Triple M: menemista, macrista y mileísta, así fue la trayectoria de Patricia Bullrich en la política nacional
Patricia Bullrich se afilió a La Libertad Avanza y ya forma parte, en los papeles, del armado libertario. Su ruptura con el PRO quedó sellada. Antes de llegar al gobierno de Javier Milei, la ministra pasó por distintos partidos de signos ideológicos diversos. Pragmatismo o conveniencia, Bullrich sobrevive a la política argentina.
En los comienzos de su actividad política, Patricia Bullrich estuvo ligada a la militancia en la organización armada Montoneros. Desde los 17 años, bajo el nombre de guerra de Carolina Serrano, formó parte del peronismo revolucionario de los años 70. Este tema circuló mucho en la campaña presidencial del 2023, cuando su ahora jefe de Estado, Javier Milei, entonces candidato, la acusó de "poner bombas en jardines de infantes".
Los años 90 la encontraron transitando dos espacios políticos antagónicos. Fue diputada del menemismo entre 1993 y 1997, electa por la Ciudad en la boleta de Erman González, exministro de Economía de Carlos Menem, dentro del Partido Justicialista (PJ). Más adelante, se sumó al Frente País Solidario (FREPASO), espacio progresista que enfrentó al peronismo enarbolando la bandera de la anticorrupción. Durante el menemato, Patricia Bullrich se movió con soltura entre esos grises.
Con la convertibilidad en crisis y en pleno cambio de milenio, la actual ministra libertaria fundó Unión por Todos, espacio que se acopló a la Alianza entre el FREPASO y la UCR, de cara a las elecciones de 1999. De esa sociedad, Bullrich llegaría por primera vez al Ejecutivo, primero como secretaria de Política Criminal y Asuntos Penitenciarios del ministerio de Justicia, y luego como ministra de Trabajo donde impulsó el famoso recorte del 13% a jubilaciones y sueldos estatales bajo la gestión de Fernando de la Rúa. Dejó su cargo en noviembre del 2001, un mes antes de aquel brutal desenlace en la crisis del 19 y 20 de diciembre.
Dos años después del estallido, insistente, Bullrich se acercó a Ricardo López Murphy y su partido Recrear, y Unión por Todos pasó a llamarse Unión por la Libertad, plataforma con la que fue candidata a jefa de Gobierno porteño en 2003. Más adelante en el tiempo, para las elecciones legislativas de 2007, Patricia Bullrich se asoció a otra figura del radicalismo, Elisa Carrió, fundadora del ARI. En este marco, su partido se transformó en Unión por Todos en la Coalición Cívica y ella desembarcó en el Congreso como diputada nacional hasta el año 2011, momento clave en su acercamiento al PRO.
En plena hegemonía kirchnerista, de cara a los comicios legislativos del 2013, Bullrich volvió a tejer una alianza, esta vez con el partido que le daría las grandes oportunidades, el PRO. Dos años después, Bullrich y Carrió se reencontrarían nuevamente en las presidenciales del 2015, en la coalición Cambiemos, que llevó a la presidencia a Mauricio Macri y que le daría a la exfuncionaria de la Alianza una nueva oportunidad en la primera plana del Estado Nacional, esta vez como ministra de Seguridad.
Unión por Todos desapareció en 2018, y a partir de ahí, a fuerza de gestión, allanó el camino para la presidencia del PRO, a partir del 2020. Tres años después, quizá el año de mayor expectativa para Bullrich, enfrentó y venció en la interna de su partido a Horacio Rodríguez Larreta, lo que la impuso como candidata presidencial de Juntos por el Cambio.
Vencida la coalición de Mauricio Macri, y con el visto bueno de este, Patricia Bullrich y Luis Petri, su candidato a vicepresidente, radical, apoyaron a Javier Milei en el ballotage y luego pasaron a formar parte de la estructura libertaria. Bullrich como ministra de Seguridad, nuevamente, y Petri como ministro de Defensa.
La M es la letra que atraviesa la trayectoria política de Patricia Bullrich. Montonera, menemista, macrista y mileísta. Entre el oportunismo y el pragmatismo, la carrera de la hoy funcionaria anarcocapitalista parece adaptarse según lo demanden el contexto político.