Tras la feria, la Corte Suprema de Justicia retoma sus actividades con solamente tres miembros
La jubilación de Juan Carlos Maqueda dejó a Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti como únicas referencias del máximo tribunal y deberán votar en sintonía para emitir los fallos a pesar de las diferencias.
Este lunes se reinicia la actividad judicial tras la feria de verano, y la Corte Suprema de Justicia ingresa en una nueva etapa, en la que solamente estará integrada por tres jueces. A su vez, el máximo tribunal se encuentra dividido por sus diferencias internas, lo que dificultará el proceso teniendo en cuenta que solo puede firmar una sentencia si hay tres votos coincidentes y no le es posible sacar un fallo con dos votos por un lado y otro en disidencia.
Si se votara de manera contrapuesta, los jueces podrán poner la causa a un lado a la espera de que la Corte tenga nuevos integrantes, o llamar a conjueces para que voten en el caso. Los conjueces son los presidentes de las Cámaras Federales de todo el país y se designan por sorteo.
En una Corte de tres jueces se sortean dos conjueces para integrarla con cinco magistrados. Para esto, antes del fin del año pasado, la Corte dictó un reglamento especial de conjueces que prevé dicha situación y que para los mismos problemas se llame a los mismos conjueces.
En paralelo, Javier Milei propuso al juez federal Ariel Lijo y a Manuel García-Mansilla para integrar la Corte Suprema de Justicia. El pliego de Lijo ya tiene nueve firmas y está en condiciones de ser tratado en el Senado en el período de sesiones extraordinarias, que vencerá el 17 de febrero. En cambio, el escenario para García-Mansilla está más frenado ya que no reúne ni siquiera las firmas mínimas que requiere el dictamen para su tratamiento, lo cual derivaría en una decreto para situarlo en el máximo tribunal por tiempo estipulado.