El miedo a la libertad avanza y el repudio a la verdad, progresa
Reabrieron la Sala de Prensa de la Casa Rosada y sigue el ejercicio de eludir las preguntas, característica de los miembros de La Libertad Avanza
El Gobierno cuyo partido lleva por nombre La Libertad Avanza hace gala de contradicciones flagrantes y colabora para demostrar que el desprecio por la verdad progresa en cada acto y posteo. Insultos y maldiciones firmados por el propio presidente
Señales elocuentes
Que esté cuestionado, denunciado y sospechado de varios actos de corrupción el jefe de gabinete de ministros, Manuel Adorni, conspira contra todo buen propósito que pretenda la gestión de gobierno. También en lo económico, claro. Que haya recuperado su preeminencia la corrupción como primera preocupación de la ciudadanía no es una anécdota inocua, es una señal contundente.
Miedo a la Libertad es el título de un ensayo del psicoanalista y pensador Erich Fromm, texto ineludible para quienes pretenden entender qué pudo ocurrirle a la sociedad alemana en la década de 1930 para adherir al régimen nazi, entre otras reflexiones. El intelectual que debió refugiarse en Estados Unidos fue uno de los impulsores de la Escuela de Frankfurt en su primera etapa. Describe en esa obra escrita en 1941, desde la psicología social, el desamparo que experimenta el humano al advertir que, efectivamente, es un individuo libre, arrojado ante una sociedad que exige conductas no siempre acorde a sus expectativas y que suele suprimir sus deseos. En coincidencia con su colega, compatriota Hanna Arendt, formula que ante el temor que suele ofrecer la orfandad de certezas, hombres (y mujeres) suelen preferir la seducción de personajes autoritarios y violentos, con escasos pudores sobre el ejercicio del poder a como dé lugar.
Libertad versus seguridad
Desde la modernidad, los procesos políticos que superaron la etapa del feudalismo, pusieron a la economía en el centro de la escena. El requisito de conseguir los recursos necesarios para abastecer las necesidades de ese individuo y de su familia, ejercen una presión hasta entonces ignorada, por lo que la incidencia de la situación de las finanzas personales y familiares adquieren una importancia vital. Ante el riesgo de quedar excluido, se adoptan actitudes que someten esa libertad a las promesas de seguridad.
Los discursos maniqueos abundan. Los malos son los otros y cualquier pensamiento crítico cobra calidad de amenaza. Esto socava los principios democráticos auténticos. No es la decisión mayoritaria, reflexiva y libre lo que consolida el modelo político sino el temor. A que empeore la situación. A perder el empleo. A quedar afuera. La consecuencia es el deterioro de esa mayoría en su calidad de vida, algo que hoy es notorio e innegable. Como atajo, en vez de aceptar críticas y modificar la tozudez de los fracasos, silencian o castigan a los que se expresan
La extraña similitud de dos mandatarios con orígenes e historias distintas
Que el gobernador de Mendoza, hombre formado académicamente en la ciencia política, y quien sólo se ha desempeñado en la función pública (léase, siempre ha cobrado desde el Estado) haya fomentado una alianza con el presidente Milei,y elogie sus políticas, despierta inquietudes. Javier Milei no pierde oportunidad en designar al Estado y a sus gestores como los artífices de todo mal. El mendocino ha ocupado casi todos los cargos en el sistema republicano y logró una hazaña, es el primer gobernador elegido para dos períodos. Innegable profesional en las artes de la función pública, mientras Milei profiere insultos de barrabrava, individual y colectivamente, a quienes ocupan bancas. El primero surgido de la Renovación y Cambio de la Unión Cívica Radical y el primer mandatario nacional se ha ufanado de golpear un muñeco con la imagen del presidente Alfonsín, cuando era panelista en televisión.
El pragmatismo es en sí una ideología, pero no necesariamente una licencia para desconocer la historia, eliminar antecedes y modificar criterios morales. Además de la actual coincidencia en un modelo de apertura económica indiscriminada y el equilibrio fiscal, hay una tercera coincidencia :el desprecio al periodismo. Soretes fue el adjetivo que eligió el por entonces ministro de seguridad de Mendoza, hoy gobernador; ensobrados, corruptos, ladrones, imbéciles, ignorantes, burros, miserables, desestabilizadores, los adjetivos que usa el presidente. Con dos métodos y estéticas distintas, comulgan en la inconveniencia de la presencia periodística.
El miedo suele ser una respuesta inspirada en el propio temor
El miedo se insufla desde las altas esferas del poder. Puede surgir por el ímpetu punitivo de los dirigentes pero también por la incoherencia y caprichos del líder. Ambos modelos esconden un profundo temor en quien lo imparte. Napoleón, el cerdo protagonista en La Rebelión en la Granja de George Orwell, revela un carácter de enorme parentesco con el actual presidente. Cambiar de reglas y discursos, es la ley. Milei aludió a Toto Caputo como responsable de haberse "fumado" 15000 millones de dólares de reserva en 2017, para luego mencionarlo como el mejor ministro de economía del Planeta. Este cambio abrupto es desconcertante y distractivo, porque en esa confusión provocada, nadie responde seriamente sobre los destinos del oro fugado del Banco Central de la República Argentina.
La moda del oxímoron
Quien cierra discursos con "viva la libertad, carajo" anula la libertad esencial de una democracia, la de expresarse. La de preguntar. La de develar la verdad. Cerraron hasta hoy la sala de Prensa de la Casa Rosada -hecho inédito en democracia- so pretexto de espionaje. El verdadero motivo es el temor a que le pregunten lo que inevitablemente le preguntaron a Manuel Adorni. El hombre que quiso justificar un viaje imprudente de su esposa, por ausencia de vacaciones, resulta que ha viajado más que Marley, en primera y con toda la familia. El sarcasmo se invirtió. Tanto como Espert, el diputado y candidato que prometía cárcel o bala para delincuentes asociados al tráfico de drogas, procesado por sus vínculos precisamente con el narcotráfico.
La única indemne es la expresión de deseo
La ONU, exactamente 35 años atrás, definió conmemorar el Día Internacional de la Libertad de Expresión. Fue en la capital Namibia, tiempos del fin del apartheid. Los considerandos suenan a prehistoria y sus consecuencias estériles. Hoy cada persona es un medio de comunicación en sí mismo y la verdad dejó de ser el suministro indispensable para avanzar como sociedad. La emoción ocupa un lugar de privilegio que desplaza a la razón y la tristeza anestesia la rebeldía. Es tan potente el deterioro de la palabra que se denomina La Libertad Avanza el partido del gobierno que reprime, con diversos mecanismos, los pronunciamientos genuinos, las manifestaciones auténticas, las críticas argumentadas. Esta vez, a Milei lo asiste la razón: nada es gratis