Deuda, exportaciones e inversiones: cómo impacta la crisis internacional en Mendoza
La crisis desatada por el reenfoque de la política económica de Estados Unidos tiene un impacto tan grande que los analistas ya prevén como un cambio estructural, un nuevo paradigma. Por eso la incertidumbre reina. Las repercusiones se sienten a toda escala, incluidos los estados provinciales, los municipios y las empresas. En Mendoza temen por los efectos a largo plazo porque, aseguran, muchos subestiman el impacto; entre ellos el Gobierno de Javier Milei.
Como en toda crisis internacional, la falta de integración comercial de Argentina funciona como atenuante, pero la fragilidad macroeconómica y la alta dependencia emparejan a la baja esa “ventaja”.
En lo inmediato habrá algunas consecuencias financieras. Tomar deuda será mucho más caro. El Estado mendocino necesita 40 millones de dólares para hacer frente al pago de un vencimiento en septiembre. Las condiciones empeoraron pero al ser un monto relativamente bajo creen que habrá ofertas en el mercado local de capitales. Buscar financiamiento externo ya era un problema y en el futuro inmediato será imposible, aunque podrían mantenerse los programas de organismos multilaterales.
También cambian las condiciones con los recursos naturales no renovables. La baja del precio del petróleo, por ejemplo, impactará en una caída de hasta el 20% en los ingresos por regalías. Como esa actividad está en decadencia en Mendoza, ya no tiene el mismo peso en los ingresos provinciales. Sí podrían sentirlo sensiblemente los municipios petroleros, principalmente Malargüe. El problema más grave en ese sector es el efecto desmotivación que puede generar para la inversión en el sector, algo que Argentina y Mendoza en particular ya sufrieron. Las mega inversiones que ya se ejecutan para aprovechar el gas y el petróleo de Vaca Muerta difícilmente sientan el impacto porque son a largo plazo y con garantías. Incluso están en el marco del RIGI, que ya les otorga ventajas fiscales que permiten tener un margen más amplio de maniobra. Otras que están en una línea más delgada pueden complicarse, como el caso de las áreas de expansión de la propia formación Vaca Muerta y que tienen una ecuación económica más compleja.
La mayoría de las petroleras requieren apoyo del mercado de capitales para ejecutar planes de inversión. "En las inversiones a baja escala, hasta 50 millones de dólares, puede funcionar el mercado local; donde será más caro pero no debería haber problemas. Las inversiones grandes que necesitan las empresas de gran envergadura pueden tener más problemas. Pero hay que esperar", explicó un experto en finanzas. En Mendoza las empresas que pueden necesitar respaldo financiero para planes de inversión son Minera Aguilar para Potasio Río Colorado; Aconcagua Energía para los parques solares; Petróleos Sudamericanos para avanzar en el plan para las áreas maduras, Quintana y TSB para avanzar en el bloque Mendoza sur (con exploración en Vaca Muerta), entre otros. En medio de ese contexto, la empresa EDEMSA aprobó ayer un plan de endeudamiento por 400 millones de dólares.
"El mundo está pasando por un cambio estructural que muchos están (estamos) subestimando. Va a impactar fuerte en todos los países, directamente proporcional al grado integración comercial. El financiamiento se va a complicar para los países de alto riesgo como el nuestro. Mendoza solo necesitamos rollear y para eso mercado interno es suficiente, no vemos complicaciones, pero sí eventualmente mayor costo financiero", analizó un representante del Ejecutivo local.
Exportaciones
Estados Unidos es el segundo destino de las exportaciones mendocinas y los aranceles prenden alertas. El vino es el principal producto de exportación a EEUU y, de hecho, ese país es el principal destino de esa industria. Ese producto está seguido muy de lejos por los jugos de frutas, el ajo, hierro y puré de frutas. La ventaja, en un escenario negativo, es que otros competidores que antes no tenían restricciones, como Chile, ahora estarán en igualdad de condiciones para entrar a ese país. Todo, en un contexto de menor demanda de productos externos en la principal economía del mundo.
En el sector vitivinícola advierten que Argentina y Mendoza tienen menos herramientas para enfrentar la crisis. Europa, que es un competidor directo en el negocio del vino, también está afectado por los aranceles impuestos por EEUU. Pero la Unión Europea y los países miembros de manera individual pueden ejecutar políticas de subsidios que amortigüen ese impacto, como ya ha ocurrido. En Argentina se combina el proteccionismo de Estados Unidos, con la política de alejamiento de la intervención del Estado del Gobierno nacional.
La reacción del Gobierno nacional es clave, pero la expectativa está en el desafío que enfrenta y que ya no está en sus manos. Se trata de la confianza, es decir en el respaldo con hechos que puedan tener Milei y su equipo frente a una situación turbulenta. En otras crisis, la prevención fue dañina: aumento de precios por las dudas, especulación, un sálvese quien pueda que derivó en una agudización de los problemas ya establecidos. Ocurrió luego de resultados electorales sorpresivos y hasta luego de la asunción de Milei. Esa prueba de confianza es el desafío más importante del Presidente.


