El giro de EE.UU. reabre una pregunta clave: qué países apoyan a Argentina en Malvinas
Una filtración del Pentágono sobre un posible cambio de postura de Estados Unidos frente al Reino Unido volvió a poner en primer plano el respaldo internacional que recibe Argentina por Malvinas.
Esta filtración sobre el apoyo de Estados Unidos reabre el debate sobre qué países apoyan a Argentina.
ShutterstockLa disputa por las Islas Malvinas volvió a entrar en el tablero global por una filtración que golpeó de lleno en la relación entre Estados Unidos y el Reino Unido. Según información publicada por Reuters y retomada por distintos medios internacionales, un correo interno del Pentágono incluyó la posibilidad de revisar el apoyo diplomático tradicional de Washington a la posición británica sobre las islas, en medio de tensiones con aliados de la OTAN por la guerra contra Irán.
Londres reaccionó rápido y ratificó que no modificará su postura sobre la soberanía del archipiélago. Para Argentina, sin embargo, el episodio abrió una ventana política: Malvinas dejó de aparecer solo como una causa histórica y volvió a instalarse como un tema sensible en la diplomacia internacional.
El respaldo actual a la Argentina por Malvinas
En 2026, el apoyo más reciente y concreto al reclamo argentino llegó desde la Zona de Paz y Cooperación del Atlántico Sur, conocida como ZOPACAS. El 10 de abril, la Cancillería argentina destacó el “firme y renovado respaldo” de ese foro, que reúne a países de Sudamérica y África occidental, durante la IX Reunión Ministerial realizada en Río de Janeiro. En la Declaración de Río, los Estados miembros pidieron que Argentina y el Reino Unido retomen las negociaciones de soberanía, de acuerdo con la Resolución 2065 de Naciones Unidas y otras resoluciones internacionales sobre la Cuestión Malvinas.
Ese bloque incluye a Brasil, Uruguay, Angola, Benín, Cabo Verde, Camerún, Congo, Costa de Marfil, Gabón, Gambia, Ghana, Guinea, Guinea-Bisáu, Guinea Ecuatorial, Liberia, Namibia, Nigeria, República Democrática del Congo, Santo Tomé y Príncipe, Senegal, Sierra Leona, Sudáfrica y Togo, además de Argentina como país reclamante. La declaración también expresó preocupación por las actividades unilaterales de exploración y explotación de recursos naturales en el área en disputa, especialmente en materia de hidrocarburos.
América Latina mantiene una posición favorable
El respaldo latinoamericano también se sostiene en otros ámbitos. En el Mercosur, los Estados partes y asociados reiteraron en 2025 su apoyo a los legítimos derechos de la República Argentina en la disputa de soberanía sobre las Islas Malvinas. Esa declaración retomó la línea histórica del bloque regional y volvió a pedir la reanudación de las negociaciones entre Buenos Aires y Londres.
Bolivia también se pronunció en 2026 a favor del reclamo argentino. El apoyo generó incluso un cruce diplomático con el embajador británico en La Paz, luego de que el vicecanciller boliviano Carlos Paz defendiera la posición argentina y señalara que Malvinas constituye una causa regional. La Cancillería argentina agradeció públicamente ese respaldo.
A esa red se suma la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños. En declaraciones anteriores, la CELAC expresó su respaldo a los legítimos derechos argentinos sobre Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. Aunque la declaración citada corresponde a 2023, sigue siendo parte del andamiaje diplomático regional que Argentina invoca en su reclamo.
Los apoyos durante la Guerra de Malvinas
El mapa actual tiene antecedentes directos en 1982. Durante la Guerra de Malvinas, varios países latinoamericanos acompañaron a Argentina, aunque con distintos niveles de compromiso. Perú fue uno de los casos más recordados: envió aviones Mirage a la Argentina en una operación reservada que buscaba reforzar la capacidad aérea nacional, aunque esas aeronaves no llegaron a combatir antes del final del conflicto. Venezuela también aparece entre los países que ofrecieron o facilitaron material militar, mientras que Brasil aportó asistencia logística con aviones EMB-111 Bandeirante para tareas de patrulla marítima.
Otros apoyos quedaron en el plano diplomático o en ofrecimientos que no se concretaron. Nicaragua manifestó su disposición a enviar tropas y municiones. República Dominicana ofreció ayuda militar, aunque nunca llegó a desplegarla. Cuba habría ofrecido información y recursos militares, pero esos aportes no tuvieron impacto directo en el frente. Uruguay mantuvo una postura más prudente, aunque actuó como posible canal humanitario y preparó hospitales para recibir heridos argentinos. Ecuador, México, Guatemala y Panamá también acompañaron el reclamo argentino desde el plano político.
Una causa que vuelve al centro
La posible revisión de la postura estadounidense no cambia por sí sola la disputa de soberanía. Tampoco implica, por ahora, un respaldo automático de Washington a la Argentina. Lo que sí muestra es que Malvinas sigue siendo una cuestión abierta en la política internacional. Reino Unido mantiene el control de las islas y rechaza discutir la soberanía, mientras Argentina insiste en que existe una disputa pendiente reconocida por Naciones Unidas y que debe resolverse por vía pacífica.
En ese contexto, el mapa de apoyos vuelve a tener valor político. Hoy Argentina conserva respaldos en América Latina, el Atlántico Sur, África occidental y distintos foros multilaterales. Algunos son respaldos firmes y recientes, como el de ZOPACAS. Otros forman parte de una tradición diplomática sostenida, como el Mercosur, la CELAC y las resoluciones de Naciones Unidas. La filtración del Pentágono no resuelve la cuestión Malvinas, pero sí deja una señal inesperada: incluso las alianzas más estables pueden entrar en revisión cuando cambian los intereses estratégicos. Y para Argentina, cada fisura en el respaldo internacional al Reino Unido vuelve a abrir una oportunidad diplomática.



