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Con asado de por medio, la Liga de Intendentes le piden por favor a Máximo Kirchner que habilite las "re re"

El hijo de los dos presidentes habló de la unidad, les comentó cómo está viendo el país pero, cuando le pidieron por las reelecciones, tiró la pelota afuera.

Máximo Kirchner bajó un cambio en su pelea contra Axel Kicillof. Habló de unidad, pero se vio incómodo por las re re

Máximo Kirchner "bajó un cambio" en su pelea contra Axel Kicillof. Habló de unidad, pero se vio incómodo por las re re

MDZ

En el peronismo kirchnerista renovador no hay independientes. Los antecedentes, las historias y los compromisos definen siempre. La Liga de doce Intendentes tiene su pasado atado a quienes los ayudaron a crecer y proyectarse. Sus vidas políticas tuvieron muchísimo más que ver con Máximo Kirchner y su antigua alianza con Martín Insaurralde que el Movimiento Derecho al Futuro de Axel Kicillof.

En aquellos años también se permitieron una relación de íntima confianza con Sergio Massa, con quienes la mayoría siempre tuvo una estrecha relación aunque nunca haya sido su conductor político.

Por eso no puede llamar la atención que este jueves, en La Colonial de Merlo, donde antes Raúl Othacéhe reunía a la primera sección electoral y armaba, más atrás en el tiempo, a la antigua liga de intendentes de la LIPEBO, ahora Gustavo Menéndez recibe a sus amigos.

Miembro de los doce apóstoles que pretenden estar equidistantes del Movimiento Derecho al Futuro, La Cámpora y el Frente Renovador, el jefe comunal de Merlo fue el anfitrión de un asado que tuvo como invitado especial a Máximo Kirchner. No hubo fotos, aunque el fotógrafo municipal había sido citado para la ocasión. Ellos, que no fueron al Movimiento Derecho al Futuro, también le plantearon la necesidad de aprobar las reelecciones de los intendentes. Fue la única vez que Máximo no tuvo la contundencia que sí mostró en otras cuestiones.

Las versiones suministradas por algunos participantes del encuentro y confirmada por voceros no autorizados de todos los participantes sostienen que la charla fue abierta, sin un temario y que la idea de Cristina Libre estuvo siempre sobre la mesa porque “todos nosotros creemos que es una presa política y que está ahí muy injustamente”.

“Eso no quiere decir que vayamos en contra de Axel”, aclaran casi desentendiéndose de un dogma peronista: para los seguidores de Juan Perón no existen ni dos Papas ni conducciones bicéfalas. Kicillof, para ellos, termina siendo una circunstancia que deben aceptar pero al que no toman como conductor. “Sí hay cada vez más conciencia de cuidar la unidad”.

Traducido, Kicillof puede ser candidato a presidente en el marco de un gran acuerdo pero debe repartir su poder, algo que solamente hizo bajo la presión de Cristina Fernández de Kirchner en 2021 luego de la derrota electoral de medio término. Ahí su gobierno provincial fue intervenido por Máximo Kirchner e incorporó a dos referentes de los intendentes. Terminada la experiencia por el escándalo en El Bandido, todo volvió al esquema anterior.

Quienes la van a visitar a San José 1111 sostienen que Cristina “nunca va a dejarle su herencia a Axel. Kicillof no es Kirchner. Prefiere que sea cualquier otro menos él”. En ese deseo entran su hijo, Wado de Pedro, Sergio Massa o lo que “mejor le haga a todo el peronismo para ganar”.

El peronismo kirchnerista renovador se sigue moviendo a ciegas. No sabe qué pasará en todo lo que hasta una década eran certezas. Sabían cuándo se votaba, qué sistema existía para seleccionar los candidatos y que Cristina imponía todo a nivel nacional. Y en Provincia de Buenos Aires, había reelecciones indefinidas. Sólo las inconsistencias de Javier Milei les permiten asomarse de nuevo al poder, aunque cada vez cueste mas cerrar las traiciones y enojos del pasado reciente.

Al día de hoy, faltando solo cuatro meses parra terminar el año, nadie sabe precisar si habrá PASO o no, si se mantendrá el desdoblamiento electoral bonaerense y, mucho menos, si los jefes comunales tendrán que bancarse ir como primer concejal en cada uno de sus distritos.

Una fuente del gobierno provincial, sin embargo, confirmó que “finalmente, Axel irá contra Axel y se votará el mismo día que a nivel nacional”. El año pasado, una de las causas expuestas por Kicillof para desdoblar fue la incomodad que provocaba la elección simultánea, utilizando dos cuartos oscuros diferentes. Las pruebas determinaron que tardaban “más que las diez horas autorizadas para votar”. Parece que todo eso fue un número inexacto expuesto para argumentar algo que a toda la Provincia le sirvió.

La Liga de Intendentes, en su presentación, fue a visitar a Axel Kicillof.

La Liga de Intendentes, en su presentación, fue a visitar a Axel Kicillof.

“Ahora no estamos igual que en 2018, cuando nos juntábamos en San Luis diciendo que había futuro y nadie nos creía. Lo del 2019, con Alberto presidente y Cristina vice, nos rompió todo”, le confesó un legislador que sigue participando de cualquier intento por recomponer el poder kirchnerista. Lo peor, según su punto de vista, es que este proceso “tampoco podemos compararlo con aquel zigzag que proponía Daniel Scioli, que solía presentarse más amigable del mercado cuando Néstor o Cristina decían lo contrario”.

“Axel es un producto de Ella pero ahora no quiere hacer lo que ella pretende. Se conocen demasiado… Y a diferencia inclusive de lo que pasó con Alberto, él tiene un poder propio más consistente. Ganó dos de dos”, le confió la misma fuente a MDZ.

El gobernador, sin embargo, elude todas las definiciones internas. Evita fotografiarse con Máximo Kirchner a pesar de la invitación expresa de su amigo Ricardo Quintela, el único que lo ungió como candidato presidencial cuando nadie se atrevía. Eso le provocó un fuerte enojo del gobernador riojano, quien pretende armar todo el interior para tener un candidato que lo represente.

Sergio Massa reapareció y acompañó la presentación de un libro ajeno. El suyo, prometido hace dos años, tiene para escribir varios capítulos más. Es el que el círculo rojo propio y ajeno cree que tiene la habilidad de conectar todos los mundos desde el primer momento, fundamentalmente los de la convulsionada interna partidaria.

Sin embargo, lo que es más importante para él, porque lo conocen quienes hoy tienen todas las concesiones de Javier Milei en servicios públicos, hasta los “mercados” suponen que no será extremista a la hora de manejar la economía nacional como lo podría hacer un kirchnerista puro o el propio Kicillof, aunque para la gente sea parte del problema que generó el 211% de inflación anual.