Tras el impasse del papa Francisco, vuelve la grieta y se activa una cuenta regresiva clave
Fue una semana de relativa calma política. La muerte del papa Francisco sirvió como un bálsamo para un sistema político que parece estar siempre al borde del colapso. La grieta quedó en un segundo plano, como una señal de despedida al hombre con el que casi toda la dirigencia tuvo sus tensiones pero todos terminaron elogiando.
Cristina Fernández de Kirchner, Mauricio Macri, Javier Milei, los tres principales referentes tuvieron una relación traumática, ya sea en las etapas de Jorge Bergoglio como en las de papa Francisco.
Desde el kirchnerismo se encargaron siempre de vincular al entonces arzobispo de Buenos Aires con la dictadura militar y Cristina evitó pisar la Catedral Metropolitana a pesar de recibir múltiples invitaciones. Con el anuncio de “habemus Papam”, todo cambió y la entonces presidenta aprovechó cada oportunidad para acercarse. Francisco la recibió siempre con una misericordiosa sonrisa que sacaba de quicio a un lado de la grieta argentina, al punto tal que afectó su imagen pública.
En la Ciudad, Macri siempre mantuvo una relación más cordial con la Iglesia, con múltiples vasos comunicantes, pero la tensión afloró con la autorización al matrimonio igualitario en el territorio porteño, primero, y la habilitación posterior al debate por la interrupción voluntaria del embarazo una vez en la Presidencia. Las visitas al Vaticano estuvieron envueltas en los gestos adustos del Papa, que fueron celebrados por un lado de la grieta.
El caso Milei fue el más curioso, porque en poco tiempo pasó de llamarlo “el representante del maligno en la Tierra” a abrazarlo, cambiar su concepto y llenarlo de elogios. El Papa, de nuevo misericordioso, lo aceptó.
Por eso esta semana fueron pocos los dirigentes o comunicadores que mantuvieron a viva voz sus críticas al Pontífice. Ya sea por respeto a los deudos, como por ver algo que antes no lograban ver, la mayoría entró en la lógica de paz política y respeto.
Con el sepelio que se realizó este sábado, se espera que todo vuelva a la normalidad en pocas horas. Los tiempos de la política son así, no hay lugar para un impasse muy prolongado, ni aunque los Santiago Cafiero de la vida hagan una autocrítica (como dijo en Diputados) por no haber sabido “construir el puente que lo traiga (a Francisco) a su tierra”.
La cuenta regresiva clave
Es que en las tierras de Bergoglio, en la Ciudad de Buenos Aires, quedan apenas tres semanas para una elección que podría haber sido menor -por tratarse de legisladores porteños- pero terminará siendo trascendental para el sistema político.
Esta semana empieza el desembarco pleno de la figura de Javier Milei para apuntalar a Manuel Adorni. Ya el viernes aparecieron los afiches en vía pública con la foto de los dos, fondo violeta y la leyenda “Adorni es Milei”. Esta semana se espera que participen juntos del streaming del Gordo Dan (AKA Daniel Parisini) y que también haya una caminata de campaña. El cierre sería con acto en Plaza Holanda, emulando lo hecho en 2021, la primera vez de Milei frente a las urnas.
Según con quién se hable, Adorni podría estar haciendo una elección para pelear el primer puesto o podría quedar lejos de Santoro, peleando el segundo lugar con el PRO. Lo que no está en duda es que aparece como uno de los más flexibles para crecer. Por un lado, por el apoyo de Milei que lo ayude a sumar votos y, por el otro, por el posible crecimiento del Presidente en las encuestas después del derrumbe de febrero y marzo.

Los encuestadores no tienen todavía coincidencias respecto a cómo se está moviendo la imagen de Milei después de la salida del cepo y el acuerdo con el FMI. Nadie tiene dudas de que dejó de caer, pero mientras algunos lo tienen estabilizado hay otros que aseguran que lo ven en recuperación. “Antes del Libragate lo tenía en 50, cayó a 42 y ahora lo tengo en 45”, indican desde una consultora. “Cerramos el sondeo esta semana y yo pensé que íbamos a ver un rebote, pero no, solo dejó de caer”, señalan desde otra consultora. Y aventuran: “Quizás el 3,7% de inflación compensó”.
Pablo Mandía, de Rating Streaming, empezó a hacer un trabajo donde cruza la información de las encuestas tradicionales con las métricas que recolecta diariamente de las interacciones en redes sociales (tanto de políticos como de cuentas amplificadoras). Decidió no dar un anticipo de lo que será el resultado electoral sino probabilidades. Y una de las primeras conclusiones a las que llegó es que “el ganador estará en quien predomine en forma más contundente la pecera Muy Buena y Muy Mala (en relación a la imagen de Milei)”. “Contemplamos que la pecera Muy Mala está en su techo. Solo tendrá crecimiento con desequilibrio económico existente hasta el 18 de mayo. Mientras que en la pecera Muy Buena, con equilibrio económico y dólar estable a menos de $1.250, vemos un crecimiento de la misma y de Adorni consolidándose con lo que accedería a la victoria en la elección”, concluye.
Elección abierta
Los encuestadores están siendo cautos a la hora de anticipar los números. En lo que nadie duda es que la lista kirchnerista que encabeza Leandro Santoro está peleando el primer puesto. Pero después hay dos versiones. Una dice que Adorni está cerca, con chances de darle pelea. La otra, sin embargo, muestra a Lospennato más cerca de batallar por el segundo lugar que a Adorni por el primero.
Más atrás quedan Horacio Rodríguez Larreta y Ramiro Marra, batallando por el cuarto puesto. Relegadas, aunque con chances de entrar a la Legislatura, la lilita Paula Oliveto, la radical Lula Levy y Vanina Biasi, del FIT.
Para el PRO, la elección se volvió una especie de aceleración de su futuro. Un resultado digno (segundo puesto o un sorpresivo triunfo) le daría más fuerza en su tensión con Milei. Caso contrario, deberán enfrentar los próximos cierres electorales con baja autoestima.

Jorge Macri adelantó la elección asegurando que lo hacía para que se debatan las problemáticas de la Ciudad. Pero la discusión repetida con La Libertad Avanza es quién es más anti kirchnerista y poco de los problemas de los porteños.
Mauricio Macri, por su parte, intenta dilatar al máximo las negociaciones en provincia de Buenos Aires. Esta semana fue a Mar del Plata a un encuentro del que participaron Cristian Ritondo y Guillermo Montenegro, dos de los que más impulsan el acuerdo con los libertarios, y otros dirigentes de municipios chicos de la zona. Las malas lenguas dicen que “le fue mal”, ya que le plantearon que no podían ir a una elección perdedora. “Si no hay acuerdo nos tenemos que preparar para hacer la mejor peor elección”, dicen que bajó como mensaje el expresidente.
Es que el mundo PRO vive el presente envuelto en una contracción. “Si es por el rumbo económico no puedo dejar de apoyar a Milei, pero si es por cultura política prefiero quedarme con Macri”, lo resume un diputado.
El Senado con y sin grieta
Donde la grieta también volverá a florecer en estos días es en el Senado. El 7 de mayo se espera que haya sesión para aprobar el proyecto de Ficha Limpia, que le impediría ser candidata a Cristina Kirchner (aunque podría a nivel provincial).
Por más que en Labor Parlamentaria hubo acuerdo para sesionar el 7, un ruido empezó a surgir desde la Casa Rosada. El argumento es que no están garantizados los votos para la aprobación, y que si la sesión termina en fracaso puede caerse el proyecto. Sin embargo, desde el Congreso aseguran que el número está; incluso hablan de 38 votos, uno más de los necesarios para el quórum.
La intriga que se genera sobre estos rumores vienen por partida doble. Por un lado, la versión más fuerte es que el Gobierno querría que el proyecto se trate después del 18 de mayo, para que Silvia Lospennato, impulsora del proyecto en Diputados, no sea una beneficiaria natural en pleno cierre de campaña. Lectura controvertida porque también La Libertad Avanza, de convertirse en ley, va a poder capitalizarlo ya que tanto se dijo que Milei no quería Ficha Limpia y finalmente hay (y no hubo en gobiernos anteriores).
La segunda lectura es que en los pasillos de la Casa Rosada siguen prefiriendo que Cristina Kirchner sea candidata a nivel nacional para poder polarizar la elección al máximo posible.

De concretarse la sesión, todos los emotivos discursos que se escucharon el jueves en la sesión homenaje al Papa serán parte de la prehistoria. El kirchnerismo alegará proscripción a Cristina, mientras que los impulsores del proyecto condenarán la corrupción K y destacarán los valores morales de esta iniciativa. Todo sin ningún ápice de concordia ni misericordia papal.
Donde no hubo grieta en el Senado es en la definición de las dietas, es decir, de cuánto cobrará cada uno de los senadores. En abril de 2024, los legisladores votaron una resolución por la cual se aumentaban las dietas y la ataban a los aumentos del personal del Congreso (incluso se agregaron un aguinaldo). Por la polémica que se generó después votaron otra resolución por la cual frenaban los aumentos hasta el 31 de diciembre de 2024. Llegada esa fecha no resolvieron absolutamente nada por lo que terminó siendo Victoria Villarruel, bajo la excusa de que estaba en receso el Congreso, la que decidió postergarlo hasta el 31 de marzo. Superada esa fecha ya tenían que ser de nuevo los propios senadores los que decidieran cuánto iban a cobrar. Este plazo se venció, pasó todo abril, hubo sesión el jueves para homenajear al Papa, donde podían definir qué hacer con sus dietas, y no dijeron absolutamente nada. Abril llega a su fin y los sueldos ya están liquidados para que el jueves 1 de mayo todos los senadores tengan las dietas depositadas en sus cajas de ahorro. En bruto son casi 9 millones de pesos (excepto los porteños que no cobran desarraigo), más del doble de lo que cobra el Presidente de la Nación.
