Rodríguez Larreta y sus vínculos con el peronismo
Horacio Rodríguez Larreta, candidato a legislador por su propio espacio, tiene una relación de larga data con el peronismo. Una amistad que va desde los años noventa hasta el día de hoy.
Su paso por el menemismo
El ex Jefe de Gobierno comenzó una relación explícita con el peronismo a su vuelta al país en 1993, luego de realizar una maestría en Harvard. Inmediatamente se integró al Ministerio de Economía de Domingo Cavallo, con quien sigue teniendo un vínculo cercano. Dos años después, ya asumía como gerente general de la Anses. En esta cartera fue el encargado de realizar fuertes recortes en su presupuesto anual.
Mientras Carlos Menem seguía en el poder, también lo hacía Rodríguez Larreta. En 1998 pasó a la Secretaría de Desarrollo Social, comandada por Ramón Bautista Ortega, mejor conocido como "Palito" Ortega. El cantante había sido gobernador de la Provincia de Tucumán entre 1991 y 1995, como parte de una estrategia de Menem de convocar outsiders a la vida política nacional. Así, se inauguraba una tradición, con Ortega en Tucumán y Reutemann en Santa Fe, que tendría sus éxitos a lo largo de nuestra historia, incluyendo al outsider Javier Milei.
Rodríguez Larreta y Sergio Massa: equipo de asesores y amigos
La relación con "Palito Ortega" dio sus frutos. El tucumano se presentó a elecciones en 1999 integrando, como vicepresidente, la fórmula peronista con Eduardo Duhalde. Uno de los asesores de campaña elegidos fue Horacio Rodríguez Larreta, como así también Sergio Massa. Los dos establecieron una duradera amistad hasta la actualidad, más allá de declaraciones públicas que en cierto momento generaron algún que otro roce.
"Nos conocemos hace 28, compartimos muchas cosas, viajes, tiempos de familia, trabajos juntos. Después, digamos, tomamos caminos distintos. Nunca eso rompió el vínculo personal", fueron las declaraciones de Sergio Massa, en plena campaña del 2023, durante una entrevista en el canal de streaming República Z.
La intervención del PAMI y Favaloro
Hacia fines de 1999, ya sentado Fernando de la Rúa en el sillón de Rivadavia, desde Casa Rosada ordenaron la intervención del PAMI. Nada más ni nada menos que como representante del Partido Justicialista, Rodríguez Larreta fue designado como interventor. El equipo lo completaban la viceministra de Desarrollo Social, Cecilia Figueiras, y el médico Ángel Tonietto por el Frepaso.
Durante la campaña del 2023, todos los principales candidatos, como así también el expresidente Alberto Fernández, dejaban deslizar que su gestión en el organismo intervenido tenía implicancias en el suicidio del doctor René Favaloro.
“El PAMI tiene una vieja deuda con nosotros (creo desde el año 94 o 95) de $ 1.900.000; la hubiéramos cobrado en 48 horas si hubiéramos aceptado los retornos que se nos pedían (como es lógico no a mí directamente)”, había dejado escrito en una de sus cartas finales Favaloro. Estos retornos, o sobornos, a los que se hace referencia, son los que en su momento desataron la polémica. En afamado doctor argentino falleció el 29 de julio de 2000, mientras que Rodríguez Larreta fue parte del tribunal interventor entre el 15 de diciembre de 1999 y el 2 de diciembre de 2000.
Paso por el peronismo bonaerense y vuelta a Nación
Dos semanas de renunciar al PAMI (su cargo finalizaba en octubre del 2001 oficialmente), Rodríguez Larreta se incorporaba a la gestión peronista del Gobernador de la Provincia de Buenos Aires Carlos Ruckauf. Allí estaría, casi un año, ocupando la presidencia del Instituto de Previsión Social de la provincia.
Renunciaría en septiembre del 2001 para pasar a ser Director general Impositivo de la Nación, cargo que ejercería bajo la administración de la Rúa, Rodríguez Saá y también Duhalde. Para 2002 terminaría su paso por la gestión nacional y, en 2007, comenzaría su ya conocida carrera en la Ciudad de Buenos Aires como Jefe de Gabinete de Ministros y luego Jefe de Gobierno.
Con Kicillof y Alberto, en la misma mesa
Con el estallido de la pandemia en 2020, siendo Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, sorprendió por su diálogo intenso en la gestión de la cuarentena con Alberto Fernández y Axel Kicillof. Aunque durante las primeras semanas las conferencias tripartitas eran bien vistas por toda la población, con el pasar de los meses y un presidente ya cuestionado, Rodríguez Larreta siguió refrendando las medidas que se imponían desde Nación.

Más cercano de lo que parece
Estos son algunos hitos de una relación con el peronismo que, aunque el ahora candidato a legislador a veces ponga en segundo plano, se mantiene viva. Su apelación al diálogo, incluso durante su pasado en el PRO, siempre tuvo en cuenta la colaboración con el peronismo, al cual conoce desde su seno.

