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Desde cuándo sólo los médicos de guardia atenderán partos

Se trata del plan del Gobierno para disminuir las cesáreas. Desde qué día sólo podrán atender los partos los médicos de guardia.

El plan del Gobierno consiste, entre otros puntos, que sólo los médicos de guardia podrán atender partos.

El plan del Gobierno consiste, entre otros puntos, que sólo los médicos de guardia podrán atender partos.

GETTY IMAGES

Tal como estaba previsto, el Gobierno avanza con las gestiones para disminuir las cesáreas en los hospitales y clínicas privadas de la provincia de Mendoza con un plan que presentó el año pasado. Como anunció el ministerio de Salud, comenzará a ejecutarse desde comienzos de julio. Entre los cambios que habrá, serán sólo los médicos de guardia- obstetras- quienes atenderán partos, por lo tanto las pacientes tendrán un seguimiento del embarazo con un profesional y cuando vayan a parir, les corresponderá otro aleatoriamente.

En diálogo con MDZ, la Directora de Maternidad e Infancias de la Provincia, Natalia Courtis, confirmó que: "se aplicará desde julio de 2026". En ese sentido, explicó que: "El ministerio de Salud y Deportes de la Provincia y las clínicas u hospitales privados que prestan servicios de Maternidad firmaron un convenio el 3 de diciembre del año pasado con el objetivo de respetar y cuidar a las mujeres embarazadas y sus bebés por nacer, en la implementación de políticas específicas destinadas a disminuir la tasa de cesáreas en dicho sector".

El plan, de acuerdo a lo que manifestó Courtis, "se aplicará en todas las instituciones privadas que presenten un servicio de maternidad. Quienes firmaron fueron el Hospital Español, Hospital Italiano, Hospital Isabel de Hungría, Clínica de Cuyo, Santa María y Santa Clara".

Por qué el Gobierno busca disminuir las cesáreas

La tasa de cirugías cesáreas realizadas en el sector privado de la salud de la Provincia de Mendoza es sustancialmente superior a la del sector público. La directora de Maternidad e Infancia manifestó a este medio que "mientras en hospitales estatales dicha práctica representó en el año 2024 el 42% del total de los nacimientos, en el sector privado el porcentaje asciende al 78%, - o a veces mayor-" .

En ese sentido, el Gobierno se basa en los porcentajes de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que señala "que porcentaje de operaciones cesáreas superiores al orden del 10 % a 15% de los nacimientos no están asociadas con reducción adicional de mortalidad materna o neonatal".

Por eso, Courtis defendió el plan del Gobierno: "toda embarazada debe saber que al momento del nacimiento del bebé será atendida por un equipo de salud que garantice un parto seguro y respetado". Además, agregó: "Las pacientes deben tener en cuenta principalmente que optar por una operación cesárea cuando la misma no tiene indicaciones médicas no es más beneficiosa ni para ella ni para su bebé".

Qué dice el convenio sobre los médicos de guardia

El proyecto dice claramente que los médicos de guardia son quienes atenderán los partos. Es decir que para el Gobierno, los médicos de clínicas privadas son quienes alientan las cesáreas, por eso da a conocer los números de esa práctica en el sector privado que duplican a los del público y la solución que encuentran es que no sea el mismo profesional que sigue el embarazo, quien atienda el parto.

De todas maneras, el obstetra que sigue el embarazo puede presenciar el parto pero el médico responsable es el que está de guardia. En el convenio que firmaron el ministerio y las clínicas, está escrito que los centros asistenciales deben: "Promover la confianza de la paciente en el equipo de trabajo, presentando adecuadamente al servicio de gineco-obstetricia y a los médicos de guardia que podrán asistir durante el trabajo de parto y el nacimiento, reforzando la seguridad, transparencia y continuidad asistencial".

Sin embargo aclara que quienes son los profesionales de cabecera de la paciente van a percibir un honorario derivado del total de la práctica y por otro lado, el médico de guardia. El texto dice: "El profesional que realiza el control y seguimiento prenatal percibirá los honorarios correspondientes a cada consulta de control y seguimiento del embarazo y prácticas realizadas, conforme al esquema habitual de atención médica ambulatoria, y adicionalmente:

  • Cuando la paciente que ha seguido sea derivada a la clínica para el parto o cesárea, recibirá un porcentaje del valor total de la “práctica”, aún cuando no participa presencialmente del mismo. Dicho porcentaje será del 25% del valor de la práctica, conforme al seguimiento y derivación efectiva.
  • Reconocimiento por productividad al médico obstetra del servicio de maternidad de la clínica que se encuentra de guardia. El médico obstetra de guardia percibirá sus honorarios fijos de guardia, conforme a las condiciones laborales actuales, más un adicional variable por productividad equivalente al 15% del valor de la “práctica” efectivamente atendida durante su turno. Este adicional se liquidará de forma transparente y verificable, basado en los registros institucionales y el sistema provincial de facturación de nacimientos".

La oposición de los médicos ginecólogos y obstetras

Desde que el proyecto nació, Obstetras Unidos de Mendoza (OBUM) que es una asociación que representa y agrupa a profesionales de la obstetricia y la ginecología, se opusieron por varias razones. En primer lugar, porque no les parece que el plan para reducir las cesáreas tenga que estar basado en que un médico distinto al que atiende a la paciente durante el embarzo, atienda el parto. Incluso, aseguran que no han sido escuchadas las mujeres embarazadas sobre este punto.

Además, porque en otros países para reducir cesáreas, toman otros caminos. Por ejemplo, un documento de la OMS, indica: "Se recomienda la implementación de guías de práctica clínica basadas en la evidencia, combinadas con una segunda opinión estructurada y obligatoria para la indicación de cesárea, para reducir los partos por cesárea en entornos con recursos adecuados y médicos experimentados capaces de proporcionar una segunda opinión obligatoria para la indicación de cesárea". Además, otra recomendación es: "Se recomienda el modelo de atención colaborativa entre matronas y obstetras(es decir, un modelo de dotación de personal basado en la atención brindada principalmente por matronas, con apoyo las 24 horas de un obstetra que cubre el trabajo de parto y el parto en el hospital sin otras funciones clínicas que compitan con el mismo) únicamente en el contexto de una investigación rigurosa. Este modelo de atención aborda principalmente las cesáreas intraparto".

En definitiva, consideran que las razones por las cuales se realizan las cesáreas son multicausales.

El debate médico sobre las normas CONE

Otra de las discusiones que se dan por estas horas en el ámbito de los obstetras es que el proyecto del Gobierno busca garantizar las normas CONE, que son las condiciones Obstétricas y Neonatales Esenciales , para promover y difundir en organismos públicos y entidades privadas las buenas prácticas, y lograr que se incorporen como requisitos básicos para el funcionamiento de establecimientos de salud donde se atiendan partos públicos o privados.

Esta directriz aborda las siguientes etapas: Atención durante todo el trabajo de parto y el nacimiento; Período de dilatación; Período expulsivo; Alumbramiento; Atención del recién nacido; y Atención de la mujer tras el nacimiento.

En el año 1986 la OMS estableció siete Condiciones obstétricas y neonatales esenciales (CONE) que deben cumplirse en todos los servicios que asisten partos, cualquiera sea su nivel de complejidad.

Ellas son:

1. Quirúrgica y procedimientos obstétricos: poder realizar cesáreas, reparación de desgarros vaginales altos, cervicales y rotura uterina, histerectomía, ectópico, fórceps, ventosa, extracción de placenta, legrado por aborto incompleto;

2. Anestésica: general y regional;

3. Transfusión de sangre segura: determinar grupo y factor Rh, prueba cruzada, contar con banco de sangre o reserva renovable;

4. Tratamientos médicos: para resolver shock, sepsis, eclampsia;

5. Asistencia neonatal inmediata: recepción y reanimación cardiopulmonar, control térmico;

6. Evaluación del riesgo materno y neonatal: listados de factores de riesgos obstétricos y neonatales para derivación al nivel de complejidad adecuado;

7. Transporte oportuno al nivel de referencia: teléfono / radio y vehículo permanente.

De acuerdo a lo que sostienen algunos médicos consultados, es que las normas CONE no se cumplen en su totalidad en las clínicas privadas ya que no todas garantizan anestesia las 24 horas de manera activa, por ejemplo.