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YPF concreta su retiro parcial de Mendoza: ya dejó las 14 áreas petroleras que tenia en venta

El Gobierno autorizó la venta del último bloque de áreas petroleras que YPF tenía en venta en Mendoza. Con eso, la empresa estatal bajó su interés por la Provincia. El plan para Vaca Muerta.

La petrolera estatal YPF terminó de confirmar su salida de gran parte de la participación que tenía en Mendoza para explotar áreas petroleras y, así, concentrar las inversiones en Vaca Muerta. El Gobierno autorizó la cesión del último bloque de áreas que tenia en venta y, así, completa el desprendimiento de activos en base al llamado "Plan Andes", del que Mendoza era la provincia más afectada. Ahora se hizo oficial el retiro de YPF del bloque "Mendoza Su", que incluye las áreas “Chihuido de la Salina”, “Chihuido de la Salina Sur”, “Altiplanicie del Payún”, “Cañadón Amarillo”, “El Portón” y “Confluencia Sur” (un 14%); todas ubicadas en Malargüe. 

Como beneficiaria del traspaso quedó una UTE liderada por la empresa Quintana, en sociedad con la prestadora de servicios TSB. Quintana consiguió financiamiento por 30 millones de dólares para concretar esa adquisición, que incluye la estratégica área El Portón. La UTE debuta como operadora, aunque Quintanta tiene actividad fuera de la provincia. 

YPF ya se había desprendido del área Llancanelo y también del más complejo de los bloques, llamado Mendoza Norte, donde se incluye el área Barrancas. Por eso en total se desprendió de 14 área petroleras en Mendoza.

 En el traspaso se dejó constancia de una cláusula de "garantía ambiental" por la cual YPF no se desobliga completamente de las responsabilidades por los pasivos ambientales existentes o que puedan aparecer. Lo mismo con el cierre de pozos. 

En todos los casos se trata de áreas maduras, que decayeron en su producción y requieren inversión y nuevas técnicas para extraer el petróleo, así como, según anuncian las empresas, un plan de "optimización" para hacer más eficiente la actividad. YPF ya había declinado la inversión y con el cambio de gestión decidió desprenderse directamente. La intención es concentrar sus inversiones en Vaca Muerta y todos los proyectos satelitales.

En explotación convencional la petrolera estatal se quedó con pocos activos. En Mendoza solo pondrá foco en la recuperación terciaria que realiza en Chachahuén, donde se ejecuta un plan de inyección de polímeros para extraer el petróleo, y también en el plan piloto en la lengua norte de Vaca Muerta. En ese sentido, se espera que este año se realice la segunda etapa de fractura para evaluar el desempeño y posibles planes de explotación. Allegados al sector aseguraron a MDZ que esperaban que se resolviera la cesión de áreas para terminar de definir el plan de inversiones. YPF se retira en gran medida del negocio de la exploración y extracción de petróleo en Mendoza, donde tenía una posición fuerte. Sigue, en cambio, con las inversiones en los otros eslabones de la cadena de valor de los hidrocarburos y seguirá la ampliación de la refinería de Luján de Cuyo. Al mismo tiempo se produjo un hito: por primera vez habrá más inversión de esa empresa en energías renovables que en extracción de petróleo, pues invertirá más de 200 millones de dólares en un parque solar, mientras que para el "Vaca Muera mendocino" el plan ronda un 10% de ese monto. 

El traspaso no termina con la cesión, pues las negociaciones entre el Estado provincial, dueño de los recursos y autoridad de aplicación y control, y las petroleras siguen. Una de las claves es determinar el plan de inversiones y la extensión de concesiones en los bloques Mendoza Norte y Mendoza Sur.

El bloque

Las áreas del nuevo Bloque del que se desprendió YPF tienen una producción diaria de 2090 barriles equivalentes por día y una superficie de más de 1700 kilómetros cuadrados. YPF era operadora de todos, menos de Confluencia Sur, que tiene a Petrolera Aconcagua como líder. En el Decreto de autorización, se ponen algunos condicionantes que ya habían sido advertidos en el traspaso de Mendoza Norte. "La autorización que se otorga por la presente resolución tendrá una validez de 4 meses. Dentro de dicho plazo, cedente y cesionaria, deberán presentar, ante la Dirección de Hidrocarburos de la Provincia, la escritura pública definitiva de la cesión", aclaran.

En el acuerdo firmado hay una cláusula clave respecto a la responsabilidad de YPF. "Se mantendrá la responsabilidad solidaria, entre cedente y cesionaria respecto a la obligación de abandono de pozos, ya perforados al momento de la cesión. Igualmente respecto al deber de saneamiento de cualquier pasivo ambiental existente (visible u oculto) al momento de la cesión, es decir los generados por la actividad desarrollada por la cedente,  con anterioridad a la cesión", especifica. Es decir, los pasivos ambientales que YPF herede serán de su responsabilidad. 

Mendoza está en un proceso complejo respecto a sus recursos hidrocarburíferos. De ser una provincia petrolera importante, ha ido perdiendo protagonismo, producción e inversión. El petróleo convencional perdió espacio desde que todos se concentró en aprovechar Vaca Muerta, la formación que contiene uno de los reservorios de gas y petróleo más importantes del mundo. Neuquén es protagonista casi excluyente. Y hay una posibilidad para Mendoza por la porción de la formación que se mete en el sur de la provincia. 

YPF y el Gobierno coinciden en la visión que tienen sobre la necesidad de diversificar la industria para que "más empresas chicas" se hagan cargo y pongan foco en la explotación de áreas maduras. Por eso la búsqueda de Pymes y nuevas empresas.