El Gobierno reconoció una millonaria deuda a la empresa que alimenta a los presos
El gobernador autorizó el pago de $1.250 por la provisión de raciones alimentarias durante la primera quincena de mayo de 2025.

El Gobierno de Mendoza reconoció una millonaria deuda con la empresa encargada de proveer las raciones alimentarias para presos y penitenciarios de las cárceles provinciales. El gobernador Alfredo Cornejo autorizó el pago de $ 1.250.157.504,79 por el servicio brindado durante la primera quincena del mes de mayo de 2025.
A través del decreto Nº 1697, publicado este viernes en el Boletín Oficial, el mandatario provincial reconoció el legítimo abono y autorizó a pagar a favor de Clisa Interior SA más de $1.250 millones.
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La deuda con la empresa que provee la comida para los presos correspondía a la provisión de raciones alimentarias en el periodo comprendido entre el 01 al 13 de mayo de 2025 a personas privadas de su libertad y personal penitenciario con funciones de 24 hs. del Servicio Penitenciario Provincial, dependiente del Ministerio de Seguridad y Justicia.
Clisa Interior SA brinda este servicio desde 2010 hasta el día de hoy y en mayo de este año obtuvo un contrato para extender la provisión de raciones alimentarias por los próximos dos años.
Millonaria contratación
El Gobierno de Mendoza oficializó a mediados de mayo la compra de 4 millones de raciones alimentarias destinadas a alimentar a los presos y el personal del Servicio Penitenciario Provincial, en una operación de 54 mil millones de pesos, que lo convierte en el contrato más oneroso del Estado mendocino.
Para el mes de abril el Ejecutivo provincial ya había reconocido el pago de $ 2.800 millones. Concretamente autorizó el pago de $1.433.519.931,86 correspondientes a la primera quincena de ese mes y $1.437.503.105,78 para la segunda quincena.
El reconocimiento de la deuda de abril y los primeros días de mayo se realizó debido a que durante ese periodo todavía no estaba vigente la contratación de $ 54 mil millones, pero se seguía prestando el servicio de alimentación para las cárceles.
El acuerdo para provisión de las raciones alimentarias para los presos se hizo a través de una contratación directa tras el fracaso de una licitación pública en la que se rechazó la propuesta de la única oferente por irregularidades en la presentación de la oferta.
La única oferente que se había presentado a esa licitación había sido la empresa Bio Limp Soluciones de Calidad SA. Sin embargo, desde el Ministerio de Seguridad consideraron que la propuesta realizada tenía inconsistencias, lo que hizo fracasar el proceso.