El plan del Poder Judicial para que las víctimas recuperen los bienes robados
El Poder Judicial termina de delinear algunos detalles para el lanzamiento de una herramienta para los mendocinos, con los que aspira a generar un cambio en términos de las víctimas de robos y la posibilidad de recuperar sus bienes, que en varios casos son obtenidos por la Policía de Mendoza, en medio de operativos de investigaciones y allanamientos.
Son en total unos 140.000 bienes secuestrados, que desde hace años se archivan en los depósitos de la exbodega Giol, muchos de los cuales ya han pasado a manos del Estado, donde puede disponer de ellos; pero la mayoría aún está en estado de "secuestro" y espera poder ser restituido a sus dueños.
Para eso, el presidente de la Suprema Corte de Justicia, Dalmiro Garay, anunció en la apertura del año judicial que pondrán en funcionamiento una herramienta vía web en la cual las víctimas podrán buscar de forma digital sus pertenencias robadas y recuperarlas, en caso de encontrarlas y acreditar su titularidad.
Si bien ocurre en la actualidad que víctimas de robos pueden hacerse nuevamente de sus bienes robados, el porcentaje no es alto, debido a la falta de digitalización y también porque en varias oportunidades, los allanamientos y diversos operativos policiales ocurren varias semanas después del hecho. Además, muchas víctimas ni siquiera denuncian los hechos policiales.
Cuándo se lanza el servicio web
Desde el Poder Judicial sostuvieron a MDZ Online que el sistema está terminado, pero falta terminar de "pulirlo" y comenzar a cargar uno por uno los bienes robados.
"Va a ser un sistema de filtros, donde la persona va a ir desglosando los artículos cargados por tipo de artículo y luego con las propias características, ya sea marca, color, o diversas características", indicaron desde Tribunales.
Además indicaron que muchos artículos de los que están en los depósitos "antes se terminaban echando a perder, porque se estropeaban y terminaban siendo chatarra en muchos casos".
La idea principal, de esta forma, es que llegue a las manos de sus dueños; y en última instancia que queden en posesión del Estado, el cual los puede rematar, donar, o directamente utilizar.
De hecho, en muchos casos, la Dirección General de Escuelas (DGE) ha recibido bicicletas donadas desde estos depósitos, y luego de repararlas y pintarlas, las han repartido en diversas escuelas o alumnos destacados.
En el momento del anuncio el pasado 26 de marzo, Garay señaló que "cualquiera de nosotros a quienes se les sustraía cualquier cosa, desde una bicicleta hasta un auto, una moto o un aire acondicionado, va a parar los depósitos judiciales. El problema es que normalmente no hay una vinculación directa, por lo tanto ha pasado que uno desiste de intentar recuperar ese bien", planteó Garay.
Ante esto, sostuvo que publicarán "fotos de todos los bienes que tenemos decomisados" en un sistema de búsqueda "para que cualquier ciudadano que haya sido objeto de este tipo de delitos pueda buscarlo, presentarse en la Fiscalía y pedir su recuperación".
"Hoy Giol, donde tenemos nuestro depósito, tiene más de ocho bodegas llenas de estos bienes. Nosotros queremos que eso no quede ahí, sino que se restituya a aquel que le ha sido sustraído", planteó.
140.000 bienes secuestrados
Como se señaló, hay en la exbodega desde electrodomésticos y dispositivos electrónicos, hasta artículos personales y también herramientas de trabajo. Se encuentran de a montones y archivados en las distintas y enormes “piletas” de Giol.
Es la oficina de Secuestros, que depende del Poder Judicial, la que lleva adelante todo el rotulado y proceso con el cual ingresan los artículos que secuestra la Policía de Mendoza.
Desde allí determinaron que hay al menos unas 11.000 bicicletas, 1.000 herramientas para la construcción (entre los que se encuentran además engarillas, palas y demás), 500 escaleras, decenas de motos (que se compactarán y transformarán en chatarra), cientos de neumáticos y llantas y hasta tubos de GNC (que se destruirán).
Se encuentran además decenas de mochilas y todo tipo de electrónica y electrodomésticos, desde celulares, pasando por televisores, parlantes, heladeras, aires acondicionados, microondas y freezers.
También hay metros y metros de cables robados de la vía pública, luminarias, y cientos de neumáticos y llantas.


