Alejandra Monteoliva defendió al policía de civil que apuntó a manifestantes y trasladó la culpa a "los violentos"
La ministra aseguró que el arma era “de estruendo”, relativizó la falta de identificación visible y rechazó las críticas por el accionar.
Alejandra Monteoliva defendió el accionar policial en la movilización del 6 de agosto.
Captura de videoAlejandra Monteoliva salió a defender la actuación del jefe policial que fue fotografiado de civil y con un arma larga durante la protesta frente al Congreso del jueves pasado. La ministra de Seguridad Nacional sostuvo que el elemento que llevaba era “una escopeta de ruido, con perdigones de estruendo” y buscó correr el eje de las críticas hacia los manifestantes que participaron de los incidentes. La funcionaria respondió así a las imágenes que circularon tras la marcha contra la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
La ministra también relativizó la falta de identificación visible del efectivo, señalado en distintos medios como el comisario inspector Gustavo Antonio Gauna, jefe de la división de Lucha contra Organizaciones Criminales. Monteoliva afirmó que “es probable” que el oficial tuviera la placa colgada y explicó que el personal de investigaciones suele trabajar de civil. La funcionaria agregó que esos agentes deben llevar una campera con el logo de la fuerza y la identificación correspondiente.
Así la ministra sostuvo que “los que van con una maza y un martillo” son quienes deberían explicar qué buscaban hacer en una manifestación. La funcionaria también cuestionó a quienes rompen, destruyen, escupen a los gendarmes o los atacan durante las protestas de los miércoles.
Monteoliva afirmó que existen efectivos con secuelas “irrecuperables” y aseguró que más de 200 quedaron fuera de actividad por heridas recibidas en movilizaciones. La ministra mencionó especialmente lesiones en la columna y volvió a pedir que “expliquen los violentos” antes de cuestionar el despliegue policial.
¿Quién es el policía de civil?
Gustavo Antonio Gauna es comisario inspector de la Policía Federal Argentina y está al frente de la Dirección General de Organizaciones Criminales. El jefe policial acumula 35 años de servicio en la fuerza y quedó bajo la lupa después de que circularan imágenes en las que se lo ve vestido de civil, sin identificación visible y con una escopeta durante la protesta frente al Congreso contra la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.
Ahora quedó acusado por abuso de autoridad, violación de los deberes de funcionario público y vejaciones o apremios ilegales a raíz de su participación en el operativo del 6 de agosto. La investigación también apunta a reconstruir qué arma y munición llevaba, quién autorizó su intervención de civil y cuál fue la cadena de mando detrás del procedimiento.