Caso Agostina Vega: el concejal que recomendó a Claudio Barrelier fue echado y perdió su banca en Córdoba
Daniel Passerini dispuso el regreso de Raúl La Cava al Concejo y dejará sin banca a Ricardo Moreno, en medio de la crisis por el caso Agostina Vega.
El intendente de Córdoba, Daniel Passerini, dispuso que el concejal Ricardo Moreno abandone su banca.
XEl intendente de Córdoba, Daniel Passerini, tomó una decisión política de peso para descomprimir la crisis abierta tras el femicidio de Agostina Vega. Este martes dispuso el regreso de Raúl La Cava al Concejo Deliberante, una maniobra que dejará sin banca al concejal Ricardo Moreno.
El movimiento se concretará el próximo jueves y apunta a cerrar el frente de conflicto que se había abierto en el oficialismo provincial.
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Feinmann apuntó contra la madre de Agostina Vega tras el femicidio
Moreno quedó en el centro de la tormenta tras admitir públicamente que fue él quien recomendó el ingreso de Barrelier como becario en la Municipalidad de Córdoba. Barrelier es hoy el principal acusado por el femicidio de Agostina Vega, un crimen que conmociona a la provincia, y había trabajado en la órbita municipal antes de quedar detenido.
La jugada de Passerini para sacar a Moreno del Concejo
Passerini resolvió que La Cava, hasta ahora secretario de Desarrollo Social, ponga fin a su licencia como concejal y retome la banca que le corresponde. Así, Moreno queda automáticamente fuera del cuerpo legislativo.
La decisión final llegó desde el propio intendente, después de días de negociaciones febriles dentro del oficialismo. En el peronismo de la Capital había un consenso cada vez más firme: que Moreno no volviera a ocupar su lugar en el recinto tras sus declaraciones.
Una salida para desactivar el pedido de expulsión
En los últimos días, el futuro del edil se había transformado en un problema serio para el oficialismo. En distintos sectores se barajaban alternativas para evitar que la oposición impulsara un pedido formal de expulsión durante la sesión del próximo jueves. Incluso trascendió que el propio Moreno evaluaba pedir una licencia para bajar el perfil.
La salida que finalmente prosperó tiene una doble lectura. Por un lado, retira a Moreno de la escena sin necesidad de un debate en el recinto; por otro, le quita a la oposición la herramienta para exigir su expulsión o su renuncia. En ámbitos políticos, la maniobra fue leída como una forma de clausurar la controversia antes de que dominara la agenda municipal.

