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Elecciones en la UNCuyo: alertas, negociaciones y una demanda para romper muros

Las elecciones de la UNCuyo quedaron con final abierto. El oficialismo ganó y se vienen negociaciones duras con los "díscolos". Las facturas por el "doble estándar" y el golpe en la "casa" del gobernador.

elecciones uncuyo unc gabriel fidel  (1)
Alf Ponce Mercado / MDZ

El muro que construyó la Universidad Nacional de Cuyo para protegerse de la inseguridad es la metáfora más dura del aislamiento que esa casa de estudios tiene con la comunidad que, además, la tiene como la institución más prestigiosa de Mendoza. La necesidad de “romper el muro” es quizá la principal demanda en medio de un proceso de cambio. Pero en los próximos días ocurrirá lo contrario: tras la primera vuelta electoral de ayer se vienen días intensos de debates, negociaciones y tensiones internas de cara al balotaje en el que se resolverá quién será el próximo rector o rectora.

La fórmula encabezada por Gabriel Fidel fue la más votada como se esperaba y, también como era previsible por el escenario previo, hubo una dispersión de votos que hacía imposible la “épica” creada por algunos oficialistas entusiasmados que anhelaban ganar el primera vuelta. Esa misión imposible tenía como obstáculos algunos hitos que ahora se transforman para Fidel en puntos clave de negociación. Primero, la postulación de Ismael Farrando y Jimena Estrella, que tuvieron el apoyo de radicales disidentes de adentro y afuera de la universidad. Ambos formaron parte de otras gestiones universitarias y llegaron con guiños desde el cobismo y otros sectores radicales “anti Cornejo”. Allí está el sector donde Fidel más podría tener para negociar positivamente. El otro dato político relevante es que internamente en la Universidad es menos disimulable la doble vara oficialista de tener una alianza política con Milei y puertas adentro de la Universidad gestar un discurso opositor en medio de la tensión con el Gobierno nacional. Fidel se ha manifestado siempre contra las políticas del Gobierno nacional, pero con la diplomacia que lo caracteriza para no irradiar broncas internas (sobre todo con el Gobierno provincial). Para todo el aparato oficialista que ayer desfiló para votar en el claustro graduados es mucho más complejo esconder esa rara idea de intentar festejar con ambos lados de la grieta que divide al pensamiento político sobre la educación pública.

Muro Uncuyo
El muro de la UNCuyo se transformó en un símbolo.

El muro de la UNCuyo se transformó en un símbolo.

El piso desde el que arranca el oficialismo para la segunda vuelta es alto; pero la política es menos lineal que las especulaciones y mucho más en la universidad. Hubo golpes que pegaron en el orgullo radical, como la derrota en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, la principal usina de funcionarios del Gobierno, empezando por el propio Cornejo. En una lectura simple e ingenua se podría decir que hubo un voto castigo por esa pertenencia. Pero las razones, explican dentro de la Universidad, están mucho más cerca de la gestión minimalista, del día a día que no conforma entre los docentes y estudiantes, que en el análisis político general. La victoria de Fabio Erreguerena es un dato político importante. El nuevo decano fue uno de los referentes de la gestión de María Victoria Gómez de Erice en una época en que el radicalismo y otros sectores progresistas tenían una alianza que los llevó a ganar la conducción universitaria.

Los padrones de esa facultad estaban plagados de funcionarios radicales que movilizaron todo para traccionar. No les alcanzó porque quienes conviven a diario en esa casa de estudios no tenían la misma euforia con el oficialismo. Y, como dirían los cornejistas, es la gestión lo que definió.

Elecciones Rectorado UNCuyo
El oficialismo perdió en Ciencias Políticas, la usina de funcionarios de Cornejo.

El oficialismo perdió en Ciencias Políticas, la usina de funcionarios de Cornejo.

Aunque con matices, la conducción de la Universidad Nacional de Cuyo forma parte de la estructura de poder del “radicalismo mendocino” en el que hay pocas voces divergentes. Las tensiones internas quedaron expuestas con la ruptura que hubo en el rectorado: Esther Sánchez, rectora, y Gabriel Fidel, vicerrector, se proclamaron candidatos con listas separadas. Ese quiebre fue resuelto puertas adentro, pero con costos grandes.

Fidel logró salir menos dañado de lo esperado y ahora buscará potencial su idea de abrir la gestión a más sectores. En la elección recibió el apoyo explícito del Gobierno y sus funcionarios Con Cornejo no lo une una empatía política potente, pues aunque tienen orígenes similares siempre estuvieron en líneas internas distintas.

Fidel y Cornejo surgieron de Franja Morada, de la carrera de Ciencia Política y Administración Pública. Fidel fue presidente del Centro de Estudiantes y Cornejo de la Federación Universitaria. Fidel fue parte del grupo político que creció en la Municipalidad de Capital y Cornejo usó la Municipalidad de Godoy Cruz para construir poder. Nunca tuvieron una sinergia fuerte, pero en esta elección hubo “pacto de caballeros”, aún cuando hubo cornejistas que sondearon a otros candidatos como González Gaviola. Con la decisión de bajar a Sánchez y potenciar a Fidel, todo el oficialismo se encolumnó. Dentro de la Universidad es, igual, un arma de doble filo por la alianza del Gobernador con Milei y la mala vibra que hay en las casas de altos estudios y relacionados al conocimiento y la ciencia con el Presidente. Esa incomodidad es la que se vivió en cada marcha y también en la elección.

En la oposición hubo también acuerdos con complejidad para construir una estrategia a futuro. La lista que encabezó Adriana García y que logró mantenerse en carrera para el rectorado hay sectores del peronismo, del centro, de la derecha universitaria y operadores ajenos a la UNCuyo pero con permeabilidad política suficiente como para armar. Es el caso de Carlos Ciurca, el exvicegobernador devenido en armador del PJ que, con los suyos, también tiene hilos en esa casa de estudios. También mantienen su cuota algunos sectores enemistados con la conducción y cercanos al ala más conservadora de la UNCuyo que tradicionalmente tuvo relevancia en la toma de decisiones. Javier Ozollo, del sector más izquierdista entre las opciones, obtuvo un resultado importante que lo mantiene expectante en cuanto a la segunda vuelta.

El “factor Milei” será importante: en gestiones anteriores hubo alianzas, acuerdos y convivencia entre radicales, peronistas y sectores progresistas que esta vez estuvieron en listas enfrentadas. De cara a una negociación para el balotaje, la relación con el Gobierno nacional puede ser una limitación.

La UNCuyo es la institución más prestigiosa de Mendoza. Es un sello de confianza para médicos, ingenieros, trabajadores sociales y, evidentemente, políticos. Pero ha crecido la tensión por las demandas que la propia comunidad que le “presta” ese prestigio tiene. Tras la etapa de rosca endogámica que se viene, ese será el principal desafío: menos muros y más puertas abiertas.