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Edgardo Kueider, cada vez más complicado: la Justicia paraguaya le dictó otra prisión preventiva

El juez Humberto Otazú dispuso la medida en la causa por la compra de seis departamentos en Asunción. Es la tercera domiciliaria que pesa sobre el exsenador.


La situación judicial de Edgardo Kueider volvió a agravarse en Paraguay. La Justicia de ese país dictó este jueves una nueva prisión preventiva contra el exsenador nacional, esta vez en el marco de la causa que investiga un presunto esquema de lavado de activos.

La resolución fue adoptada por el juez de Delitos Económicos de Asunción, Humberto Otazú, quien dispuso que la medida se cumpla bajo la modalidad de arresto domiciliario.

La tercera domiciliaria del exsenador

Se trata de la tercera prisión domiciliaria que pesa sobre el exlegislador: la primera derivó del proceso por contrabando, la segunda la impuso el juez Rolando Duarte en el marco del juicio de extradición y la tercera es la que ahora dictó Otazú en la causa por lavado.

Kueider permanece privado de su libertad desde diciembre de 2024, cuando fue detenido al intentar ingresar a territorio paraguayo con más de US$200.000 sin declarar, además de 3,9 millones de pesos argentinos y 646.000 guaraníes. Junto a su pareja, Iara Guinsel Costa, cumple el arresto en un departamento de la ciudad de Luque, a 11 kilómetros de Asunción.

La causa por lavado y los departamentos embargados

La imputación por lavado se formalizó en junio, cuando la Justicia paraguaya también dispuso el embargo de seis departamentos que el exlegislador habría adquirido con dinero de presunto origen ilícito.

Según la acusación fiscal, existen indicios de que los imputados ingresaron fondos ilícitos al sistema financiero legal de Paraguay y con esos recursos compraron los inmuebles y sus cocheras, ubicados en un edificio del barrio Las Mercedes de la capital. El delito de lavado contempla penas que podrían ir de los 5 a los 10 años de cárcel, un salto cualitativo respecto de la condena que ya recibió.

La condena por contrabando y el pedido de extradición

El 13 de julio, el exsenador fue condenado a dos años de prisión en suspenso por tentativa de contrabando, mientras que Guinsel Costa recibió un año y diez meses, también de cumplimiento condicional. La pena en suspenso, sin embargo, no le abre la puerta de salida: las otras causas en trámite lo mantienen bajo arresto.

A ese cuadro se suma el frente argentino. La jueza federal Sandra Arroyo Salgado reclama su extradición para que responda en el país por presunto lavado de activos y enriquecimiento ilícito. La Fiscalía paraguaya avaló el pedido, aunque planteó que antes el exlegislador debe rendir cuentas ante la Justicia guaraní.

Expulsado del Senado tras el escándalo de su detención, el entrerriano —cuyo voto había sido clave para la sanción de la Ley Bases— acumula así un expediente cada vez más espeso a ambos lados de la frontera.