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Cómo es la "trampa" de las colectoras para sumar votos y evitar las PASO

El Gobierno nacional avanza con la implementación de las colectoras y la eliminación de las PASO. Cómo se implementarían.


En medio de la discusión por la reforma electoral que impulsa el Gobierno nacional, desde Casa Rosada y con la incorporación de Diego Santilli como jefe de Gabinete, avanza la negociación con los gobernadores aliados para evitar las PASO sin resignar competitividad electoral: el regreso de las listas colectoras. La propuesta apunta a habilitar dos listas de legisladores nacionales apoyando a un mismo candidato presidencial, a cambio de respaldo político para suspender las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias. Sin embargo, existe el obstáculo de la recién estrenada boleta única.

Detrás de la iniciativa aparece una lógica política clara. El Gobierno de Javier Milei no cuenta con los votos suficientes en el Congreso para eliminar definitivamente las PASO, pero sí busca reunir apoyos para dejarlas en pausa. A cambio, ofrece una herramienta electoral que históricamente permitió ampliar alianzas y multiplicar candidaturas sin necesidad de competir en internas.

Las razones de las colectoras

La maniobra tiene un objetivo concreto: evitar el costo político y electoral de las primarias. Con las colectoras, distintos espacios pueden presentar listas separadas de diputados o senadores mientras comparten un mismo candidato a presidente. Así, cada sector conserva identidad propia, pero suma votos para una candidatura común sin pasar por una competencia interna obligatoria.

En la práctica, el sistema funciona como un mecanismo que fragmenta la oferta legislativa pero unifica la boleta presidencial. Un votante puede elegir entre distintas listas de legisladores que terminan respaldando al mismo candidato nacional. De esta forma, se evita que las diferencias entre aliados se resuelvan en unas PASO y se trasladan directamente a la elección general.

La boleta única y las colectoras

El sistema de colectoras fue prohibido por decreto en 2019 durante la presidencia de Mauricio Macri, por considerar que distorsionaba la competencia electoral y generaba ventajas artificiales mediante el llamado “arrastre” de votos. Sin embargo, el Gobierno libertario ahora analiza recuperarlo como parte de una negociación política más amplia pero con una salvedad: ya no se usa a nivel nacional y- de mucho antes a nivel provincial- la boleta sábana.

Por lo tanto, deberá rediseñarse la boleta única para adaptarse a las colectoras. La B.U. fue usada por primera vez para las elecciones nacionales el año pasado y considerada un gran logro.

La ventaja de las colectoras para Milei

La ventaja para Milei sería evidente de cara a su reelección en 2027. Su hermana, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, ya advirtió que trabaja para un segundo mandato del actual mandatario. Podría competir como candidato presidencial acompañado por una lista propia de La Libertad Avanza y otra impulsada por sectores del PRO o aliados provinciales. Aunque divididos en categorías legislativas, todos terminarían sumando votos para el mismo candidato presidencial.

Para los gobernadores aliados también representa una salida conveniente. Les permitiría conservar armado político propio y disputar lugares legislativos sin romper acuerdos nacionales ni someterse a unas PASO donde podrían exponerse a derrotas internas o tensiones con la Casa Rosada.

Desde Mendoza, sin embargo, plantean reparos. La provincia sostiene que, si las PASO quedan suspendidas y vuelven las colectoras, debería quedar establecido por ley un mecanismo alternativo de selección de candidatos. La propuesta apunta a implementar internas abiertas partidarias, celebradas el mismo día para todas las fuerzas políticas.

Las internas abiertas permiten que cualquier ciudadano habilitado pueda participar de la elección de candidatos, aunque no esté afiliado al partido. Pero, a diferencia de las PASO, no son obligatorias. Mendoza insiste además en que todas se realicen simultáneamente para evitar interferencias entre espacios políticos y prácticas habituales de la vieja política, como movilizar votantes para influir en la interna de otro partido.

En Mendoza, por ejemplo, el presidente del PRO, Gabriel Pradines está de acuerdo con sostener las PASO aunque aguarda la definición partidaria a nivel nacional. El peronismo local, aún no ha manifestado una postura homogénea.

El debate de fondo no es solamente técnico ni electoral. Lo que se discute es cómo se definirán las candidaturas en un escenario donde el oficialismo busca mayor flexibilidad para construir alianzas sin exponerse a internas obligatorias. Y en esa estrategia, las colectoras aparecen como la herramienta ideal para esquivar las PASO sin eliminarlas formalmente.