Ahora Javier Milei juega a que depurará la política con la eliminación de las PASO y Ficha Limpia
Sin votos suficientes, La Libertad Avanza apura la eliminación de las PASO y Ficha Limpia. Fuerza Patria no acompañaría el proyecto de 2009, pese a que podría beneficiar a Cristina Kirchner frente a Axel Kicillof.
Desde Israel, apoyó el proyecto de eliminación de las PASO con un mensaje en X
Captura de videoEl Gobierno de Javier Milei está tratando de dejar atrás un mes fatídico en el que combinó índices bajísimos de popularidad con otros mucho más altos de inflación y sin poder abandonar el escándalo a los que lo somete la muchedumbre de improvisados con responsabilidad gubernamental encabezadas por el jefe de Gabinete Manuel Adorni.
Para eso propuso discutir, sin tener certezas de contar con los votos necesarios, una ambiciosa reforma política con la que pretende eliminar las PASO, modificar el sistema de financiamiento de los partidos políticos e introducir el proyecto de ley de Ficha Limpia que La Libertad Avanza boicoteó en dos oportunidades.
La iniciativa tendrá, a priori, muchísima resistencia en el Senado, por cuanto la Unión Cívica Radical, que supo acompañar los proyectos oficialistas en algunas ocasiones, ya dijo oficialmente, a través de Maximiliano Abad, que está en contra de una reforma de estas características.
En diputados, en tanto, los números también son muy finitos. Los legisladores radicales y los del PRO, que han sufrido muchos destratos y desilusiones, tampoco están dispuestos a dar su consentimiento más allá de la inclusión de la “zanahoria” de Ficha Limpia.
Una de las llaves para destrabar la votación en su favor la tiene, cuando no, a través del kirchnerismo. Cristina Fernández de Kirchner hará lo único que tiene a mano para sobrevivir en la política. Impedir que de alguna manera Axel Kicillof termine transformándose en candidato presidencial. Y si eso la lleva a validar el proyecto de Javier Milei, lo hará, aunque para eso deba derribar un proyecto ideado por su esposo, Néstor Kirchner, hace diecisiete años.
El Gobierno, en tanto, aprovechará esta discusión para volver a levantar banderas arriadas por la realidad y, en el caso de Ficha Limpia, por su propia decisión. Las referencias positivas que tenía Javier Milei bajaron hasta niveles ínfimos en el único lugar que venía dominando con amplitud, la de las redes, en el que también se potenciaron las fortísimas internas entre los seguidores de Las Fuerzas del Cielo y los territoriales de Sebastián Pareja. Lilian Lemoine, convertida como una Luis D'Elía del mileísmo, hizo todo lo demás.
Esta debacle profunda se dio tras la aparición de las propiedades y los viajes de Manuel Adorni y el abrupto cambio producido desde los medios de comunicación, periodistas y analistas incluidos, que antes aplaudían y zamarreaban a las audiencias con los escandalosos estragos producidos en el pasado por la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, hoy detenida, pero ahora parecen haber tenido un repentino hallazgo: la improvisación del oficialismo libertario.
“Estos proyectos tendríamos que haberlos tratado cuando todos querían abrazarnos y tenían miedo de que nos quedáramos con sus territorios. Algunos gobernadores que acompañaban y miraban de costado algunos proyectos, ahora no tienen demasiados incentivos para bancarnos”, reveló un libertario que está muy cerca del banco de operaciones políticas.
Lo que antes era fluido ahora es trabado. No hay una coordinación como lo había hasta que se vieran las heridas de la interna ente Karina Milei y Santiago Caputo. Martín Menem, el representante libertario que más pesa hoy en la intimidad de la toma del poder, siente que algunos de su propia fuerza, y varios de los aliados, incluidos los del PRO, no harán mucho para que se quede con un nuevo éxito legislativo.
A diferencia de otras iniciativas, como Reforma Laboral o Ley de Glaciares, la reforma política no produce la misma atracción para ser aprobada por esa alianza virtual que constituyeron Mauricio Macri, Patricia Bullrich y varios gobernadores con el Gobierno nacional. Los partidos tradicionales necesitan las PASO como el agua para su subsistencia y el único que tendrá una ventaja es el oficialismo, que al ser un partido en el poder, puede determinar sin discusión cuáles serán sus candidatos.
El PRO, cuando gobernó, más de una vez, intentó eliminar el proyecto creado por el kirchnerismo tras la derrota de 2009. En aquel entonces, Mario Ishii había prometido iniciar una caza de traidores, apuntando directamente hacia Tigre. Sergio Massa, en 2013, con las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias ya constituidas, prefirió armar su propia alianza política con el Frente Renovador, el PRO y desprendimientos del ARI y Francisco De Narváez para terminar con el sueño de Cristina Eterna.
En tanto, el principal pretendiente para competir en la provincia de Buenos Aires por un acuerdo opositor, Diego Santilli, ministro del Interior del Gobierno de Javier Milei, sabe que sin PASO y sin posibilidades que algún apoderado lo introduzca en la competencia libertaria, depende del buen humor de El Jefe y el presidente del partido, Sebastián Pareja, para presentarse. ¿Cuánto tardará en activarse el scanner de traidores para dejarlo sin chance?
Macri, por su parte, sabe que su partido solo tendrá algún atisbo de supervivencia si logra incorporar en una primaria amplia a todos los sectores que hoy componen los archipiélagos del viejo Cambiemos. Hasta Jorge Macri pecaría de iluso si confía que le permitirán participar de una candidatura libertaria sin tener que pagar un peaje mucho más caro que el que padeció para suceder a Horacio Rodríguez Larreta.
Para el peronismo kirchnerista renovador la primaria abierta, simultánea y obligatoria es imprescindible. Puede proponer una pelea entre candidatos de diferentes procedencias y ampliar lo que el kirchnerismo cristinista disminuye y hasta le permite a Kicillof terminar de conducir un proceso que ahora solo lo tiene como candidato no homologado.
Cristina Fernández de Kirchner quiere tener todas las posibilidades abiertas, Y prefiere mantener las PASO, aunque si las circunstancias cambian puede reeditar la “sorpresa” que provocó en 2019 cuando volvió a meter a Alberto Fernández en su escudería y hacerlo presidente. Ahora está haciendo un casting de candidatos “outsider”, sin pasado político, pero con una historia rica para contar de su peregrinar en los últimos años. Está decidida a hacer todo lo posible para que Kicillof no sea presidente. Inclusive reeditar Unidad Ciudadana. Al final de cuentas, "si nos amigamos con Sergio (Massa) y lo terminamos haciendo nuestro candidato, por qué no lo haríamos con Axel", indicó una calificada fuente de Fuerza Patria.

