El Gobierno blinda a Adorni ante el intento de la oposición para desplazarlo de su cargo
En el Gobierno aseguran que la oposición no reúne los votos para voltear al jefe de Gabinete, pero que todo puede cambiar hasta último momento.
Adorni, en la mira de la oposición.
Juan Mateo Aberastain / MDZEn el Gobierno bajan el tono ante la jugada opositora que busca desplazar a Manuel Adorni de la Jefatura de Gabinete y aseguran estar convencidos de que la maniobra no tiene los números para concretarse.
Puertas adentro, sin embargo, admiten que nada está garantizado y que las críticas públicas de los bloques aliados de los últimos días los obligaron a sentarse a negociar para proteger al funcionario.
Aun con el aval sin fisuras de Javier Milei y de Karina Milei, las justificaciones de Adorni sobre el salto en su patrimonio destaparon nuevos conflictos en el terreno parlamentario.
En las dos cámaras, la oposición apunta a llevarlo al recinto a dar explicaciones. El mecanismo —la interpelación— está contemplado en la Constitución y puede abrir la puerta a una moción de censura, la herramienta que habilita la remoción del jefe de Gabinete.
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En el oficialismo hacen las cuentas y respiran: para que la moción prospere, la oposición debería juntar la mayoría absoluta de cada cámara, esto es, 129 voluntades en Diputados y 37 en el Senado, un piso que hoy no ven al alcance del arco opositor.
Con todo, la experiencia política les marca que las certezas duran poco. En el entorno presidencial reconocen que el tablero puede reordenarse hasta último momento, incluso en las horas previas a la sesión que Unión por la Patria dejó convocada para el 23 de junio en la Cámara baja.
Para evitar sorpresas, los operadores de confianza del Gobierno —Martín Menem, Diego Santilli y Patricia Bullrich— ya tendieron puentes con los socios parlamentarios, los mismos que venían subiendo el volumen de sus reproches contra el ministro coordinador.
Qué destapó el malestar de los aliados
El cimbronazo se disparó cuando Adorni admitió que había dejado fuera de sus declaraciones juradas cerca de US$500 mil. El funcionario atribuyó ese monto a ahorros no declarados, a una herencia paterna y a inversiones en bitcoin.
La confesión bastó para que los principales aliados de la gestión salieran a marcar distancia en público.
Las cartas que se barajan en el recinto
Desde el lado del Gobierno, los negociadores sostienen que, para habilitar la interpelación en el recinto, la oposición necesitaría dos tercios tanto en Diputados como en el Senado.
La alternativa que se evalúa del otro lado es buscar una mayoría simple para emplazar a las comisiones y forzarlas a dictaminar sobre los proyectos: una vía para apurar un debate que el oficialismo pretende mantener en el freezer el mayor tiempo posible.