Exclusivo: cómo es y cuánto cuesta el plan hídrico con el que buscan garantizar agua para el futuro de Mendoza
Durante la última Vendimia, el gobernador Alfredo Cornejo se refirió al estratégico proyecto que viene desarrollando el Gobierno provincial junto al Departamento General de Irrigación, con el objetivo de combatir el déficit hídrico de la provincia en las próximas décadas. “Tenemos menos agua y todo lo que estamos haciendo con el plan hídrico y las obras que estamos ejecutando es para que no haya peligro en lo inmediato y en el futuro”, expresó.
Semanas atrás el mandatario provincial anunció que comenzaron a elaborar un Plan Hídrico Provincial para las próximas décadas, utilizando como base un estudio realizado por la empresa estatal israelí Mekorot. El informe arrojó un alarmante pronóstico sobre el déficit hídrico que tendrá Mendoza proyectándose hasta el 2050 y advirtió cuáles serán las regiones más amenazadas. No obstante, lo novedoso fue que propuso alternativas de obras para mitigar los efectos de la crisis hídrica en el mediano y largo plazo.
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El plan hídrico estará a cargo del Gobierno provincial e Irrigación y contará con el financiamiento del Consejo Federal de Inversiones (CFI) para contratar una consultoría encargada de especificar los lineamientos para la administración del agua en Mendoza para las próximas décadas.
En el plan maestro para el sector hídrico de la provincia desarrollado por Mekorot, existe un apartado con propuestas de medidas para eliminar el déficit de agua proyectado hasta el año 2050.
Según el informe realizado por Mekorot la región más comprometida por la escasez de agua es el área metropolitana, si no se aplican cambios en el uso del recurso hídrico, analizando el volumen de explotación sostenible de cada una de las cinco cuencas.
La más amenazada es la cuenca del Río Mendoza sobre la que se proyecta un déficit de 548 hectómetros cúbicos para 2030 y escasez que se aumentaría a 625 hectómetros cúbicos para 2040, escalando a 764 hectómetros cúbicos para 2050. Esta última cifra es equivalente al doble de la capacidad que tienen el dique Potrerillos o el embalse El Nihuil, para dimensionar la magnitud.
Alternativas para eliminar el déficit hídrico
Las propuestas elaboradas por Mekorot para reducir el déficit hídrico en relación con la oferta sostenible consisten en tres alternativas generales. La primera tiene que ver con una mejora en la eficiencia de conducción del agua, a través de la impermeabilización de la red de riego para el año 2050 para de esta forma lograr un aumento de eficiencia en el sistema, manteniendo las eficiencias de aplicación actuales.
La segunda opción apuesta a la mejora de la eficiencia de aplicación, buscando una tecnificación del riego. Mientras que la tercera alternativa resulta de la combinación de las otras opciones. y busca una mejora generalizada en la red de riego en conjunto con un sistema presurizado de aplicación de agua de riego.
Respecto de la primera propuesta, que consiste en la impermeabilización de los cauces de riego, se estimó la longitud de canales que es necesario revestir hasta lograr la eficiencia de conducción pretendida. A modo de ejemplo, para el río Mendoza se tienen 4.440 km de canales de tierra con una eficiencia de conducción de 84,6%; la eficiencia de conducción deseada es del 86% y la eficiencia de canales revestidos es del 97%.
Como resultado se obtiene que para lograr la eficiencia de conducción del 86% se requiere impermeabilizar 511 Km de canales de tierra, 77 Km de red secundaria y 434 de red terciaria.
En cuanto a la segunda alternativa, que considera la mejora de la eficiencia de aplicación de agua de riego, se plantea un escenario de tres posibilidades o subalternativas en función del grado de intervención en la red de distribución de agua y del grado de tecnificación del riego en las propiedades.
Las tres situaciones contemplan dotar a las unidades administrativas de manejo de un volumen de regulación que permita satisfacer la demanda diaria de riego de un sistema tecnificado de riego.
Una de ellas plantea un desarrollo de sistemas comunitarios de distribución y entrega presurizada, a partir de la construcciòn de un reservorio central en las unidades administrativas de manejo, la presurización del sistema y entrega del agua través de tuberías en las condiciones necesarias para la implementación de sistemas de riego por goteo. Este proyecto requiere inversiones intrafinca y en el sistema de conducción.
Otra opción apunta a la mejora del sistema actual de distribución, permitiendo entregas acordadas o a la demanda, con métodos de riego tecnificados de alta frecuencia, comúnmente conocido como riego por goteo. En este caso se busca una convivencia de unidades de riego con sistemas de aplicación tecnificados y tradicionales, con potencialidad de ser escalable hasta llegar a implementar riegos tecnificados en la totalidad del área cultivada.
Propone la creación de un reservorio central con capacidad de dotar, mediante canales de riego, a reservorios menores ubicados en las propiedades. Se considera la aplicación de riego por goteo en las propiedades, donde la presurización y filtrado se realiza en cada propiedad o unidad de riego menor.
Las inversiones en la red de riego incluyen el reservorio central, elementos de medición, trasmisión de la información y obras de distribución que permitan dotar al sistema de la flexibilidad necesaria para operar los reservorios. Las inversiones intrafinca incluyen los reservorios en las propiedades y los equipos de riego por goteo.
A su vez, la tercera subalternativa que se presenta para este caso apuesta a la mejora del sistema actual de distribución, permitiendo entregas acordadas o a la demanda, con métodos de riego tecnificados de baja presión, por mangas. Se cuenta con un reservorio central, que implementando sistemas acordados de entrega, y riegos por mangas permitiendo la disminución las pérdidas de conducción internas del agua en las propiedades, un mayor control de los caudales y tiempos de los riegos por surcos. Las inversiones en la red de riego incluyen el reservorio central, elementos de medición, trasmisión de la información y obras de distribución. La inversión intrafinca incluye el costo de implementación de un riego por mangas.
Finalmente, la tercera alternativa de obras plantea la combinación de los dos esquemas anteriores, proyectando una una mejora generalizada en la red de riego y el desarrollo de sistemas presurizados de aplicación de agua de riego.
Las mejores opciones para Mendoza y el costo calculado
En el plan maestro elaborado por Mekorot puso un especial énfasis en el análisis del uso del recursos hídrico en el sector agrícola y propuso como desafío la disminución progresiva de la oferta hídrica superficial y de la demanda tanto agrícola como poblacional para los próximos 25 años.
Ante esto, la empresa israelí indicó que las obras más recomendables para Mendoza consisten en aquellas que buscan la mejora de la eficiencia de aplicación de agua de riego, concretamente aquellas que se encontraban en el segundo grupo de alternativas.
En el informe se sostiene que la implementación de riego por mangas debería comenzar en lo inmediato y extenderse entre 2025 hasta 2035. En tanto, a partir de 2035 se implementará el sistema de presurizado individual hasta que se elimine el déficit hídrico. En caso de que la segunda alternativa no permita eliminar el déficit, también se evaluará el sistema presurizado comunitario, cuya eficiencia es mayor, pero requiere inversiones significativamente más altas en comparación con la segunda opción.
En este sentido, la implementación de un sistema de riego por mangas requiere de una serie de componentes como mangas, compuertas, salidas bridada, niples e insertores, por lo que el costo total estimado que calculó el estudio de Mekorot arrojó que asciende a 845 dólares por hectárea.
A su vez, la construcción de un sistema de gestión de la distribución tiene costos que varían según cada una de las cuencas de la provincia. A modo de ejemplo, para la cuenca del Río Mendoza, el costo total del primer año que involucra todas las inversiones necesarias asciende a 300.114 dólares, mientras que el costos total anual de mantenimiento del sistema demandaría 127.771 dólares, los que incluyen el mantenimiento del software y del servidor que monitorean la distribución del recurso hídrico.
En el siguiente gráfico se puede ver los costos para cada una de las cuencas:
En cuanto a otra de las alternativas, más precisamente la que apuesta al riego por goteo en cultivos, con una cámara de carga y la presurización en las propiedades, también se hizo un cálculo del costo de cada uno de los elementos necesarios para implementarlo.
Entre los elementos incluidos se destacan la telemetría, automatización y control, que tienen un costo de 66 dólares por hectárea; la instalación de la red eléctrica, con un valor de 60 dólares por hectárea; y los costos de operación y puesta a punto calculados en 21 dólares por hectárea.
Los componentes principales, como manguera y goteros, representan una inversión significativa de 3.000 dólares por hectárea. Además, se consideran elementos complementarios como cámaras de carga, con un costo de 900 dólares por hectárea, estaciones de presurización por 2.046 dólares por hectárea y estaciones de filtrado por 360 dólares por hectárea.
A partir de estos datos, el informe de Mekorot concluye que para el sistema presurizado individual de riego por goteo tendría un precio por hectárea total de 7.312 dólares.
Por otra parte, otra alternativa que se propone es la implementación de un sistema de riego presurizado comunitario durante el período 2035-2050. Los componentes para esta opción son telemetría, automatización y control, la instalación de la red eléctrica y los costos de operación y puesta a punto. Entre los componentes principales se destacan las mangueras y goteros, y la red de tuberías, se consideran los costos asociados a la presurización del sistema para las zonas donde no es factible utilizar el desnivel topográfico para presurizar. Asimismo, se contempla un monto de contingencia equivalente al 20% del total estimado.
La sumatoria de todos los costos de los componentes arroja que la aplicación de este sistema tiene un precio de 15.151 dólares por hectárea.
El estudio realizado por la empresa estatal de aguas de Israel aborda también, entre otras estimaciones, las inversiones en los reservorios necesarios para las redes de riego de los distintos sistemas propuestos. Por ejemplo, analizan en el trabajo la capacidad de almacenamiento que deben tener estos reservorios, ubicados en la red de riego, para las 65.839 hectáreas cultivadas existentes en el río Mendoza, abastecidas desde Potrerillos.
Los cálculos realizados determina que se requieren 37 reservorios, cada uno de los cuales abastecerá una superficie de 1.800 hectáreas cultivadas, concluyendo que debería haber un volumen aproximado de 144.000 m³ por reservorio.
Teniendo en cuesta esta información, el análisis estima que la alternativa del riego por mangas para la superficie irrigada por el río Mendoza demandaría una inversión total del 285.583.510 de dólares entre 2025 y 2035. A partir del último año se procedería a implementar el riego por goteo hasta el 2050, con un costo total estimado de 481.388.432 de dólares.
No obstante, si en 2035 se opta por los sistemas presurizados comunitarios de entrega y la aplicación de riego por goteo la inversión total estimada ascendería a 997.539.857 millones para la cuenca del río Mendoza.
Estos datos y conclusiones son los que tendrá en cuenta el equipo el equipo que elaborará el Plan Hídrico de Mendoza en los próximos meses y que a finales del 2025 el Gobierno provincial analiza enviar a la Legislatura para que los lineamientos queden fijados por ley. Allí las obras propuestas pueden sufrir variaciones o incluso se podrían inclinar por otras opciones que cuenten con financiamiento público y privado.