El Gobierno reúne a su mesa política y afila sus espadas legislativas de cara a los debates que se vienen en el Congreso
La plana mayor del Gobierno acude a la Casa Rosada para la jura de Carlos Presti como ministro de Defensa. Luego, la mesa política tendrá una reunión para pulir los detalles de las continuas negociaciones en el Congreso.
Javier Milei, Karina Milei y Manuel Adorni en el Congreso a finales del 2025
Juan Mateo Aberastain/MDZLa Casa Rosada abre sus puertas este viernes a la plana mayor del Gobierno, que acude a la jura de Carlos Presti como nuevo ministro de Defensa. Sin embargo, las grandes discusiones se producirán poco después, cuando Karina Milei encabece una nueva reunión de la mesa política del presidente para terminar de articular la estrategia legislativa del Gobierno de cara a las discusiones por las reformas y el Presupuesto que se vienen.
La jura del militar que se convirtió en ministro
Poco antes de las 11, el habitual operativo de la Casa Militar cercó los accesos al Patio de las Palmeras para preparar la llegada de Javier Milei. El libertario se apersonó una hora antes de la jura de su nuevo ministro, el hasta hace poco titular del Ejército, Carlos Presti, quien sucederá a Luis Petri en el Edificio Libertador de Paseo Colón.
La ceremonia en el Salón Blanco en Balcarce 50 pondrá fin al ciclo de renovación en el Gabinete, que en los últimos meses despidió a Guillermo Francos, Lisandro Catalán, Gerardo Werthein, Patricia Bullrich y Luis Petri para recibir a Manuel Adorni, Diego Santilli, Pablo Quirno, Alejandra Monteoliva y al mencionado Presti.
Karina Milei reúne a la mesa política
Por fuera del evento institucional, la jornada política en la Rosada iniciará a continuación, cuando Karina Milei encabece una nueva reunión de la mesa política con el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, el asesor presidencial Santiago Caputo, el armador Eduardo 'Lule' Menem y el tridente de negociación del oficialismo: el minstro del Interior, Diego Santilli, el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y la jefa del bloque violeta en el Senado, Patricia Bullrich.
Cada uno es un nexo central en las conversaciones con los distintos actores que el Gobierno necesita movilizar para poder contar con los números necesarios para avanzar con el Presupuesto 2026 y las reformas que el presidente elevó a las sesiones extraordinarias: el denominado proyecto de modernización laboral, la reforma del Código Penal, las modificaciones a la Ley de Glaciares y el Compromiso nacional para la estabilidad fiscal y monetaria -Ley de Superávit fiscal-.
Se trata de un temario amplio y complejo y los tiempos son acotados. El llamado de extraordinarias se extenderá hasta el 30 de diciembre, pero con certeza el Gobierno volverá a interrumpir las vacaciones de los legisladores a mediados de enero para continuar las discusiones.
La estrategia del Gobierno en el Congreso
En ese marco, según pudo saber MDZ de fuentes legislativas, el Gobierno comenzará el debate en comisiones la próxima semana con el Presupuesto y el proyecto de Inocencia Fiscal (el popularmente llamado dólares del colchón) en Diputados, mientras el Senado discute en paralelo la reforma laboral. Los más optimistas apuntan a poder sesionar en la cámara baja el jueves 18 de diciembre, pero aún no hay precisiones.
Esta tarea corre por cuenta de Martín Menem, encargado de liderar las tratativas en Diputados junto al jefe de bloque violeta, el cordobés Gabriel Bornoroni. Mientras tanto, Patricia Bullrich pidió ser quien lidere los esfuerzos para impulsar la reforma laboral, motivo por el cual la iniciativa ingresó por el Senado. Esto fue discutido por la oposición, que recurre a una cláusula reglamentaria para reclamar que la ley se discuta primero en Diputados, ya que el proyecto incluye reformas en cargas y contribuciones.
El objetivo del Gobierno es que la ley de leyes y la ley laboral se aprueben lo antes posible a modo de dar un mensaje contundente a los mercados y toda la arena política: se inaugura un nuevo Congreso, fértil para las leyes del oficialismo.
Completa ese juego Diego Santilli, pieza clave en la articulación con los gobernadores, a quienes el 'Colo' se ocupó de recibir uno a uno en las últimas semanas para garantizar los votos que inclinen la balanza en favor de La Libertad Avanza. El ex PRO viene de recibir esta semana al salteño Gustavo Sáenz, al catamarqueño Raúl Jalil y al sanjuanino Marcelo Orrego, estos últimos acudieron para plantear sus necesidades de cara a la discusión por la Ley de Glaciares para ampliar la actividad minera en sus provincias.
En ese marco, para este viernes estaba prevista la visita del tucumano Osvaldo Jaldo a la Casa Rosada, uno de los mandatarios peronistas que rompió con la conducción de Cristina Fernández de Kirchner y hace tiempo conduce su propio bloque en la cámara baja.
La CGT, ¿en pie de guerra?
En paralelo, el Gobierno administra las tensiones con el sindicalismo, que se declaró en pie de guerra tras la publicación del proyecto final de la reforma laboral. Con bombos y platillos, la CGT anunció un plan de acción que incluye una movilización a la Plaza de Mayo el próximo 18 de diciembre y adelantó una "pelea judicial" en caso de que la reforma avance en el Congreso.
En Balcarce 50 aseguran que más allá de la pirotecnia discursiva, la relación del Gobierno con los gremios es tan fluida como subterránea. Una muestra de eso fue la decisión -que generó mucho debate interno- de no incluir en la reforma la eliminación de las cuotas solidarias, descuentos automáticos a los trabajadores que funcionan como una de las principales fuentes de financiamiento de los sindicatos.
Sin embargo, la letra chica de la ley aclara que las empresas dejarán de estar obligadas a retener dichas cuotas para girárselas a los gremios, lo cual podría abrir un foco de conflicto con la CGT.
En cuanto a las posibles judicializaciones, la central obrera logró en el pasado frenar el capítulo laboral del DNU 70/23 y amenaza con hacer lo propio en esta instancia. Sin embargo, una altísima fuente del Ministerio de Justicia le aseguró a MDZ que el Gobierno "está muy confiado con la reforma" y dispuesto a defenderla hasta la última instancia.
"Es absolutamente legal y la jurisprudencia sana de la Corte acompaña la propuesta. Los planteos los vamos a atender y deberíamos tener éxito. Salvo que algún juez quiera nuevamente declarar inconstitucional algún artículo atentando contra el poder del pueblo y las provincias", subrayó la fuente.