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Bento quedó solo y espera: deshojado de poder, el exjuez escuchará los alegatos en su contra

Terminó la etapa de pruebas y testimonios del juicio contra el exjuez Walter Bento. Aún falta resolver la impugnación contra la presidenta del tribunal. Se inician los alegatos.
Bento escuchará los alegatos. La sentencia podría conocerse recién a fin de año o en 2026. Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ
Bento escuchará los alegatos. La sentencia podría conocerse recién a fin de año o en 2026. Foto: ALF PONCE MERCADO / MDZ

"Con esta lectura damos por concluida la etapa de la recepción de las pruebas...mañana comenzamos con la discusión final a través de los alegatos", dijo la mujer. Cuando la presidenta del Tribuanal Oral 2, Gretel Diamante, dijo esas palabras Walter Bento estaba solo, apenas acompañado por el policía que lo custodia y que, cansado, estaba sentado detrás. Quien supo ser uno de los hombres más poderosos de Mendoza por el rol que tenía como juez federal, escuchó en ese contexto de soledad los últimos testimonios leídos del juicio que o tiene como principal acusado. 

El exjuez está acusado de asociación ilícita, cohecho, abuso de poder y enriquecimiento ilícito. La sospecha es que lideraba una organización para delinquir usando el poder que tenía como juez y que, en base a "punteros y ayudantes", contactaba acusados  de delitos a los que les hacía favores procesales a cambio de coimas. Según la teoría del Ministerio Público Fiscal, esa metodología funcionaba desde al menso 2007 y para el juicio se contaron más de 10 casos. De esa red eran parte, según la acusación, abogados, al menos un policía, informantes y agentes ligados a la aduana, como el asesinado Aliaga. Bento siempre sostuvo la teoría conspirativa: que toda la causa es parte de una orquestación en su contra liderada por el fiscal Dante Vega. En la misma bolsa pone a otros actores y mantiene esa idea a pesar de la enorme cantidad de instancias que intervinieron dentro del Poder Judicial: fiscalías, juzgados de primera instancia, Cámara Federal, Cámara de Casación  y Tribunal Oral. Además, en paralelo fue destituido por el Jury de Enjuiciamiento debido a su mal desempeño.

Bento se quedó solo a esperar al final de la audiencia.

Ahora comienza la larga etapa de alegatos y Bento escuchará primero los argumentos en su contra. El proceso será largo, pues hay 33 acusados que tendrán derecho a explicar nuevamente su posición, abogados querellantes y los representantes del Ministerio Público Fiscal. Por eso la sentencia podría conocerse recién a fin de año o en 2026.

Pero aún hay recursos relevantes para resolver. La defensa de Bento pidió separar de la presidencia del tribunal a Gretell Diamente y reemplazarla. Esa decisión está en manos de la Cámara de Casación. Además, hay otro recurso por el que se volvió a pedir la prisión domiciliaria de Bento, que lleva casi un año y medio detenido en la cárcel federal de Cachecuta. 

El poder y la soledad

Bento era titular del juzgado federal 1 de Mendoza y tenía en sus manos las causas penales por delitos federales y también la competencia electoral. Era uno de los hombres más poderosos de Mendoza por el cargo y también por sus ascendentes en la justicia, pues tenía como madrina a la influyente María Servini. Gracias a ese lazo y a la recomendación de Juan Carlos Mazón había llegado al sillón caliente de la justicia mendocina, donde hubo otros jueces destituidos. 

Los rumores se transformaron en sospechas y luego en datos que llevaron a iniciar una investigación penal por la supuesta organización criminal que había sido creada por Bento alrededor de su juzgado. El asesinato de Diego Aliaga fue clave, lo mismo que las escuchas telefónicas realizadas en varias causas federales. 

Bento gozaba de la protección que le daba el cargo y por eso se mantuvo como juez y con la inmunidad de arresto durante gran parte del proceso. También tenía la protección de la política, que no se expidió sobre el tema hasta que el poder de Bento se deshojó. Por esa misma causa el Consejo de la Magistratura le quitó parte de los privilegios y, con demoras, pidió el juicio que luego derivó en sus destitución. 

Las acusaciones son graves. "Asociación ilícita en calidad de jefe, en concurso real con cohecho pasivo por quince hechos en calidad de autor, todos a su vez en concurso real con prevaricato en calidad de autor; todo a su vez en concurso real con omisión y retardo de justicia y con enriquecimiento ilícito, lavado de activos de origen delictivo y falsedad ideológica en grado de coautor,  a su vez en concurso real con abuso de autoridad por diez hechos en calidad de autor en concurso real entre sí y en concurso ideal respecto del delito de desobediencia respecto de una orden emanada de autoridad judicial por dos hechos, en concurso real con ocultamiento de un objeto destinado a servir como prueba". Así reza en la acusación oficial. 

Esa organización funcionaba con el contacto con acusados de delitos federales para ofrecerles favores judiciales a través del juez Bento; a cambio del pago de sobornos que eran en dólares o bienes suntuosos, como inmuebles o vehículos. En base a eso, Bento se habría enriquecido ilegalmente y tiene los bienes embargados. Usó, según las sospechas, a su familia para lavar parte del dinero sucio. Por eso dos de sus hijos y su esposa también están acusados. 

En principio la asociación ilícita era liderada por Bento y contaba como integrantes a Diego Aliaga,  Luciano Ortego y Jaime Alba, Martín Ríos, Matías Aramayo, Luis Francisco Álvarez y Javier Angeletti; el comisario José Gabriel Moschetti y al acusado por narcotráfico Walter Bardinella Donoso.

Los otros acusados

  • Jaime Andrés Alba Nortes: asociación ilícita en carácter de organizador, en concurso real con cohecho activo agravado en calidad de autor por cuatro hechos, todos a su vez en concurso real con abuso de autoridad en calidad de partícipe primario por cuatro hechos.
  • Alfredo Rodolfo Aliaga Luque: cohecho activo agravado en calidad de coautor por un hecho, con relación a su propia intervención como sobornador.
  • Juan Ignacio Aliaga Lottero: falso testimonio en calidad de autor.
  • Luis Francisco Álvarez López: asociación ilícita en carácter de miembro, en concurso real con el delito de cohecho activo agravado en calidad de coautor por tres hechos, todos a su vez en concurso real con abuso de autoridad en calidad de partícipe primario por un hecho.
  • Facundo Alzogaray: cohecho activo agravado por un hecho en calidad de coautor.
  • Javier Leónidas Angeletti Ratfopol: asociación ilícita en carácter de miembro en concurso real con cohecho activo agravado en calidad de coautor por cinco hechos, todos a su vez en concurso real.
  • Alejandro Matías Armayo Ciacera: asociación ilícita en carácter de miembro, en concurso real con cohecho activo agravado en calidad de coautor por tres hechos, todos a su vez en concurso real.
  • Walter Eduardo Bardinella Donoso: asociación ilícita en carácter de miembro, en concurso real con cohecho activo agravado en calidad de coautor por cuatro hechos, todos a su vez en concurso real.
  • Carlos Federico Barón Knoll: cohecho activo agravado en calidad de coautor por un hecho respecto de su propia situación como sobornador.
  • Martín Rodolfo Bazán Guerra: cohecho activo agravado en calidad de coautor por un hecho.
  • Luciano Ezequiel Bento Boiza: lavado de activos de origen delictivo en calidad de coautor, agravado por la habitualidad, y por ser funcionario público.
  • Nahuel Agustín Bento Boiza: lavado de activos de origen delictivo en calidad de coautor, agravado por la habitualidad, y por ser funcionario público.
  • Octavio Billi: cohecho activo agravado por un hecho en calidad de coautor.
  • Marta Isabel Boiza Yorino: enriquecimiento ilícito, lavado de activos de origen delictivo agravado por la habitualidad, y por ser funcionario público, y falsedad ideológica por dos hechos, todos en grado de coautora y a su vez todos en concurso real.
  • Marcos Adrián Calderón Devias: cohecho activo agravado en calidad de coautor por un hecho respecto de su propia situación como sobornador.
  • Francisco Castro: cohecho activo agravado por un hecho en calidad de coautor.
  • Mariano Enrique Castro Hoyos: cohecho activo agravado en calidad de partícipe criminal secundario por un hecho.
  • Leandro Emanuel Cirot Maldonado: cohecho activo agravado en calidad de partícipe criminal secundario por un hecho.
  • Walter Aníbal Costa Sgró: cohecho activo agravado por un hecho en calidad de coautor.
  • Enrique de la Cruz Rodríguez: cohecho activo agravado por un hecho en calidad de coautor.
  • Daniel Gonzalo Martínez Pinto: cohecho activo agravado por un hecho en calidad de coautor.
  • Jessica Melisa Miere Reyna: cohecho activo agravado por un hecho en calidad de partícipe primaria.
  • Jorge Omar Miranda Anaya: cohecho activo agravado por un hecho en calidad de coautor.
  • Juan Carlos Molina Pérez: cohecho activo agravado por un hecho en calidad de coautor.
  • José Gabriel Moschetti Retamales: asociación ilícita en carácter de miembro, en concurso real con violación de secretos, este a su vez en concurso ideal con violación a los deberes de funcionario público.
  • Eugenio Javier Nasi Pereira: cohecho activo agravado por un hecho en calidad de coautor respecto de su propia situación como sobornador.
  • Cristian Oscar Oliva Suárez: cohecho activo agravado por un hecho en calidad de coautor respecto de su propia situación como sobornador.
  • Javier Santos Ortega Pérez: cohecho activo agravado por un hecho en calidad de coautor respecto de su propia situación como sobornador.
  • Luciano Edgardo Ortego Hernández: asociación ilícita en carácter de organizador, en concurso real con cohecho activo agravado en calidad de coautor en siete hechos, todos a su vez en concurso real.
  • Leopoldo Antonio Ríos Santander: asociación ilícita en carácter de miembro, en concurso real con cohecho activo agravado en calidad de coautor en cuatro hechos, todos a su vez en concurso real.
  • Omar Armando Rodríguez Cichinelli: cohecho activo agravado por un hecho en calidad de coautor respecto de su propia situación como sobornador.
  • José María Sanguedolce Cadile: cohecho activo agravado por un hecho en calidad de coautor respecto de su propia situación como sobornador.

Ya no hay tiempo ni espacio para aportar más pruebas y la enorme lista de acusados, querellantes y representantes de la justicia deberán dar su visión del tema y pedir por lo que creen justo: condenas o absoluciones.