El peronismo mendocino vuelve a mover sus fichas: nuevas alianzas y un Congreso trunco
El Congreso del peronismo mendocino mostró nuevas alianzas este sábado 26. Quiénes votaron con quién. Las diferencias entre los sectores.
El peronismo mendocino y sus nuevas alianzas.
Alf Ponce/MDZEl Congreso partidario del peronismo mendocino volvió a mostrar que los bloques no son estructuras rígidas. En la votación de este sábado para que haya vicepresidencias en las sedes departamentales y componer el Tribunal de Disciplina se armaron nuevas alianzas.
El sector integrado por la mayoría de los intendentes votó junto a la CTA y el diputado nacional Martín Aveiro. En cambio, los jefes comunales Flor Destéfanis - Santa Rosa- y Edgardo González- Lavalle- lo hicieron junto a La Cámpora. Ningún sector alcanzó los dos tercios necesarios, así que la votación se postergó.
Se buscaba integrar el Tribunal de Disciplina y modificar la carta orgánica para que las sedes departamentales tengan la figura de la vicepresidencia. En noviembre además, se elegirá la nueva conducción que hoy encarna Emir Félix.
Nuevos reacomodamientos
La jornada permitió observar cómo se están reacomodando los distintos sectores del peronismo provincial después del fuerte cruce que había quedado expuesto en el Congreso anterior. Y, sobre todo, volvió a marcar que los alineamientos dentro del PJ no están definitivamente cerrados.
Uno de los datos que llamó la atención fue el posicionamiento de Flor Destéfanis y Edgardo González, que volvieron a coincidir con el sector de La Cámpora en una de las discusiones centrales del Congreso.
El movimiento tiene relevancia porque ambos intendentes habían aparecido, en las últimas semanas, vinculados al armado que busca fortalecer la referencia de Axel Kicillof en Mendoza. De hecho, Destéfanis y Martín Aveiro fueron parte de los dirigentes mendocinos que se mostraron públicamente cerca del gobernador bonaerense y de su armado nacional.
Pero el tablero provincial tiene otras capas. En paralelo, el espacio de la mayoría de los intendentes también comenzaron a acercarse al universo kicillofista, aunque eso no implique necesariamente hoy un anclaje en lo nacional.
El Congreso volvió a mostrar, entonces, que una cosa son los alineamientos nacionales y otra, bastante más compleja, es cómo esos sectores terminan votando y negociando dentro del PJ mendocino.
Una interna que cambió de escenario
El antecedente inmediato fue el Congreso de agosto, cuando la disputa por la Junta Electoral expuso una división entre el sector de los intendentes y el kirchnerismo, con distintos aliados circunstanciales en cada lado. Aquella votación terminó además reconfigurando el mapa de los jefes comunales peronistas.
Desde entonces, el escenario comenzó a moverse. El acercamiento de distintos sectores a Kicillof abrió una nueva posibilidad de construcción hacia 2027, pero no necesariamente borró las diferencias que existen dentro del peronismo mendocino. Al contrario: algunas alianzas nacionales pueden convivir con acuerdos diferentes a la hora de discutir el funcionamiento interno del partido.
Y eso es precisamente lo que volvió a quedar expuesto ahora. La foto del Congreso muestra un PJ donde las fronteras internas son más móviles de lo que parecían después de aquella primera disputa. Dirigentes que pueden coincidir en una estrategia nacional no necesariamente terminan votando juntos en cada discusión partidaria.
Kicillof, una pieza más del nuevo tablero
Aveiro y Destéfanis fueron de los primeros dirigentes provinciales en acercarse al armado del gobernador bonaerense. Luego comenzaron a aparecer otros dirigentes vinculados al espacio del exgobernador Carlos Ciurca, mientras la CGT Regional Mendoza también tomó contacto con referentes del kicillofismo.
Ese movimiento genera una situación particular: el peronismo mendocino puede tener sectores que coinciden en una referencia nacional, pero mantienen diferencias sobre quién conduce, cómo se organiza el partido y cómo se construye la candidatura provincial para 2027.
Por eso, más que cerrar una etapa, el Congreso volvió a abrir preguntas. ¿Hasta dónde llegará el acercamiento entre los distintos sectores? ¿La referencia de Kicillof logrará funcionar como un punto de encuentro o terminará reproduciendo las diferencias existentes? ¿Y cómo impactarán estos movimientos en la carrera por la Gobernación?
Por ahora, el dato que deja el Congreso es otro: el mapa interno del PJ mendocino sigue en movimiento y los bloques que parecían definidos después de agosto volvieron a mostrar fisuras, acuerdos cruzados y nuevas sociedades políticas.
La interna peronista, lejos de haber encontrado un orden definitivo, empieza a transitar una nueva etapa.
Lo que dijo Flor Destéfanis
Destéfanis, alejada de los intendentes, envió un comunicado diciendo: "No vamos a acompañar una propuesta de integración de los órganos partidarios que, a nuestro entender, no expresa la pluralidad real del peronismo mendocino".
"El problema no es quién ocupa un lugar más o un lugar menos. El problema es un método que viene achicando al partido: algunos sectores quedan representados, otros quedan afuera y muchas veces se pretende disciplinar a quienes deciden construir, expresarse o impulsar candidaturas sin pedir permiso", concluyó.

