Estimado Leopoldo Orquín funcionario, querido Leo, bondadoso y alegre
Esta semana pasada, falleció el doctor Leopoldo Orquín. Decidí ir a su velatorio por la mañana y a su entierro por la tarde. En todas la personas que habían, se sentía el dolor (no corresponde que mencione a nadie) y también se comentaban experiencias de vida que Leo había compartido con los asistentes.
Para quienes no saben ni están obligados a saberlo, Leopoldo Orquín, fue el primer intendente de Guaymallén al salir de esa noche larga, oscura y tortuosa, la dictadura militar. Esto ocurría a finales del 1983. Todos reconocen que es uno de los mejores intendentes que gestioné e hizo obras que ya son parte de la vida cotidiana de los vecinos, incluyendo a los jóvenes que nacieron en plena democracia y en sus sueños de progreso suponen que "esa obra siempre estuvo ahí y es parte del paisaje" del departamento. Por eso es necesario no perder la memoria de nuestro país, en todos lados, y más cuando los gestores son hombres o mujeres honorables y eficaces como Leopoldo.
También en su vida pública, fue diputado nacional, legislador provincial y ministro de Justicia y Seguridad de la provincia y el "cargo" que mejor cumplió fue el de formar y conducir a muchos jóvenes de la UCR, con su personalidad firme, con valores no proclamados sino ejercidos en cada uno de esos espacios públicos. Leopoldo Orquín fue un gran dirigente de Mendoza y dejó su impronta en las políticas públicas. Sintetizo en que Leo fue un gran militante y dirigente provincial, no solo de un partido sino también de Mendoza toda.
En el segundo semestre de 1998 y luego de muchos hechos graves cometidos por miembros importantes de la Policía de Mendoza (extensa lista, aún con casos todavía sin justicia), el gobernador Arturo Lafalla tomó la enorme decisión de avanzar en una reforma del sistema de policías y la incorporación del sistema acusatorio en Mendoza y que hoy es parte de los que tienen la desgracia de caer en las esferas del Poder Judicial, ya sea como víctima, imputado o profesional por falta de voluntad de mejorar de verdad su calidad, pero eso otro cantar. El doctor Orquín, si fuese ministro hoy, no lo permitiría, exigiría que el sistema injusto deje decirlo y ponerse de cabeza para modernizarlo de verdad, y lo mismo haría con el gobernador, se opondría a la realidad de hoy de controlar y dar órdenes a los jueces y fiscales. Un demócrata de verdad.
Volviendo a 1998, el gobernador Lafalla en consenso con el gobernador Roberto Iglesias, el candidato a gobernador por el Partido Demócrata Carlos Balter y el intendente de Maipú y candidato a gobernador por el Justicialismo en ese momento (28/12/98) y una persona muy querida, Chiqui García, anunciaron el inicio de la transformación de dos de las más importantes instituciones de la provincia, sin especulaciones ni buscar sacar alguna ventaja. En lo personal opino que ese hecho ha sido el único que mostró que pueden establecerse las famosas políticas de Estado, que el diálogo es posible y productivo.
En ese contexto sociopolítico, tuve el placer de conocer a Leo, El Gordo, alegre y siempre con su humor irónico impecable. Orquín, Carlos Aguinaga padre y Ernesto Nieto (los 3 partidos de ese momento con representación parlamentaria) tuvieron la enorme responsabilidad de redactar el nuevo Código Procesal Penal de Mendoza (CPP), que a Dios gracias se mantiene hasta hoy con las mejoras que cada gobierno entiende que son necesarias. Ese el doctor Leopoldo Orquín, gran dirigente político de Mendoza.
Hay una reflexión que expresa que lo bueno no se lleva bien con lo perfecto, en esa elección que hacemos todos los días, me quedo con la bondad de Leo. No dudo un instante en haber tenido la suerte de conocerlo y prevalece, lejos, su bondad. Trabajamos duro, muchas horas, se lograron los objetivos públicos y estos dirigentes que he mencionado me regalaron momentos de risas, de anécdotas y hablar de nuestras familias. A la distancia lo valoro más y Leo hoy está mejor, riendo y haciendo reír desde Jesús para abajo a todos. Leo está presente y el mejor homenaje es respetar el dolor de sus familiares y decirte gracias Leo.
Pero hay algo que me sorprendió mucho y fue que ni el gobernador, ministros, legisladores, intendentes y todos esos funcionarios ignotos que aún hay en el Estado estuvieron presentes el día del velatorio de Leo, salvo el ministro José Valerio (ministro de la Corte provincial) y Fernando Armagnague. Y pido disculpas si omito algún otro funcionario, hablo de lo que pude apreciar.
Es decir, la famosa política, que abarca a todos los partidos, le dieron la espalda e ignoraron la muerte física del Gordo. Me hago cargo de este punto de vista, es inadmisible que los representantes de los distintos espacios, hayan priorizado la coyuntura como si fuera una situación que no puede dejarse de estar encima las 24 hs, como si fuésemos imprescindibles, decidieron no participar de la ceremonia de velatorio y entierro de Leopoldo Orquín, de Leo, del Gordo. Eso ha provocado mucho dolor a la familia y a distintas personas que tuvimos la suerte de trabajar con él. Leo, sé que estás diciendo, no importa, sigamos comprometidos en transformar Mendoza y un buen chiste para la ocasión.
Gracias por todo Leo.
ALEJANDRO CAZABÁN
17.261.824

