Cómo quedó y quiénes conducen San Jorge tras la aprobación de la DIA
La empresa minera San Jorge amplió su razón social para la etapa de explotación que fue aprobada y quedó habilitada para todas las tareas de producción de cobre y bajo la ley 7722. Cómo quedó el directorio y cuáles son las empresas que sostienen el proyecto.
Martín Rappallini, presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA) y accionista de San Jorge, junto al gobernador Alfredo Cornejo.
El 9 de diciembre el Senado ratificó la Declaración de Impacto Ambiental y el proyecto minero San Jorge quedó habilitado para avanzar en el plan de explotación del yacimiento de cobre que tiene en Uspallata. Antes, claro, debe elaborar el plan de factibilidad y cumplir las pautas establecidas por los distintos organismos que opinaron sobre el proyecto.
Un día después de la aprobación, la empresa cambió el estatuto para adaptarse a la nueva etapa y, entre otras cosas, amplió su objeto social. Poco tiempo antes también había ampliado el capital y se conformó el directorio que estará a cargo en la etapa de explotación. Allí hay empresarios argentinos y también rusos que son parte de los accionistas mayoritarios de San Jorge.
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Un día después de la aprobación de la DIA, el directorio de San Jorge tuvo una reunión extraordinaria de directorio donde se reformó el estatuto social de la empresa. Allí se precisó que la empresa tendrá por objeto el desarrollo integral de proyectos mineros en Las Heras, incluyendo "todas las etapas y actividades necesarias para su exploración, construcción, operación, mantenimiento, ampliación y cierre". En la descripción se mencionan todas las actividades relacionadas a la explotación de la mina, incluida la construcción y montaje de toda infraestructura minera, "incluyendo planta de procesamiento, instalaciones de trituración, molienda, flotación u otros métodos permitidos por la legislación vigente". Incluso se menciona a la ley 7722 como marco normativo a cumplir.
San Jorge es una empresa radicada en Mendoza, pero con capitales extranjeros. En el objeto social la empresa prepara el terreno para asociarse a otras compañías, recibir financiamiento o celebrar acuerdos. "Celebración de contratos de financiamiento y de inversión, incluyendo contratos de construcción (EPC/EPCM), joint ventures, UT, memorandos de entendimiento, acuerdos de operación conjunta, contratos con proveedores estratégicos, acuerdos de financiación con entidades públicas o privadas, nacionales o extranjeras".
Quién es quien en San Jorge
San Jorge tiene un largo recorrido en Mendoza y en ese camino cambiaron los dueños y el origen de los capitales. También hay referentes que se mantienen. La canadiense Coro Mining fue la que presentó el primer proyecto, que fue rechazado por la Legislatura en 2011. Esa empresa lo vendió a capitales ucranianos y rusos en una sociedad formada por Aterra y Solway. La empresa hoy tiene una división 70-30 entre Solway, el accionista principal, y el grupo argentino Alberdi, que tiene una porción importante pero no mayoritaria.
El directorio está liderado por el CEO de la empresa, el abogado mendocino Fabián Gregorio. Es la cara visible de San Jorge y se mantuvo en el cargo a pesar de los cambios de accionista. Gregorio formó parte de un grupo de abogados que impulsó la minería desde el estudio que compartían, entre otros, con Raúl Rodríguez, apoderado legal de San Jorge y uno de los referentes más reconocidos en el derecho minero en Mendoza. Gregorio es CEO y Presidente, pero los accionistas mayoritarios son otros.
El vicepresdiente de la empresa es Enrique Gatti, presidente del grupo Alberdi, la empresa de cerámicos que se sumó al proyecto como accionista y que le agregó la pata local. El y uno de los accionistas del grupo Alberdi. Como director titular también quedó Martín Rappallini, también del grupo Alberdi y con una actividad gremial empresaria agitada. Actualmente Rappallini es presidente de la Unión Industrial Argentina, una de las entidades más influyentes y representativas. Su origen como empresario está en la industria cosmética, hasta que en la década de los 90 la familia adquirió Cerámica Alberdi. La otra actividad comercial que lidera es la gestión de parques industriales. Como titular de la UIA, Rappallini es parte del Consejo de Mayo, el grupo que creó el presiente Javier Milei para impulsar proyectos estratégicos. Allí comparte panel con el gobernador Alfredo Cornejo, principal gestor político del proyecto San Jorge.
Otro de los directores es el ruso Pavel Ermolaev. Se trata de un gerente designado por los principales accionistas de San Jorge, el grupo Solway. Esa empresa es de origen ruso-ucraniano, pero ahora está asentada en Suiza. Pavel Ermolaev ha "sobrevivido" los cambios internos. Como parte del mismo grupo también forma parte del directorio Olga Nikolaeva. Solway es un grupo empresario que tiene actividad minera, y una de ellas en cobre. Aunque no presenta a San Jorge como uno de sus proyectos, es el accionista principal. Sí tiene entre sus activos una planta de insdustrialización de niquel en Ucrania, y una mina de cobre y oro en Macedonia. Ese proyecto tiene una relevancia particular porque usa el método de flotación como el que se empleará en San Jorge. Incluso produce unas 40 mil toneladas al año, un volumen similar al calculado para la mina mendocina.
El otro activo de Solway es Fénix, la planta de niquel ubicada en Guatemala que fue comprada en 2011 por los dueños de San Jorge. Aunque es uno de sus activos más importantes, también generó problemas a nivel internacional. La Corte Interamericana de Derechos Humanos sancionó a Guatemala por incumplimientos y abusos sobre la comunidad originaria que está en la zona de la mina. Además, la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó a Solways y a empresarios asociados por violaciones a los derechos humanos y sospechas de corrupción. La sanción le impedía a Solway comerciar en Estados Unidos. En 2024 la sanción fue levantada y la empresa abrió una sucursal en ese país.



