Argentina es el único país donde el ORO pierde valor
Milei decidió crear la Oficina de Respuesta Oficial (ORO) algo que amenaza lo más preciado por las democracias contemporáneas, la libertad de expresión
Javier Milei, el inventor de ORO. Imagen creada por I.A.
Imagen creada con la asistencia de I.A. GrockAunque la oferta es incontable, tres acontecimientos políticos en Argentina destacan las profundas contradicciones que nos atraviesan como sociedad, la necesidad de auténtico oro y las dificultades que hay para poder sintetizar algunos proyectos mínimos para salir de la regresión y considerar la posibilidad de un futuro sino próspero, menos insalubre.
Uno de los inevitables títulos proviene de Mendoza, pero con afectación nacional. Quien fuera Juez Federal, Walter Bento, después de un largo proceso judicial -y conforme a derecho- fue condenado a prisión con una pena de 18 años. La cantidad de delitos por los que se le otorgó una sanción tan importante incluyen asociación ilícita y enriquecimiento, también, ilícito. Sobre este tema hay abundante información aquí, en MDZ. El impulsor en esta mega causa es el Fiscal Federal Dante Vega, quien a la vez es Fiscal de la Unidad Especial por Delitos de Lesa Humanidad, crímenes cometidos durante la dictadura que se inició 50 años atrás. Y si surge la pregunta ¿eso qué tiene que ver?, interrogante tan afín para quienes desprecian la verdad y por consecuencia, adulteran la historia, podemos encontrar una vinculación actual que debería ponernos en alerta.
Nadie se salva solo
El fiscal Dante Vega reúne todos los méritos por haber desarmado una trama del poder corrupto enquistado desde la cúspide de la Justicia Federal (de Mendoza, en este caso) pero además, por arruinar las suposiciones de muchos -incluido quien esto firma- de que no prosperaría. Pero nada y nadie puede conseguir grandes empresas en soledad y hasta el hecho más insignificante tiene una historia que ayuda a constituirlo. Las primeras denuncias contra el por entonces juez Bento, las formuló un periodista y abogado, aquí mismo y no le resultó gratis.
El miedo a la libertad
El aporte que hizo Jorge Caloiro, según consta en la causa Bento, fue de valor germinal. Además de los aspectos técnico jurídicos, que cobraran estado público colaboró de modo rotundo. Precisamente en la misma semana que un ex juez federal recibe una condena tan contundente (apelable, claro) desde el gobierno nacional implementan ORO, Oficina de Respuesta Oficial, un (pseudo) instituto para impedir o repeler la información que cualquier ciudadano, sea periodista o no, pueda aportar al escenario público. El novísimo partido que accedió al gobierno lleva por nombre La Libertad Avanza, y en flagrante contradicción, repudia toda expresión que no le resulte de su simpatía o agrado, con otro elemento preocupante, no tiene carácter perenne ninguna de sus concepciones. Lo que hoy sancionan, mañana lo premian. Pasaron de insultar a China a ofrecerse como tánwú para los actuales mandarines. Saltan de preconizar la ausencia de Estado a llenar de funcionarios de vieja data cobrando del erario. Mutan de prometer amputación de brazos a extenderlos para rapiñar de entidades, como la ANDIS, que en vez de erradicar la supuesta corrupción, la deshacen como quitando el cuerpo del delito
La sed de oro
Ser imitador de un mal actor es un declino artístico. Ser mal imitador de un mal actor, es inclasificable, pero ocurre. Mientras Trump insulta a una periodista de CNN acreditada en la Casa Blanca, Milei llama ensobrado a cualquiera que le formule una re pregunta inevitable y agrede a cuanto empresario, artista, intelectual, dirigente que se pronuncie contra sus proyectos o acciones. Esto, que una importante porción de la comunidad no atiende y que a otros les resulta cómico por su aspecto absurdo, es lo que da origen a fenómenos peligrosos, como la expedición de los Marañones liderada por Lope Aguirre, obsesión delirante en búsqueda de El Dorado, que produjo una tragedia impensada. La historia es preventiva cuando no se la malversa.
La libertad de expresión, presente en la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, luego transcripta por Alberdi en la nuestra, ha sufrido algunos vaivenes, pero regresa. El pensador Julián Marías, a finales del Siglo XX sentenció que en realidad debía llamarse "libertad de empresa", pero hoy, merced a la accesibilidad inédita que otorgan las redes sociales, recupera su esencia. Este derecho indisociable de los sistemas democráticos se ve amenazada por descalificaciones emanadas desde la máxima autoridad del Poder Ejecutivo. Resulta sorprendente que voces calificadas del liberalismo no hayan sido más enfáticos en cuestionar tamaña agencia, que ofende al espíritu y al cuerpo de la República. Quizá es la confusión entre dos términos parecidos pero antagónicos, inocua e inicua. Demasiado detalle para la pereza intelectual contemporánea.
Oficina de Respuesta Oficial (ORO) brilla por su ineficacia
Esta invención distractiva, Oficina de Respuesta Oficial, nombre forzado para que su acrónimo sea "ORO", se inscribe en las antípodas del metal situado en el grupo 11, período 6, bloque-d de la tabla periódica, con el número atómico 79. Entre otras cualidades, desde el nombre. Oro, cuyo símbolo es Au (recordarán los expertos en crucigramas), le debe su nombre al latín aurum , o sea : aura, luz, amanecer, brillo. Exactamente lo opuesto a lo que tempranamente viene demostrando este instrumento creado por el gobierno de Milei, que se proyecta como sombra ante los lúmenes de la realidad. El ejercicio es fácil, consultar dónde está el oro que partió con rumbo desconocido, oro que es patrimonio del Estado Nacional, obtendrá una respuesta tan evasiva como las explicaciones para que el INDEC siga con métricas tan disímiles a lo que los bolsillos delatan.
La irreverencia en la construcción de poder
La polémica que logra el presidente con su irreverencia, en demasiadas ocasiones ofensiva para los que sí jugaron su vida por la Patria, puede conseguir varias lecturas. El apoyo popular que viene consiguiendo, probablemente responde a esas actitudes que provienen de las apetencias comunes de cualquier individuo. Según algunos filósofos actuales, en gran medida, esto responde a una actitud de revancha, o sea, a un sentimiento de resentimiento (manifiesto o latente) La explicación muy condensada es que , así como a Menem, lo que muchos analistas juzgaban de insensato y perjudicial para su popularidad, resultó lo adverso. Lo que algunos contemplan como ridículo (lugar del que no se vuelve, decía Perón) a otros les resulta simpático porque satisface un deseo propio, incumplido, claro. Fotografiarse junto a los Rolling Stone, mientras la situación social del país era dramática; violar los máximos de velocidad montado en una Ferrari que quiso apropiarse y hasta dislates como felicitar a Suiza por la Unión Europea. Igual que con aquél presidente al que éste idolatra, lo razonable es descorrer el telón del espectáculo para descubrir que lo que parece comedia, al poco de indagar, se vuelve tragedia. Contrabando de armas vinculado con las explosiones en Río III; indultos; deuda externa, desocupación, no concluyeron precisamente con risas de felicidad. En el presente, la sumisión acrítica a los designios no de Estados Unidos, sino a los de su presidente Trump; la destrucción y vaciamiento de entes como el INTA, el Conicet, la ANDIS; el desfinanciamiento a la Educación; a la Salud pública y la deliberada ausencia de Obra Pública, si alcanza un final feliz será para pocos, no para la mayoría de quienes habitan Argentina.
El que a yerro habla
Basta recorrer publicaciones en medios no oficiales ni convencionales, buscar en plataformas y redes, para encontrar los desatinos que viene pronunciando el actual mandatario, antes y después de serlo. Por cantidad y carácter, bien podría inscribirse su conducta dentro de la teoría de la ignorancia voluntaria o ceguera deliberada. Más allá de que no sea en sí mismo un tipo penal autónomo, que pueda o no ser imputado por repetir inexactitudes groseras, por el lugar que la mayoría de los votantes le ha asignado, debería dejar de eludir a la verdad y abandonar su pasión por ofender a la historia. Se abone al revisionismo o se prefiera la mirada conservadora, hay datos que no admiten discusión. Hay números. Hechos. Estimular el debate por el traslado del sable corvo que San Martín le obsequió a Juan Manuel Ortiz de Rosas puede ser una buena argucia para obstruir la mirada sobre las causas que pesan en su contra y la abultada deuda que contrae el gobierno, gobierno que bate récord como el peor en inversión extranjera. Esto no está basado en opinión sino en datos duros que proporciona el propio Banco Central, ese que iba a desaparecer pero pervive.
De la una y de lo otro
Distinguir entre mentira y error exige diferenciar su carácter epistemológico y ético. Mentir implica un acto reflexivo, pergeñado, que busca un propósito en beneficio de quien la pronuncia. Modificar estadísticas, atribuir responsabilidades propias a los demás, esconder acciones delictivas, ocultar pruebas, promover e instigar a violar las leyes, promover estafas, tienen como germen a la mentira, más allá de que en muchas de estas debiese intervenir el órgano rector, el Poder Judicial, con celeridad y eficacia. La diferencia con el error consiste en la inocencia, y tal como dicta el principio fundamental del Derecho, nadie es culpable hasta que se demuestre que lo es. Razón por la cual, si la persona es sujeto de derecho y tiene suficiente capacidad intelectual, no podría argüir dos veces un mismo error si la primera vez le fuese advertido. La reiteración de un mismo error pierde su condición y el error se convierte en decisión y desaparece la inocencia. Obviamente no necesariamente son delitos, pero sí en algunos casos, una afrenta difícil de tolerar. Es el caso. De un presidente que, en el mismo homenaje por la Batalla de San Lorenzo, le quita cien años (según Milei han transcurrido 123 años, una especie de INDEC apócrifo de la Historia), le denomina "sable corno" al Sable Corvo, insignia de las batallas emancipadoras, luego de haber rebautizado al General José Francisco de San Martín como Juan, describen que, si errar es humano, el presidente de Argentina es humanísimo. Peligroso.

