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Cuatro días para conquistar a los indecisos: qué harán Fidel y García de cara al balotaje

Gabriel Fidel y Adriana García competirán el 23 en el balotaje. De martes a viernes de esta semana podrán hacer campaña para buscar el voto de los indecisos.

El martes 23 es el balotaje en la UNCUYO. Fidel y García buscan conquistar a los indecisos. 

El martes 23 es el balotaje en la UNCUYO. Fidel y García buscan conquistar a los indecisos. 

Julieta Caballero - MDZ

Hay muchos nervios de ambos lados. La elección para el rectorado de la Universidad Nacional de Cuyo- UNCUYO- entró en su etapa decisiva. Tras una primera vuelta que dejó a Gabriel Fidel y Adriana García como los dos candidatos más votados, la comunidad universitaria se encamina a un balotaje del próximo 23 de junio para el que podrán hacer campaña esta semana. En ese breve lapso, ambos espacios intentarán sumar apoyos, retener sus votos y seducir a quienes eligieron otras opciones en la primera ronda, es decir los indecisos.

Los resultados dejaron un escenario abierto. Fidel, vicerrector y candidato identificado con la continuidad de la actual gestión universitaria, logró imponerse en la primera vuelta, aunque sin alcanzar el porcentaje necesario para evitar una segunda instancia. García, por su parte, se consolidó como la principal alternativa opositora y consiguió el pase al balotaje luego de una campaña que logró instalarse en distintos claustros y facultades.

Ahora comienza otra elección. Ya no se trata de convencer a toda la comunidad universitaria, sino de disputar voto por voto entre quienes quedaron fuera de competencia y quienes todavía no tienen definido su apoyo.

Qué busca Fidel

En el caso de Gabriel Fidel, la estrategia parece clara: mostrar fortaleza tras haber terminado primero y reforzar la idea de que representa una propuesta capaz de garantizar gobernabilidad y solvencia institucional. Durante estos días se espera que profundice las recorridas por las facultades, mantenga reuniones con referentes de distintos claustros y busque consolidar el respaldo obtenido en la primera vuelta.

En el entorno del candidato consideran que haber encabezado el resultado inicial constituye una ventaja importante de cara a la definición. La apuesta será evitar fugas y convencer a sectores moderados de que la UNCuyo necesita estabilidad para afrontar los desafíos presupuestarios y académicos que enfrenta el sistema universitario nacional.

Además, que es un candidato con vínculos concretos con la sociedad, tanto en el sector productivo como con los estamentos gubernamentales sin importar el color político. Antes de ser vicerrector, trabajó muchos años en el sector privado. Pretenden mostrar que la vinculación es su fuerte, incluso con el afuera. También que apuesta a la pluralidad de voces.

Cree que los votos de Ismael Farrando, el exdecano de Derecho que salió cuarto, pero con 15 puntos- un gran logro para competir por primera vez por el máximo cargo son clave-. Son votos opositores, pero no son votos peronistas y entonces, especialmente los profesores- cuyo sufragio vale más a la hora del conteo final- pueden volcarse al candidato de Sumar Universidad por sintonía ideológica: no optaría, confían, por la candidata peronista.

De hecho, Fidel dijo públicamente a MDZ que detrás de García está la estructura del peronismo y su equipo también apunta a mostrar que quien la vote, elegirá al PJ para gobernar la UNCuyo.

También busca el voto estudiantil: por eso ha incrementado sus apariciones en redes sociales entrevistado por jóvenes. Lo mismo María Flavia Fillipini, la candidata a vicerrectora y decana de Ciencias Agrarias. Apuestan a mostrarse más cercanos a los estudiantes por una cuestión de edad, que García, quien está jubilada, de acuerdo comentaron a este diario, desde su grupo de campaña.

Gabriel Fidel Candidato a Rector de la UNCuyo (2)

Qué hará García

Del otro lado, Adriana García encara el balotaje con una lógica diferente. La candidata opositora necesita crecer para revertir la diferencia y por eso todas las miradas están puestas en los votantes que eligieron otras alternativas en la primera ronda.

Su primera reacción una vez pasada la primera vuelta fue mostrar que a pesar de que la fórmula que integra junto a Ana Sisti sacó el 29.5%, el 64% de los votos fueron para la oposición. Claramente busca conquistar a esos votantes.

Entre las acciones que viene realizando estos días e intensificará en los que viene es hacer circular fotos y videos con profesores o no docentes que invitan a votar por su fórmula. Además, sacó un spot con un concepto fuerte: "La UNCuyo está rota", sostiene García, mientras que Sisti agrega que "tienen propuestas".

García apunta demostrar que Fidel es "el oficialismo" y a pegarlo a la gestión de Cambia Mendoza en la provincia y por lo tanto a Javier Milei en la Nación. Una de las fortalezas de la fórmula que integra con Sisti que quiere resaltar es que se trata de dos mujeres que "conocen" la UNCuyo en relación a que ambas han sido decanas y secretarias académicas.

El candidato Javier Ozollo que salió tercero con 20 puntos ya se sentó en la mesa de negociación con García, la expectativa en ese espacio es si lograrán la ansiada foto de apoyo. Esperaban lo mismo de Farrando que sostienen desde el equipo de Encuentro Plural, se habría comprometido a hacerlo previamente si ganaba García en segunda vuelta, pero eso no pasó ni ocurrirá aparentemente.

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Adriana García, la candidata opositora de la UNCuyo ponderó que se votó un cambio.

Adriana García, la candidata opositora de la UNCuyo ponderó que se votó un cambio.

Qué harán los indecisos: los análisis

Gran parte de la discusión política que atraviesa hoy a la UNCuyo gira en torno a una pregunta: ¿qué harán los electores que no votaron ni por Fidel ni por García? Allí aparecen dos interpretaciones muy distintas.

Por un lado, hay dirigentes universitarios y analistas que creen que García tiene una oportunidad concreta de reunir detrás de su candidatura a buena parte del voto opositor. Bajo esa mirada, el balotaje simplifica el escenario y obliga a muchos sectores críticos de la actual conducción a tomar partido. Quienes sostienen esta hipótesis consideran que la segunda vuelta podría convertirse en una suerte de plebiscito entre continuidad y cambio, favoreciendo una concentración de apoyos en la candidata opositora.

Sin embargo, existe otra lectura dentro de la propia comunidad universitaria. Algunos referentes entienden que García enfrenta un techo electoral difícil de romper. Argumentan que no todos los votos opositores son automáticamente transferibles y que muchos electores eligieron a otros candidatos por razones específicas que no necesariamente los acercan a la propuesta de la exdecana. Según esta visión, una parte de esos votantes podría optar por la abstención, el voto en blanco o incluso inclinarse por Fidel.

La incógnita sobre el comportamiento de esos electores será probablemente el factor más determinante de la elección. Por eso, durante estos cuatro días las conversaciones políticas tendrán tanto peso como la campaña tradicional.

La candidata buscará instalar la idea de que representa una alternativa superadora y convocar a quienes desean una renovación en la conducción universitaria. Las reuniones con referentes de distintos espacios, los contactos informales y las señales públicas de respaldo serán observadas con atención hasta el último momento.

La batalla también se librará en la participación. Históricamente, los balotajes universitarios suelen modificar la dinámica electoral. Algunos sectores se movilizan con más fuerza cuando la definición se vuelve directa entre dos candidatos, mientras que otros reducen su nivel de involucramiento.

Tanto Fidel como García saben que movilizar a sus votantes será tan importante como captar nuevos apoyos. Por eso, las redes sociales, los encuentros con estudiantes, docentes, graduados y personal de apoyo académico ocuparán buena parte de la agenda de campaña.

La elección llega además en un contexto complejo para las universidades nacionales, marcado por la discusión sobre financiamiento, presupuesto y sostenimiento de las actividades académicas y científicas. Ambos candidatos buscarán mostrar que tienen las herramientas necesarias para conducir la institución en ese escenario.

Cuatro días frenéticos en la UNCuyo

Los próximos cuatro días prometen una intensa actividad política. Habrá negociaciones, llamados, reuniones y gestos destinados a sumar adhesiones. Fidel intentará convertir su ventaja de la primera vuelta en una victoria definitiva.

La cuenta regresiva ya comenzó y nadie se anima a pronosticar un resultado definitivo. Lo único seguro es que la UNCuyo afronta una de las definiciones más competitivas de los últimos años, con dos candidatos que llegan al balotaje convencidos de que todavía tienen margen para crecer.