Cómo es el plan "7 a 1" con el que La Libertad Avanza y el PRO buscan imponerse en PBA
La alianza entre La Libertad Avanza y el PRO buscará imponerse en todas las secciones electorales, menos la tercera, histórico bastión del kirchnerismo.
Karina Milei es la encargada de establecer los lineamientos del acuerdo con el PRO.
Un dirigente bonaerense cercano al oficialismo reveló cómo es la estrategia electoral que comienza a diseñarse entre La Libertad Avanza y el PRO para ganar en la provincia de Buenos Aires. El plan, llamado "7 a 1" resume el cálculo del Gobierno para las elecciones provinciales del 7 de septiembre. Desde LLA asumen que perderán la tercera sección electoral, bastión tradicional del kirchnerismo, pero aspiran a imponerse en las restantes siete zonas del territorio bonaerense.
El oficialismo evalúa que estos comicios representan una oportunidad clave para medir fuerzas antes de las legislativas nacionales de octubre. Axel Kicillof busca plebiscitar su gestión provincial, mientras Javier Milei entiende que septiembre será la instancia para consolidar su dominio sobre el peronismo. Las urnas de octubre definen la composición del Congreso para la segunda mitad del mandato presidencial. Por eso, la Casa Rosada considera fundamental generar un efecto arrastre desde la provincia más poblada del país.
La conformación del frente de centroderecha avanza sin mayores contratiempos estructurales, aunque persisten tensiones internas. El "karinismo" mantiene el control absoluto de las negociaciones a través de Eduardo "Lule" Menem y Sebastián Pareja. No existe una mesa de diálogo amplia, sino un único canal de decisiones que centraliza todos los pedidos. Los lugares en las listas aún no se discuten formalmente. Las conversaciones se limitan a definir aspectos básicos como el formato de alianza, el nombre de la coalición y la eventual incorporación de la UCR.
La primera sección electoral emerge como terreno de batalla decisivo por su peso demográfico similar a la tercera zona. Con casi cinco millones de electores habilitados, incluye tanto el corredor norte de alta renta como distritos populosos donde gobierna el peronismo. Diego Valenzuela, intendente de Tres de Febrero y ex bullrichista convertido al mileísmo, aparece como figura clave en esta región. Su ascendencia territorial podría resultar fundamental para disputar votos en municipios tradicionalmente peronistas como San Martín, Merlo y Moreno.
La relación con Jorge Macri complica las negociaciones en varios distritos del interior bonaerense. El jefe de gobierno porteño mantiene influencia sobre intendentes de Junín, 9 de Julio y Pergamino, pero sus vínculos con Milei atraviesan un momento de máxima tensión. La clave pasará por determinar qué nivel de control tendrán los alcaldes locales sobre la confección de listas de concejales. Los libertarios prometen generosidad en las negociaciones, aunque mantendrán el monopolio de las decisiones finales.
La campaña se estructurará en torno al contraste de "proyectos" políticos, manteniendo el eslogan "Kirchnerismo o libertad". El objetivo final es compensar una eventual derrota en la tercera sección con triunfos contundentes en el resto del territorio provincial.

