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Los muertos se cuentan a diario mientras que la política mira su ombligo

Las "instituciones" son parte del principal problema social, la Inseguridad. El divorcio de todos sus miembros, incluida "la política", con la comunidad se expresa en cada muerte y asalto denunciado.

La inseguridad y el exceso de violencia en las calles es la mayor preocupación de los habitantes del AMBA, pero fundamentalmente del Gran Buenos Aires, donde un simple arrebato o hurto puede transformarse en una tragedia social producto de la falta de todo tipo de límites de los delincuentes, amparados en una multiplicad de factores, donde se combina la extrema decadencia social, la apática y poco comprometida Justicia e instituciones cómplices y tan denigradas como la sociedad que dicen representar.

Las muertes de La Matanza, donde un abuelo, en el intento de defender a sus nietas de un arrebato callejero, muere de un tiro directo en el pecho, o la beba de once meses atropellada cuando estaba en brazos de su madre que vendía tortas fritas en una concurrida arteria de Pablo Nogués, en el distrito de Malvinas Argentinas, son episodios que no se pueden entender sino se toma en cuenta la profundidad de la crisis social existente.

En un café de ese complicado Gran Buenos Aires, un empresario gastronómico, que ha sufrido varios robos en sus distintos locales, se sentó con su amigo legislador que, en ese momento, dialogaba con este periodista. Toma el diario, y casi sin leer la nota, sabiendo de lo que hablaba, disparó: “Basta. Hay que meterlos a todos presos, y a los jueces que los liberan, también”.

Él sabía o intuía cuál es el problema. Por su rubro y sus conexiones, ha podido ver de cerca la liviandad con la que quienes deben tomar una decisión sobre la vida y las pertenencias de terceros tratan todos los temas. “Son unos oficinistas, casi bancarios, que lo único que ven son expedientes, números, sin ninguna consecuencia adicional”, dijo con su concreta e inobjetable manera de ver las cosas.

Esa “casta”, donde conviven todos los que pueden participar y luego obtener un beneficio, atraviesa diferentes estratos organizativos pero coordina los intereses de políticos, funcionarios judiciales, aspirantes a serlo y abogados, cuyas asociaciones y federaciones participan con la misma intensidad y son parte de los mismos problemas, y aunque acusen a los “políticos” de no resolver nada. Sin embargo, acuden a ellos, a los que van corriendo para colocar a uno de los propios en las negociaciones de las cuales siempre terminan saliendo los jueces, fiscales y camaristas.

Como su palabra está degradada por diversas cuestiones, entre las cuales sobresalen las adquisiciones realizadas sin el debido control parlamentario porque la Emergencia lo ampara, Sergio Berni y su sucesor en el cargo, Javier Alonso, siempre apuntan sobre el tema sin ir más allá de lo que el propio sistema y sus relaciones se lo permiten. Los intendentes también piensan de la misma manera, aunque observan que son los miembros de “la bonaerense”, e inclusive sus jefes quienes en muchos casos son parte del problema.

“Sí, la policía los corre, los persigue y los atrapa. Pero mientras que mi vecino está haciendo la denuncia por ese episodio, con la suerte de haber sobrevivido, el delincuente sale porque el fiscal, que nunca estuvo en el lugar de los hechos, lo libera por teléfono”, se queja un jefe comunal del oeste del Conurbano quien, hace quince días, también tuvo que actuar sobre el jefe distrital de la Policía.

“Armamos un esquema de patrullaje para que los chicos que salen de los colegios no sean arrebatados a media cuadra o que por una simple mochila pierdan la vida. Eso, además, estaba relacionado con otros sectores de esos mismos barrios. Arrancamos el primer día y vimos que la presencia policial no estuvo. Nos toman el pelo”, confesó. Días después, hubo un relevo de varias autoridades policiales, entre ellas, el jefe que debía encarar el operativo, que había iniciado una “protesta activa” por disidencias con el Ministerio.  

Es que la creación de la Fuerza Buenos Aires y la Unidad de Traslados Operativos, UTOI, se llevan la mayor cantidad de ingresos y deja sin ninguna operatividad a comisarios y otras dependencias de relación directa y obligada con los jefes territoriales.

Mientras que la mamá de la beba asesinada Sofía Hildebrandt Heizenrreder pelea por su vida y en Gregorio Laferrere las nietas y su familia lloran por Benito Cabrera, la política bonaerense discute el sistema electoral mientras que en la Legislatura agregan otros temas como la reelección de los intendentes y las designaciones de jueces para la Corte Suprema en la que oficialista y supuestos opositores tratarán de llegar a un entendimiento para que nadie pierda, cuando la realidad muestra que la única que pierde es la sociedad a la que dicen representar.