Dólares, una ley que aún espera el mercado y la conexión bonaerense clave
El país vivió esta semana una aparente calma, quizás por efecto inmediato de la tormenta política que terminó tras la elección porteña, pero también como consecuencia del anuncio que hizo el Gobierno para bajar los límites de información al ARCA, la UIF y el Banco Central en todo el entramado de operaciones financieras, desde las más simples a las sofisticadas, que vienen asfixiando a muchos argentinos desde hace años. Es lo que se anunció para liberar a quienes quieren consumir, dólares o pesos, de algunos de los controles absurdos que obligan a declarar al fisco hasta los montos más insignificantes.
Fue el final de dos semanas de idas y vueltas en cuanto a las versiones sobre el nuevo esquema para incentivar el uso de dólares comprados en cualquier circunstancia y luego declarados o no y que Javier Milei quiere utilizar para monetizar la economía.
El anuncio del gobierno, más allá del impacto positivo que pueda tener en el corto o mediano plazo, ayudó a revelar al común de la gente una cantidad de procedimientos e informes irracionales. Así muchos argentinos se enteraron que los administradores de consorcios estaban obligados a notificar al ARCA todos los que pagaran expensas por encima de $ 32.000 (el equivalente a dos combos en hamburguesa en una cadena de comida rápida) o que toda persona que tuviera una diferencia de $ 1,5 millones en su declaración de impuestos podía ser declarada evasor porque desde el 2017 no se actualizan los límites de la Ley Penal Tributaria, por ejemplo.
Dólares: efectos colaterales
Liberar a los argentinos de la obligación de informar al ARCA, el Banco Central o la UIF de cada ínfimo movimiento de su economía doméstica fue un efecto colateral inmediato que generó el gobierno en su objetivo de buscar que más dólares se vuelquen al mercado, pero el impacto benéfico de la medida será igualmente importante.
El nivel de delirio contable que desatan las regulaciones y obligaciones actuales casi no tiene comparación en el mundo civilizado. Así no se podía seguir, sobre todo porque la ineficiencia de los sistemas de información hacía que millones de datos de pequeños contribuyentes terminaron generando que el ARCA persiguiera a perejiles y dejara libres a los grandes evasores. Sería demasiado inocente pensar que este efecto se produjo solo por negligencia o por el espíritu de control casi soviético que tuvieron los gobiernos kirchneristas en el manejo del organismo recaudador. Todo lo contrario: hubo una política voluntaria para que esto sucediera.
Mas allá de los anuncios, ahora quedan por despejar interrogantes. Por ejemplo, que dirán y como se aprobarán las leyes que modificarán el régimen penal tributario y el cambiario para garantizarle a quienes vuelquen al mercado dólares no reconocidos que un futuro gobierno de otro signo no caerá sobre ellos por haber ingresado a esta suerte de blanqueo Blue.
Argentina es un país que en lo económico tiene características casi únicas. Algunas son archiconocidas, como la inflación descontrolada por décadas y la pasión por refugiarse siempre en el dólar o el abuso desenfrenado del déficit fiscal durante los últimos 100 años. Otras son menos evidentes. Por ejemplo, el nuestro debe ser uno de los pocos casos en el mundo donde dinero blanco se transforma en negro para protegerlo. Es lo que han hecho miles de argentinos que para proteger ya no sus ahorros sino directamente sus ingresos y sin poder acceder al mercado oficial del dólar por el cepo terminaron utilizando fondos de sus sueldos registrados para comprar dólares blue en las cuevas. Muchos de esos son los que ahora podrían volver al mercado sin obligación de contárselo al ARCA.
Prohibiciones ridículas y transferencias imposibles
Las anécdotas sobre los delirios argentinos se pueden contar por decenas. Otro ejemplo claro: en este país nadie podía prestarle plata a una tía o un amigo por transferencia bancaria porque la entidad financiera debía informar al ARCA (Antes AFIP) y el que le hacía un favor al familiar debía luego justificar los fondos, aunque fueran insignificantes.
Lo mismo sucede con los gastos con tarjeta de crédito o con la compra de un auto o un departamento, algo que, además, complica el crédito. Hay una sentencia en tono de broma que muchos extranjeros hacen sobre la economía en Argentina: este es el único país donde una licuadora se compra en cuotas y un departamento en efectivo. Es el resumen más acabado de la distorsión en la que vivimos por décadas.
Es interesante repasar que sabemos hasta ahora en la letra fina de las medidas que anunció el gobierno. Por lo pronto hasta el viernes se conoció solo un decreto que instruyó al ARCA, la UIF y el Banco Central para poner en marcha los anuncios, bajo los nuevos límites de información y las características que fijó el ministerio de Economía cuando Luis Caputo anunció los cambios.
Así el decreto 353/2025 estableció “la simplificación y desregulación de todos los trámites involucrados en la inversión y en la adquisición de bienes, en el marco de los estándares, las buenas prácticas, guías y pautas actualmente vigentes, de conformidad con los compromisos internacionales asumidos por la República Argentina”. Ahí está incluida la anunciada desregulación de la información que los ciudadanos estaban obligados a dar al ARCA, por ejemplo.
Nuevo régimen para monotributistas y autónomos
Además, al organismo recaudador, el decreto le instruye crear “una modalidad simplificada y opcional de declaración del Impuesto a las Ganancias de las personas humanas y sucesiones indivisas residentes”. Este es el nuevo régimen voluntario para monotributistas y autónomos que también se anunció, pero del que se esperan precisiones.
A la UIF, el presidente le da un “plazo de TREINTA (30) días contados a partir de la entrada en vigencia del presente, verifique la necesidad de adecuar su normativa a raíz de las disposiciones contenidas en este decreto”.
Y como marco general se dispone también: “Créase el Sistema de Finanzas Abiertas para que las personas humanas y jurídicas, a través de su consentimiento expreso, compartan la información que consideren pertinente con las entidades que forman parte del sistema financiero”
En síntesis, hasta ahora se conoció la letra gruesa en el decreto y los nuevos límites para realizar operaciones tanto en tarjetas de crédito, débito, transferencias, que en general son de $ 50 millones para personas físicas y de $ 30 millones para personas jurídicas. Además, ya se estableció por resolución la liberación de la obligación de informar al ARCA sobre la oferta de la venta de inmuebles (COTI), de la obligación de informar por parte de escribanos y contadores la venta del inmueble o de un vehículo y hasta se instruye a los sujetos obligados a no requerir a los contribuyentes las declaraciones juradas de impuestos protegidas por secreto fiscal.
Hasta ahí lo que conocemos de las medidas, pero desde mañana el mercado y el mundo económico va a estar abrazado al Boletín Oficial esperando novedades en nuevas resoluciones y decretos reglamentarios, pero sobre todo en la ley que libere penalmente a quienes blanqueen en el mercado los dólares guardados y los “blinden”, palabra usada por el gobierno estos días, de cualquier gobierno futuro que quiera dar marcha atrás con estas medidas.
El mundo espera mas señales
No solo el mercado local estará pendiente de las novedades que aparezcan en el futuro inmediato. El FMI recibió el paquete de medidas anunciadas por Luis Caputo y, siempre receloso de cualquier movimiento que pueda implicar una complicación a los controles sobre el lavado de dinero, anunció por lo bajo que las analizará antes de emitir opinión.
Mucho de esto tendrá que ver con el futuro político inmediato del país. El Fondo viene advirtiendo y recomendando desde hace tiempo, casi en simultáneo con la firma del acuerdo con Argentina, de la necesidad de mantener el rumbo económico del gobierno de Javier Milei, pero que para garantizarlo hacen falta acuerdos políticos
En la Capital Federal no se dieron y la elección terminó en un triunfo de LLA pero con duras consecuencias políticas para el sistema que quedaron en evidencia con el bajo nivel de participación en la elección. Ahora la batalla que miran todos es la de la provincia de Buenos Aires. El dato político allí tiene lectura económica inmediata para el mercado y es el nuevo termómetro de la gobernabilidad que mira el FMI y el mundo financiero.
Mauricio Macri, como se preveía, mando señal y mensaje a Milei. Es un ejercicio de equilibrio mutuo en un distrito donde el gobierno no puede arriesgarse a que el kirchnerismo tenga un triunfo y en el que el PRO no puede ponerse ante la peligrosa evidencia de aparecer como un partido en extinción. De ahí la instrucción a Cristian Ritondo, que ya se reunió a solas con Milei, para cerar el acuerdo bonaerense mientras él vigila desde Europa.
En la provincia de Buenos Aires las necesidades mutuas son mucho más evidentes todavía que en CABA. La fuerza del macrismo allí para las elecciones locales es más evidente aun que para las nacionales. El libertario Sebastián Pareja sabe de sobra que a LLA no se sobra nada para poner en la oferta de listas en municipios y ahí es donde toma más fuerza el macrismo que si tiene oferta más fuerte.
El PRO no es el único que se agranda en ese tramo de la disputa para cerrar un acuerdo que parecía imposible: también lo hace el radicalismo. El radical Maximiliano Abad viene levantando la mano desde hace tiempo para que nadie se olvide que la UCR tiene una de sus mayores fuerzas territoriales en los intendentes del interior bonaerense. Por eso no se ahorra reuniones con jefes locales del PRO, como lo hizo hace unos días con el macrista Pablo Petrecca de Junín, un encuentro que venía con bendición de Mauricio Macri. Abad se metió de lleno en el tema de la inseguridad bonaerense y presentó un proyecto en el Senado que endurece las penas para quienes ejerzan violencia contra “trabajadores de la educación, la salud y el transporte público durante el desempeño de sus funciones”.
Mientras tanto Axel Kicillof y Cristina Fernández de Kirchner siguen sin hablarse, por meses y juegan a una unidad mentirosa. El gobernador, por ahora, parece ganarle a la exvicepresidente cada round que pone en juego. La movida electoral con suspensión de PASO y desdoblamiento es la prueba más acabada.
Cristina y la Cámpora, al mismo tiempo, siguen con los mismos juegos ya avejentados y que no aportan ningún giro innovador a un momento de la política que se caracteriza por la velocidad y la falta de límites. Hoy hablará en el “Encuentro de la Cultura Popular”, un evento que organiza el Instituto Patria en el Polo Cultural y Deportivo Saldías justo a la misma hora que se celebra el Tedeum por el 25 de mayo en la Catedral Metropolitana con Javier Milei a la cabeza. Son juegos conocidos y que hablan más de hastío que de éxito cuando el país y el mundo busca, por oposición u oficialismo, que le ofrezcan otros caminos.



