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A once años de la muerte de Alberto Nisman, la justicia pone el foco en la ex fiscal Viviana Fein

Más de una década transcurrió desde el hallazgo del cuerpo del fiscal UFI AMIA en su departamento de Puerto Madero y si bien la justicia ratificó que se trató de un asesinato, siguen sin identificarse a los autores.

La Justicia sigue investigando la muerte del fiscal Alberto Nisman Foto: Archivo MDZ.
La Justicia sigue investigando la muerte del fiscal Alberto Nisman Foto: Archivo MDZ.

Once años se cumplen de la muerte de Alberto Nisman, el fiscal federal que tenía a su cargo la investigación por el atentado a la AMIA y días antes de que su cuerpo fuera encontrado en el baño de su departamento en las torres Le Parc de Puerto Madero con un disparo en la cabeza, había denunciado públicamente a la entonces presidenta Cristina Kirchner por presunto encubrimiento a iraníes acusados del ataque terrorista.

Más allá del expediente que busca develar su deceso, del cual la justicia sostiene que se trató de un asesinato, existen otras causas conexas que abarcan desde las irregularidades en la escena del crimen hasta las amenazas que recibió el fiscal, pasando por el espionaje ilegal y el patrimonio no declarado que surgió tras su fallecimiento.

La primera hipótesis fue la del suicidio. Así lo concluyó la fiscal Viviana Fein, quien tuvo la causa en sus manos durante el primer año. Al día siguiente del hallazgo, la fiscal recibió un informe de la Morgue Judicial donde descartaba la intervención de terceros. Fein declaró públicamente que la pericia para buscar restos de pólvora en las manos de Nisman había dado negativo y que no había elementos para probar un suicidio.

Sin embargo, en mayo de 2015, una junta médica integrada por peritos del Cuerpo Médico Forense, de la Policía Federal y de las partes concluyó que no había indicios de homicidio. Para entonces, el único imputado era Diego Lagomarsino, un técnico informático que le había entregado el arma, por lo que quedó acusado de prestar un arma de fuego a otra persona que no tenía portación.

viviana fein
En la imputación solicitada por el fiscal Eduardo Taiano, se remarcó que las pruebas que debían recolectarse y preservarse fueron, en cambio, destruidas o alteradas en el lugar del hallazgo.

En la imputación solicitada por el fiscal Eduardo Taiano, se remarcó que las pruebas que debían recolectarse y preservarse fueron, en cambio, destruidas o alteradas en el lugar del hallazgo.

Siete meses después, el expediente dio un giro radical cuando pasó de la justicia ordinaria a la federal. La jueza Fabiana Palmaghini decidió apartar a Fein de la investigación y asumirla personalmente. En marzo de 2016, tras tomarle declaración al exespía Antonio Stiuso, Palmaghini se declaró incompetente y envió la causa a Comodoro Py.

En septiembre de ese mismo año, la Corte Suprema determinó que se trataba de la muerte de un fiscal federal en ejercicio de sus funciones y que debía investigarse en el edificio judicial de Retiro. El expediente quedó en manos del juez Julián Ercolini y el fiscal Eduardo Taiano, quien ordenó un nuevo peritaje a cargo de la Gendarmería Nacional.

La nueva medida dio un sorprendente vuelco al concluir que Nisman había sido dominado por al menos dos personas, que lo sostuvieron arrodillado antes de dispararle para luego simular un suicidio. Fein se jubiló en abril de 2016, cumpliendo su anuncio de que lo haría cuando terminara su actuación en la causa.

Diego Lagomarsino
Diego Lagomarsino
Diego Lagomarsino

Lagomarsino fue procesado por Ercolini como partícipe necesario del homicidio. La hipótesis judicial sostiene que el técnico informático no actuó solo, sino que fue parte de un plan para facilitar el ingreso del arma con un vínculo verificable que permitiera franquear los controles de seguridad. Los registros de comunicación desmienten su versión: el técnico contactó primero a Nisman a través de WhatsApp el sábado 17 de enero, y no al revés como declaró. Dichos mensajes fueron borrados tras la muerte del fiscal. Las cámaras del edificio lo ubican fuera del departamento cuando ocurrió el disparo, pero para la justicia su participación fue clave en la logística del crimen.

También fueron procesados cuatro custodios de la Policía Federal: Rubén Benítez, Néstor Durán, Luis Miño y Armando Niz. Tres de ellos por encubrimiento agravado y los cuatro por incumplimiento de los deberes de funcionario público; la justicia determinó que los custodios buscaron demorar la actuación policial en el homicidio.

En enero del año pasado, durante la víspera del décimo aniversario de la muerte de Nisman, el fiscal Taiano presentó un informe donde ratificó la hipótesis del homicidio. El documento sostiene que Nisman fue víctima de un homicidio vinculado a su denuncia sobre el Memorándum de Entendimiento con Irán, que buscaba encubrir a los responsables del ataque a la mutual judía.

Una de las revelaciones más contundentes del informe de Taiano es la descripción de lo que ocurrió en la escena del crimen. La investigación señala que circularon esa noche más de 80 personas en la escena del crimen sin justificación alguna. La primera hora y media desde que se ingresó al departamento estuvo repleta de entradas y salidas de funcionarios de la Prefectura y la Policía Federal sin ninguna asignación clara de tareas. Entre otras cosas no se advirtió la existencia de una tercera vía de acceso al departamento, y las evidencias fueron manipuladas de forma tal que comprometieron gravemente la investigación.

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Todo el caos durante el procedimiento derivó en una causa paralela por las irregularidades en la escena del crimen, iniciada por una denuncia de la entonces diputada Elisa Carrió. En diciembre de 2024, el fiscal Taiano imputó formalmente al exsecretario de Seguridad Sergio Berni y a su colaborador Darío Ruiz por la falta de conservación de la escena. También fueron imputados el exjefe de la Policía Federal, Román Di Santo, y el exjefe de la Prefectura, Luis Alberto Heiler. Taiano habló de inoperancia, desidia e indiferencia en el accionar de los funcionarios que llegaron al departamento.

La responsabilidad judicial también está bajo la lupa. En agosto del año pasado, Taiano imputó a la exfiscal Viviana Fein y al juez de instrucción Manuel De Campos. Ambos estaban de turno el 18 de enero de 2015 y fueron los primeros en arribar a Puerto Madero. En su dictamen, el fiscal Taiano responsabilizó a Fein de no haber tomado medidas para revertir el descontrol y no haber preservado adecuadamente la escena del crimen; asimismo, le endilgó al menos ocho conductas irregulares en su accionar que provocaron la irreversible pérdida y alteración de evidencias.

El dictamen da cuenta que Fein tardó una hora y media en llegar al departamento desde que se enteró de la muerte de Nisman. Durante ese tiempo, una veintena de personas circularon sin control por el departamento. La escena fue delimitada únicamente al baño y el vestíbulo inmediato cuando debió abarcar todo el complejo habitacional. No se advirtió desde el inicio que el departamento estaba conectado al semipiso contiguo a través de un conducto de aire acondicionado. Más tarde se detectaron en ese conducto huellas de pisadas y una huella dactilar.

El levantamiento de rastros y huellas fue deficiente, realizado en pocos sectores y recién alrededor de las cinco de la mañana. La consecuencia es elocuente: en todo el departamento donde vivía Nisman no se halló ni una sola huella suya, pero sí apareció la huella de un oficial de Prefectura que debía preservar el lugar y terminó contaminándolo. La fiscal tampoco utilizó los elementos de protección adecuados para intervenir en una escena de hecho violento.

Sergio Berni imputado por el caso Nisman. Foto: Telam
Sergio Berni imputado por el caso Nisman. Foto: Telam
Sergio Berni imputado por el caso Nisman. Foto: Telam

A comienzos de diciembre del año pasado, el juez Ercolini citó a Fein a prestar declaración indagatoria, pero su defensa pidió postergar la audiencia para tener acceso al expediente, por lo que la convocatoria se reprogramó para el próximo 24 de febrero. Por su parte y a través de una presentación, Sergio Berni responsabilizó a Viviana Fein, donde sostuvo que al llegar al departamento se encontró con un escenario caótico y que el resguardo y la preservación de la escena recaía exclusivamente en su persona.

Once años después, el caso Nisman sigue siendo una herida muy abierta en la justicia argentina. Si bien la causa por su muerte tiene procesados, ninguno fue enviado a juicio, tiene hipótesis, mas no autores materiales identificados, cuenta con un importante número de testimoniales, pero carece de certezas. Lagomarsino sigue procesado como partícipe necesario, los custodios por encubrimiento e incumplimiento de deberes, y ahora Berni y otros funcionarios por las irregularidades en la escena. Todos mantienen sus restricciones de prohibición de salir del país, embargos y régimen de presentación ante la justicia.