El sueño del Mundial eterno termina: eso que pasó mientras todos festejaban unidos
El Mundial generó un paraguas que detuvo quejas, protestas y realidades. Desempleo, caída de empresas, deterioro de la salud; todo en pausa hasta que "termine" el Mundial.
En 1958 un pueblo del Valle de Río Negro, en la Patagonia, se paralizó por completo por un suceso deportivo que quedaría en la historia: se patearía el penal más largo del mundo; aquel que definiría el partido entre el “Estrella polar” y “Deportivo Belgrano” y que tendría frente a frente al “Gato” Díaz, el arquero, y Constante Gauna, el pateador. El pueblo estuvo en pausa por una semana. Hasta que el penal se pateara no se hablaba de otra cosa; no importaba nada más. El relato, del genial Osvaldo Soriano, es un clásico de la literatura popular relacionada con el fútbol y el folklore popular.
El “penal más largo del mundo” paralizó un pueblo como el Mundial puso en pausa a un país durante un mes con alegrías, pasiones y esa rara sensación de igualdad que se rompe cuando cada uno vuelve a su rutina. Los que más festejan la parálisis futbolera son los gobiernos; principales ganadores del Mundial más allá del resultado final. Si el torneo 2026 fue el más largo de la historia, desde Argentina hay quienes ruegan que dure más; que la inercia se estire. El presidente Javier Milei puede desearlo y más aún el gobernador Alfredo Cornejo y los 18 intendentes de Mendoza que en las últimas dos semanas estuvieron de vacaciones.
Lo que pasa a pesar del Mundial
Cayó el empleo privado, aumentó la desocupación, hay récord de empresas cerradas. La brecha entre “ganadores y perdedores” del modelo productivo se ensancha y el deterioro de la calidad de vida se nota: las demandas principales de la sociedad, según coinciden todas las encuestas, tienen que ver con temas económicos y cada vez más cercanos al día a día (llegar a fin de mes, por ejemplo).
A las familias no les alcanza el dinero y al Estado y los municipios tampoco. Los meses que vienen serán ásperos para las cuentas públicas que comienzan a crujir. Ocurre con algunos ítems elevados, como el subsidio al transporte público y la ecuación económica futura de ese sistema: el equilibrio entre el subsidio y el precio del boleto está en máxima tensión y se tensará más aún cuando entre en servicio la extensión del metrotranvía, que puede tener algún error de cálculo en la ecuación "costo -recaudación", así como la tuvo en el costo de la obra (el Gobierno usó fondos de distintos orígenes para ejecutarla).
Sin el anabólico del Fondo del Resarcimiento, las cuentas públicas están complicadas. En el primer semestre los ingresos provinciales cayeron. Y los ingresos de origen nacional, sobre todo: más del 3%.
Más complejas son otras situaciones, como el deterioro en la calidad de la cobertura de salud, algo que ahora hasta las encuestas revelan. Ese problema, que se cuece a fuego lento desde hace tiempo, ahora se agudiza.
En la justicia provincial y en Tribunales Federales, por ejemplo, se acumulan por cientos los amparos para reclamar cobertura de tratamientos críticos. En los juzgados provinciales recaen los reclamos por la falta de cobertura de la Obra Social de Empleados Públicos, OSEP, que tiene más de 450 mil afiliados.
La falta de respuesta ante algunos pedidos deriva en causad judiciales por cobertura de medicamentos de tratamientos críticos, prótesis, coberturas de personas con discapacidad y hasta hogares de ancianos. Los amparos crecen y hasta hay casos emblemáticos: el Estado reclamándole al propio Estado. Es lo que ocurre, por ejemplo, con casos en los que la OSEP se niega a pagarle a hospitales públicos como el Notti por tratamientos complejos pero exitosos porque tienen un elevado costo. Las argumentaciones en la justicia rozan lo miserable al analizar que en el medio hay situaciones críticas.
El propio Estado comenzó a recurrir a la misma vía judicial para cobrarle a las obras sociales y empresa de medicina prepaga: reclamos vía amparo para que se paguen las facturas atrasadas de coberturas realizadas a personas que sí tienen cobertura.
En Tribunales Federales, por ejemplo, la cantidad de causas por el aumento de las cuotas de las empresas de medicina prepaga y por negativa de cobertura crece y satura. En esa jurisdicción recaen los reclamos de la mayoría de los afiliados de actividades privadas y también los de PAMI.
El Poder Judicial es la última barrera, donde desembocan los conflictos que ya no tienen solución a través de otra vía. En este caso ocurre con la salud, el hilo más fino. En Tribunales y en el rubro reconocen, incluso, un dato conceptual más dramático: la cantidad de personas que ni siquiera llegan a judicializar sus problemas.
Que dure
La alegría colectiva del mundial puso en pausa las demandas hasta el día después de la final. Ocurre aún a pesar de los papelones institucionales que la Provincia pasó por las bravuconadas racistas de la vicegobernadora Hebe Casado que obligaron al gobernador Alfredo Cornejo a pedir disculpas y que trascendieron más allá de la embajada de Francia. “El papelón fue tan grande como la sorpresa. Les cuesta entender que en una provincia como Mendoza haya declaraciones de un nivel tan bajo de una autoridad tan importante”, explicaba un lobista nacional que tuvo contacto con las autoridades diplomáticas francesas.
Entre los radicales hay algún hartazgo con Hebe Casado, sobre todo el en Sur. El problema para ellos es que la única persona que se puede hacer cargo de ese problema es el propio Cornejo, “dueño total” del proyecto Casado. El propio Gobernador le transfirió más confianza que a correligionarias con trayectoria política dentro del radicalismo y su propio Gobierno. No es la primera vez que en el cornejismo sienten esa desazón.
El mundial es solo una bisagra invisible, pero tras ese evento se acelerarán los tiempos de definiciones en los tres planos políticos que le quitan el sueño al oficialismo: la relación con la Nación, la arquitectura electoral a emplear el año que viene y las candidaturas.
La trampa electoral de las colectoras como opción a la suspensión de las PASO no tiene frenos éticos en Mendoza, sino más bien pragmáticos. Creen, igual, que el Presidente no tendrá el camino despejado como quiere para eliminar las primaras. Igualmente en la Provincia esa instancia se mantendría por la conveniencia política del oficialismo para dirimir las pujas. Antes que eso es más relevante para el Gobierno ejecutar trabajo sucio en Buenos Aires y Mendoza sobre la candidatura de Luis Petri, el dirigente que abandonó el radicalismo y está abocado en tiempo, recursos y energía solo a su candidatura a Gobernador.
La dispersión de candidatos es una mala noticia para el oficialismo, que llegará al año que viene con 12 años en el poder y un desgaste en el modelo de ejercicio de la autoridad. Por eso hay quienes especulan que no puede dilatarse hasta entrado el año que viene el posicionamiento de “un” candidato cornejista. Allí radica la ansiedad de los hombres de la lista de autoproclamados. En cuanto al formato electoral, Cornejo guardará hasta último momento esos anuncios, aunque la ratificación de las PASO provinciales marcan una señal sobre la posibilidad de que haya elecciones desdobladas, con reglas provinciales y a la espera de la estrategia de Milei para la Nación.




