Alejandro Kim: "No trabajé para Alberto Fernández, trabajé para la patria"
Alejandro Kim es candidato a legislador porteño por Principios y Valores, el espacio referenciado en Guillermo Moreno que se ha mostrado crítico contra el Gobierno de Javier Milei, pero también contra la experiencia "fracasada" del Frente de Todos. En ese marco, el candidato destacó su propuesta "orgullosamente peronista" y cruzó al postulante del armado peronista porteño, Leandro Santoro, a quien denominó como "uno de los candidatos radicales" de la elección.
"Nosotros no robamos nada, vamos en busca de lo nuestro. Estamos discutiendo y volviendo a abrazar y enamorar el voto peronista. No nos metemos con el voto radical, que en este caso va a tener dos opciones (Lula) Levy y Santoro", lanzó Kim en una entrevista con MDZ, y agregó: "Nosotros hablamos de trabajo, no de ocio. Yo me levanto a las 5.30, no a las 10 como Santoro".
Impulsor de un modelo que denomina "nacionalismo de inclusión", el abogado explicó las dificultades que enfrentó al crecer en la Ciudad de Buenos Aires e ingresar en la política como hijo de inmigrantes coreanos. A su vez, pese a sus críticas hacia el postulante de Es Ahora Buenos Aires, no cierra las puertas a eventualmente llegar a una "síntesis" en 2027 para imponerse ante "un Gobierno de la Ciudad que está agotado". "Pero para eso nos faltan muchos termos de mate, muchas discusiones", dijo.
Además, Kim explicó su paso por la gestión de Alberto Fernández, donde pese a sus críticas trabajó desde 2020 hasta principios de 2023 en el área encargada del Boletín Oficial, bajo la Secretaría de Legal y Técnica que por ese entonces encabezaba Vilma Ibarra. "Era un laburo técnico. Si me preguntas si lo volvería a hacer, claro que sí. No trabajé para Alberto, trabajé para la patria", subrayó.
-La militancia de Guillermo Moreno cuando te ve llegar canta "no es 'ponja', no es chino, es coreano, peronista y argentino. ¿Es una buena síntesis de tu persona?
-Es la síntesis de mi vida. Cuando empecé a militar, lo primero que me decían en las básicas era 'ahí viene el chino', 'ahí viene el ponja'. Y siempre luchando con esto, 'che, soy argentino, soy coreano'. Así que fue una buena síntesis que encontraron nuestros compañeros, está muy buena la canción.
-¿Cómo es para un hijo de inmigrantes crecer en la Ciudad de Buenos Aires y empezar a transitar la política?
-Fue duro para nosotros porque mis viejos llegaron al país con una mano delante y otra atrás, y realmente nosotros pasamos la pobreza. Mis viejos laburaron 18 horas por día para poder llenar la olla. Como todos los argentinos y los porteños, me tocó transitar un montón de de crisis económicas, pero con una enseñanza muy clara de que todo se logra con el trabajo y el esfuerzo. En la política al principio costó mucho tiempo poder ingresar y que te tomen un poco más en serio. Yo por suerte tuve un referente muy importante que me abrazó y me empezó a llevar sobre sobre este camino que es el peronismo. Pero es duro para todo inmigrante, hijo de inmigrante y minorías étnicas mezclarse y meterse en la política.
-¿Por qué dirías que hay un rechazo en la ciudad o en la política puntualmente a incorporar nuevas voces?
-La política representa lo que es la sociedad, en este caso lo que somos los porteños y los argentinos. Hoy en día ver un oriental es bastante más común debido a internet, a las plataformas. Pero hace 20, 30 años atrás no lo era. Entonces ver alguien con rasgos diferentes...no sé si fue adrede, pero sentía una distancia para no decir un rechazo en ciertos ámbitos. Después, con el tiempo empezó a abrirse la relación y eso fue cambiando. Pero siempre yo digo, a nosotros los inmigrantes o los hijos de inmigrantes nos cuesta el doble o el triple de trabajo no solamente la política, sino los trabajos e incluirnos en una sociedad diferente.
-¿Cómo crees que tu candidatura puede ofrecerle una voz a estos grupos que, como decís, se encuentran con más dificultades que el resto de la población?
-Espero que sea tomado como un modelo de que se puede avanzar, de esperanza, en el sentido de que hay muchos que no se animan a meterse por miedo al rechazo, por miedo a que esto este sea un camino muy sinuoso y muy difícil. Lo fue, lo es. Fueron muchos años de mi vida, pero quiero demostrar que se puede llegar a la política, que podemos discutir y tenemos las capacidades ideológicas y técnicas para empezar a discutir y meternos en la problemática que tenemos, no solamente en la Ciudad de Buenos Aires, sino en la República Argentina. Y eso, por ser hijo de inmigrante, no tiene que ser un excluyente.
-¿Cómo tomás la profundización de consignas antiinmigrantes, como cuando se escucha el "vienen a copar las universidades y los hospitales"?
-Esas discusiones siempre estuvieron, en la Argentina y el mundo. Yo crecí con con esas consignas negativas y por eso dije que a nosotros nos costó siempre el doble, el triple. Lo único que pasó es que se hizo un poco más visible. No estamos exentos de los descerebrados excluyentes, de esta gente que discrimina.
-¿Tenés alguna propuesta concreta para ayudar a estos grupos que enfrentan tantas dificultades?
-La historia del hijo de unos coreanos que llegaron en el 76 a la Ciudad de Buenos Aires, creo que eso puede marcar un antes y un después para otros compatriotas que tengan ascendencia migrante. No solamente se está discutiendo en esta elección el peronismo, el futuro del país, y una ciudad más efectiva, sino también un nacionalismo de inclusión. Una discusión tan profunda que no lo resolvés con un cartel en quechua, o por tener un amigo judío o coreano. Lo resolvés incluyendo a las minorías. Y nosotros no pedimos como minoría que nuestra agenda sea la principal, si no que queremos estar dentro de las agendas principales. Es una discusión totalmente necesaria como sociedad.
-Te llevo de lleno a la campaña porteña. Uno de los candidatos que representa al peronismo en esta elección, Leandro Santoro, dijo que Guillermo Moreno trabaja para Milei.
-Pará, aclaremos bien. Uno de los candidatos radicales, porque tenemos a Santoro, candidato y expresión hiper alfonsinista, y después tenemos a Levy, que representa la tres de los radicales. Hablemos bien y en todo caso te respondo en base a esa pregunta. No lo considero y él tampoco se considera peronista. ¿Por qué le vas a poner el rótulo peronista si él no lo toma? Escucho de nuevo la pregunta.
-Reformulo. Uno de los candidatos que se presentan en esta elección, Leandro Santoro, dijo que Guillermo Moreno trabaja para Javier Milei, en términos de este planteo de que hay candidatos que le "roban" votos a otras listas.
-Nosotros no robamos nada, vamos en busca de lo nuestro. Estamos discutiendo y volviendo a abrazar y enamorar el voto peronista. No nos metemos con el voto radical, que en este caso va a tener dos opciones Levy, Santoro y punto. Respecto a trabajar con Milei, nosotros somos el espacio más crítico de él, que es un proyecto que está fracasando y fracasó. No lo digo yo, lo dicen Milei y Adorni, busquen sus dichos de que "todo Gobierno que acude al FMI es un Gobierno que fracasó". También somos críticos de todos porque no nos incluye ninguno de los proyectos que están enfrente.
-¿Por qué?
-En esos fracasos no estamos, como el del Frente de Todos, de Santoro, que era amigo de Alberto Fernández. Tocaba la guitarra y cantaba con él. Su líder era Cristina Fernández Kirchner y una vez oficializada su lista la desconoce. Quiere jubilar a Cristina con sus propios votos, mirá que Gauchito, que compañero. ¿Qué podés esperar de un correligionario? Después tenemos al PRO, que es el fracaso anterior y es lo que se está cayendo a pedazos en la Ciudad de Buenos Aires.
-¿Qué los diferencia?
-Nosotros tenemos un espacio político nuevo, una coherencia en el tiempo, con nuestra ideología y con nuestros militantes. Somos el único espacio en el cual venimos ensayando la hipótesis del nuevo mundo, que empezó a partir del 2 de abril de este año cuando cayó el globalismo y se abrió el nacionalismo. Para nosotros es un nacionalismo de inclusión, en otros países se habla de nacionalismo de exclusión. Esa es la discusión. En base a eso nosotros armamos un plan de gobierno y es lo que venimos a ofrecer. Venimos a hablar del trabajo, no de una ciudad humana. No hablamos del ocio, de palabras que no significan nada y son puros eslóganes. Nosotros hablamos del laburo, del esfuerzo, de proyectar y planificar. Política. Yo me levanto a las 5:30, no me levanto a las 10 como Santoro. La concepción de la vida que tengo es a base del laburo y del esfuerzo. No es ser empleado público toda la vida. Yo pasé por el Estado un tiempito, el cual me sirvió para aprender, y cuando di todo lo que tenía que dar me retiré, pero siempre laburé y laburo de los 17 años del sector privado.
-¿Eso significa que es imposible el día de mañana cohabitar dentro de un mismo espacio?
-Tendríamos que poder llegar a tener una síntesis, que hasta hoy no la tuvimos, que es el arte de llegar a un consenso y un acuerdo. Para eso el otro se tiene que dejar abrazar y empezar a bajar ciertas premisas que fracasaron. Lo respeto a Santoro como militante político, me parece un cuadro del radicalismo con el cual tenemos que buscar una síntesis, pero para eso nos falta muchos termos de mate, muchas discusiones y eso es lo que estamos haciendo en esta elección. Si tiene ganas de abrir su mente y abrazar el nacionalismo de inclusión, aquí nos va a encontrar, pero nosotros no nos vamos a subsumir a su agenda del ocio.
-¿Y qué los separa de la lista peronista de Juan Abal Medina?
-Abal Medina es un gran compañero. No pongo en duda su peronismo, pero tenemos diferencias de matice con respecto a la vida y la sociedad. Él está formado en una línea más de contención de la pobreza y nuestra línea es sobre cómo creamos y repartimos la abundancia. Ambas claramente son necesarias, pero el tema es cómo tomas la pobreza, si es estructural o circunstancial, y nosotros creemos que tendría que ser circunstancial. No tendría que existir. Pero son matices, tranquilamente podemos hablar con el vicepresidente del PJ.
-Con el escenario tan fragmentado, ¿no era esta una buena oportunidad para conformar una unión de varios espacios opositores?
-Sí, vamos a triunfar nosotros y la propuesta orgullosamente peronista es la que va a primar. El Gobierno de la Ciudad está agotado hace mucho. Acaban de anunciar la línea de subte F, con F de mirá que fantasmas que son estos muchachos que anuncian una ley de hace 24 años. Quieren conectar lo que ya está conectado en vez de conectar lo que no está conectado. ¿Los que vivimos en el Oeste no merecemos poder llegar al centro en media hora? Dale loco, conocé un poco la ciudad que gobernás. Macri es más extranjero que yo, porque es de Vicente López y no conoce la ciudad.
-¿Por qué un sector importante de Unión por la Patria apoya la propuesta de Leandro Santoro si, como vos decís, es un radical?
-Preguntales a ellos. Nosotros somos coherentes. Traelo acá a Santoro, preguntale por qué se levanta a las 10 de la mañana, por qué es alfonsinista, por qué desconoce a Cristina, preguntale de qué trabajó en el sector privado, cómo se ganó la vida durante todos estos años antes de ser diputado. Preguntale como me estás preguntando a mí.
-Para cerrar, tanto vos como Guillermo Moreno mantienen una posición muy crítica del Gobierno de Alberto Fernández, sn embargo durante tu paso por el Estado ejerciste como funcionario de esa gestión en la Secretaría de Legal y Técnica. ¿No hay una contradicción ahí?
-Yo trabajé en el Boletín Oficial, que recibe las decisiones administrativas y los decretos y lo publica. Es un laburo muy técnico de abogados que alguien lo tiene que hacer y lo transité con mucho orgullo.
-¿No es un cargo político?
-Sí, uno es designado. Tuve la categoría más baja, que es jefe de unidad, vendría a ser un coordinador. Lo hice con mucho orgullo porque yo creí en el 2019, pero cuando vi que no iba por donde tenía que ir, di las críticas internamente y después me retiré.
-¿Cuándo te pareció que el gobierno Alberto Fernández había perdido el rumbo?
-Promediando el fin de la pandemia.
-¿Y cuánto tiempo ejerciste tu función en el Gobierno?
-El nombramiento salió en febrero del 2020 y estuve hasta principios del 2023.
-Osea hubo un periodo largo donde ya no acompañabas el Gobierno Alberto Fernández, ¿no tendrías que haber dado un paso al costado?
-Fui crítico internamente. Yo estaba ayudando a una amiga, que me pidió que le acompañe. A Alberto no lo conocía, lo vi una vez. Es lo que pasó. Si me preguntas si lo volvería a hacer, claro que sí. No trabajé para Alberto, trabajé para la patria. Al principio de la pandemia yo conseguí más de 1 millón de donación de barbijos del Gobierno de Corea para la Argentina en un contexto donde no había insumos en todo el mundo. Así también la aplicación Cuidar, los precios testigos de los reactivos para el covid y todos los insumos e información que necesitábamos porque estábamos viviendo algo nuevo. Ese fue mi aporte que hice, después de eso era revisar las decisiones administrativas y los decretos que venían para publicar, ese fue mi trabajo.
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