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El meteorito "Adorni" amenaza con chocar al planeta libertario

El jaqueado jefe de Gabinete, no le deja aprovechar el momento financiero al gobierno de Milei, y tampoco logra sortear la escalada del escándalo ni escudado detrás de la ida del Indio Solari ni de la Scaloneta.

Manuel Adorni y Javier Milei.

Manuel Adorni y Javier Milei.

En el preciso momento en que el Gobierno quedó, prácticamente, solo frente al arquero, casi un tiro penal, sin oposición alguna, para cerrar una semana llena de buenas noticias y datos, llamaron del VAR. Quién sino otro que el mismísimo Manuel Adorni, emulando al “viejo Viscacha”, escupiendo el asado libertario con otra opaca explicación sobre su presunta honestidad.

A esta altura es difícil tener claridad sobre el devenir de este escándalo que sumerge al Gobierno en una encarnizada interna. Lo cierto es que ya pasó el tiempo del “no aclare que oscurece”, han transcurrido más de tres meses, y la saga continúa y todo sigue bajo un manto de neblina. Ni los funerales del Indio Solari ni la previa del Mundial 2026 lograron sacar de escena el Adorni gate, que a esta altura luce como un amenazante meteorito en la órbita del planeta libertario. Muchas especulaciones se hacen carne entre los analistas y la opinión pública, hastiada de la escalada de los ribetes del escandalete Adorni, que lo manifiesta en los sondeos y encuestas. ¿Será una estrategia este opaco modus operandi del Jefe de Gabinete a la hora de defenderse? ¿Hay un as en la manga de la LLA? Quién lo sabe.

En fin, cuando el Gobierno podía festejar algunos logros y datos, la interna y el devenir del Adornigate no le dan tregua. Porque la semana estuvo marcada por la mejora crediticia de Standard & Poor's (S&P), que elevó la nota soberana de CCC+ a B- con perspectiva estable. Señal que llega poco más de un mes después del movimiento equivalente de Fitch, a comienzos de mayo. Ahora resta la movida de Moody´s para completar el tarjetón del bingo y tener a las tres principales calificadoras de riesgo del mundo en sintonía con la nota de Argentina.

el quemado inauguracion manuel adorni cornejo marin (9)

Por lo pronto, la decisión de S&P tuvo un impacto directo en la prima de riesgo país que perforó los 500 puntos, tocó un piso de 433 y cerró cerca de 435, su menor nivel desde abril de 2018. O sea, el mejor nivel de la era Milei. Los Bonos Globales acompañaron y los ADRs argentinos treparon con fuerza. Sin duda, el dato pesa más, por ahora, en el humor del mercado que los desaciertos políticos y las opacas declaraciones juradas de Adorni. Lo bueno es que el escalón de B- abre las puertas a ciertos inversores institucionales globales para volver a poner en el menú de sus carteras a los activos argentinos. Ahora bien, habrá que ver cómo decanta la novedad en el clima de las expectativas económicas y en las decisiones de inversión. Es un primer paso, muy esperado, pero recién empieza el partido. Las incertidumbres políticas en derredor de la batalla electoral del 2027 dominan, por ahora, el escenario de la toma de decisiones de inversión, con mayúsculas.

Pero además de la noticia de S&P, se conoció el dato de la inflación minorista de mayo de 2,1% (-0,5 puntos), con la inflación núcleo en 1,9% con sus matices como que regulados desacelerando fuerte y estacionales saltando 3,5% por las verduras. Más allá si el protagonista del descenso fue un dólar más o menos estable o un nivel de actividad errático y heterogéneo, el dato es bienvenido ya que además encadena dos meses consecutivos de desaceleración. Ahora la expectativa estará puesta en ver con qué velocidad la tasa mensual de inflación quiebre el 2% en lo que resta del 2026 en medio de un segundo semestre donde la dinámica cambiaria podría recuperar protagonismo.

Encima el frente externo también fue más amigable con un barril (Brent) que perforó los 90 dólares, un precio no visto desde principios de marzo, frente a la expectativa de que una vez por todas EEUU e Irán abrazan algún tipo de acuerdo. Con la baja del petróleo revivieron los bonos del Tesoro de EEUU: a 2 años la tasa bajó a niveles de 4,08% desde 4,16%, el de 10 años en 4,48% (4,54%) y el de 30 años en 4,97% (5%). Lo cual potencia la baja del riesgo país de Argentina. Mientras que a nivel local ni la industria manufacturera ni el sector de la construcción trajeron buenos datos de lo acontecido en abril, borrando buena parte del rebote de marzo. De modo que el nivel de actividad continúa con los vaivenes de subas y bajas y una amplia heterogeneidad.

En el frente cambiario, el dólar se frenó tras varias ruedas en leve alza e incluso ajustó a la baja: el mayorista cerró en torno a $1.431, acumula 5,8% desde el mínimo del 16 de abril, y desde fines de mayo sólo un aumento de 1,4%. Los operadores destacan que el Banco Central (BCRA) sostiene las compras en el mercado oficial y mantiene presencia en las transacciones con bonos “dollar linked”, lo que se vio reflejado en el alto volumen negociado en el bono del Tesoro TZV26 y en la Letra del Tesoro D31L6, con el objetivo de contener la demanda de cobertura cambiaria. Mientras tanto, el famoso “carry trade” se mantiene a flote sigue con vida con una tasa TM20 que coquetea con el 20% nominal anual, aun por encima de la depreciación esperada. Al respecto, vale señalar que la última licitación de deuda del Tesoro no resultó tan exigente dado que con vencimientos por $5,1 billones, la Secretaria de Finanzas convalidó un “roll-over” de 120% estirando plazos a 2028-2030, mientras que en el tramo dólar sumó otros 300 millones de dólares al ampliar la emisión del Bonar AO28 (todavía queda margen por 166 millones más), acercándose al número necesario para pagar Bonares y Globales en julio.

Ahora bien, en este contexto, donde el Gobierno obtiene algunos triunfos económicos y financieros, pero que no logra concatenar con la política, resulta interesante saber qué se dice en el exterior, entre fondos y gestores globales sobre Argentina. Según comenta gente del mercado bien informada con extensos lazos en los mercados financieros internacionales, en sus intercambios con colegas que tienen en el menú de inversiones a los mercados emergentes, en el caso argentino celebran la consistencia fiscal y, desde hace ya varios meses las sostenidas compras de dólares del BCRA. Según la visión externa, ambos “drivers” demarcan un clima constructivo para los activos financieros argentinos. No los ha sorprendido la noticia de S&P porque, sobre todo luego del movimiento de Fitch, ya descontaban, o más bien esperaban otro “up-grade” de calificación como catalizador que habilite a más fondos de inversión, principalmente, europeos a aumentar su exposición al riesgo argentino. Pero también una nueva mejora en la calificación de la deuda soberana podría tener algún correlato en una posible emisión internacional de deuda, un tema sobre lo cual los inversores extranjeros no paran de consultar a colegas argentinos.

¿Qué más dicen a la hora de definir estrategias de inversión en Argentina? En general, hay todavía un bajo nivel de exposición en los bonos soberanos en dólares porque apuestan a que la predecible volatilidad electoral del 2027 brindará mejores niveles de entrada, léase precios, el próximo año. Mientras que, en el caso de los bonos en pesos, también con baja exposición, o sea, poca tenencia está vinculada con el derrotero del tipo de cambio, dado que proyectan un menor flujo de divisas a lo largo del segundo semestre y encima comenzarán los potenciales ruidos políticos prelectorales, lo cual también podría ofrecer mejores niveles de entrada.

¿Qué los inquieta de la política interna? Los extranjeros no paran de preguntar sobre el posible armado opositor para 2027, variable que pasó a ser clave para la toma de posiciones en el caso argentino. También les preocupa, con miras a las elecciones presidenciales, el nivel de actividad económica, en particular, en AMBA y GBA. En tal sentido, apuestan a que continuará el proceso de desinflación, aunque con una pendiente de convergencia más moderada que la observada en los dos primeros años de la gestión Milei. Esto recién empieza.