 30% interanual.

Pero el dato central no está solo en el crecimiento, sino en cómo y dónde se produce. La cadena de suministro, y especialmente el refinado, se volvió cada vez más concentrada, con China como actor dominante.

El elogio de Marco Rubio a la Argentina

Esa concentración convive con una paradoja, y es que aunque los precios de varios minerales cayeron desde los picos de 2021–2022 por el aumento de la oferta, los riesgos de abastecimiento no se redujeron. Por el contrario, desde 2023 se multiplicaron los controles a la exportación y las restricciones tecnológicas. Los minerales críticos pasaron a ser una herramienta explícita de política exterior y seguridad nacional.

Minerales críticos y rivalidad estratégica: EE.UU.–China

La disputa entre Estados Unidos y China atraviesa de lleno este mapa. Según la IEA, Beijing concentra cerca del 70% del refinado global de minerales estratégicos y domina 19 de los 20 minerales analizados en términos de capacidad de procesamiento. En grafito y tierras raras, insumos clave para baterías, defensa y alta tecnología, su participación supera el 90%.

GlobalCriticalMineralsOutlook2025

Para Esteban Actis, doctor en Relaciones Internacionales, docente e investigador de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), este desequilibrio explica por qué Washington incorporó a los minerales críticos al corazón de su agenda estratégica. “Hay sectores de la economía internacional donde China y Estados Unidos buscan lograr autosuficiencia en toda la cadena de valor desde una perspectiva de seguridad nacional”, señala. En ese marco, la dependencia dejó de ser tolerable.

Actis marca una asimetría que es fundamental entender: “Así como China es vulnerable en semiconductores y chips, en minerales críticos el vulnerable es Estados Unidos”. Esa fragilidad quedó expuesta en 2025, cuando China restringió exportaciones de tierras raras como represalia a los aranceles impulsados por Donald Trump. “Eso generó cuellos de botella muy fuertes en empresas norteamericanas, tanto del sector high tech como del segmento de defensa”, explica.

Xi

A partir de ese episodio, Washington aceleró su respuesta. El anuncio más reciente es la creación de un mecanismo de zona de comercio preferencial en minerales críticos, orientado a reducir la dependencia estructural de China. El objetivo es erosionar su dominio en el procesamiento y limitar su capacidad de usar la interdependencia como arma geopolítica. “China hoy puede decir ‘te dejo sin tierras raras’ y usar esa dependencia como instrumento de poder”, resume Actis.

Si el esquema prospera, el impacto sobre Beijing podría ser significativo. “China perdería el monopolio que hoy tiene, sobre todo en el procesamiento, que le permite no solo usar los minerales como arma, sino también manejar la oferta y los precios, inundando el mercado cuando le conviene”. Sin embargo, advierte que se trata de una iniciativa aún incipiente, que requiere coordinación entre Estados, empresas mineras y actores industriales para volverse efectiva.

https://www.bbc.com/mundo/articles/cvgp7wqrdvro
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha buscado poner fin al Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés).
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha buscado poner fin al Estatus de Protección Temporal (TPS, por sus siglas en inglés).

El riesgo del desacople y la economía política del friendshoring

La estrategia estadounidense no está exenta de costos. Según Actis, uno de los escenarios posibles es un desacople parcial del mercado global: “Podríamos tener dos mercados funcionando: el de la zona preferencial de comercio, por un lado, y el mercado de China y sus actores satélites, por otro”. Ese desfasaje podría generar precios de referencia más altos para Estados Unidos y sus aliados.

El principal riesgo es macroeconómico. “Uno de los grandes problemas del desacople entre Estados Unidos y China es la presión inflacionaria que puede generar”, advierte. La viabilidad del esquema, agrega, dependerá de “mucha coordinación y mucho compromiso por parte de todos los países y empresas que participen de esta área preferencial”.

América Latina en el tablero: oportunidad, riesgo y dilema argentino

En ese escenario, América Latina ocupa un lugar ambivalente. La región concentra recursos clave como litio, cobre y grafito, pero sigue teniendo una participación limitada en los eslabones de mayor valor agregado. El informe de la IEA señala que el litio es una excepción parcial, con mayor participación de productores emergentes como Argentina y Chile.

Marco Rubio y Pablo Quirno. Foto: EFE
Marco Rubio y Pablo Quirno. Foto: EFE

Marco Rubio y Pablo Quirno. Foto: EFE

Argentina aparece como uno de los países que aportaron nueva oferta de litio en los últimos años. En contraste, el cobre enfrenta un déficit estructural proyectado hacia 2035, del orden del 30%, lo que lo convierte en un mineral estratégico para la electrificación global.

Desde la mirada de Actis, el desafío para Argentina no es solo extraer más. “La gran pregunta es si países como Argentina, Chile o Australia, que hoy tienen la minería, pueden escalar un poco en la cadena y ofrecer procesamiento y refinado, que hoy concentra China”. No se trata del núcleo del negocio, aclara, pero sí de un valor agregado posible, aunque con costos ambientales y regulatorios.

Estados Unidos ya dio señales claras de interés. En 2025 amplió su lista de minerales críticos e incorporó plata, cobre y uranio, tres recursos donde Argentina tiene alto potencial. “Esto puede funcionar como el incentivo externo que faltaba para que grandes proyectos mineros se desarrollen en Argentina, con certidumbre de mercado y financiamiento público–privado”, sostiene Actis, en referencia a fondos como el de resiliencia en cadenas de suministro impulsado por BlackRock.

Pero el problema no es solo económico. En Argentina, los recursos naturales pertenecen a las provincias. “Va a haber que alinear a los gobernadores, en un contexto donde China juega muy fuerte la carta subnacional, sin pasar necesariamente por el gobierno nacional”, advierte.

Alineamientos, costos y la relación con China

El margen de maniobra argentino está atravesado por tensiones geopolíticas evidentes. “Reafirmar una ubicación geopolítica clara tiene costos”, plantea Actis, especialmente en la relación con China. La incertidumbre para las empresas chinas es creciente, y antecedentes como la anulación de contratos en el Canal de Panamá son observados con preocupación en Beijing.

Al mismo tiempo, la relación comercial sigue siendo intensa. “Argentina fue en 2025 uno de los países que más creció en importaciones desde China, en un mundo que se está cerrando”, recuerda. La apertura económica convive así con una política exterior más distante y con decisiones que afectan intereses estratégicos chinos.

El presidente Javier Milei durante su encuentro con el mandatario de China, Xi Jinping, durante el G20 de Brasil 2024. Foto: Foto: Presidencia
El presidente Javier Milei durante su encuentro con el mandatario de China, Xi Jinping, durante el G20 de Brasil 2024. Foto: Foto: Presidencia
El presidente Javier Milei durante su encuentro con el mandatario de China, Xi Jinping, durante el G20 de Brasil 2024. Foto: Foto: Presidencia

Cómo gestionará el gobierno de Javier Milei esa tensión, entre alineamiento geopolítico extremo a Donald Trump y dependencia comercial con China, es una de las grandes incógnitas del corto plazo. En un mundo atravesado por la rivalidad cada vez más feroz entre Washington y Beijing por recursos críticos, para países como Argentina los minerales son una decisión política de largo alcance, con consecuencias económicas, estratégicas y diplomáticas.