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Por el Libragate también se entiende por qué los K y JXC perdieron

Por compromisos, relato o miedo, los K y el PRO más los radicales con peluca acentúan la grieta, la hendija por la que Milei llegó a la Presidencia. Los hermanos Milei quedaron expuestos.

Javier Milei ingresó al mundo de Comodoro Py. No lo hizo como querellante, ya que nunca impulsó ninguna causa contra algún representante del gobierno anterior, sino como imputado por la estafa provocada a través de un posteo presidencial y personal en su cuenta de X a través de $Libra, una cripto moneda que creció fuerte y se derrumbó en pocas horas.

La oposición, responsable o no, dialoguista o petardista, se mostró en esta nueva ocasión donde una acción presidencial provoca una reacción, entre esquizofrénica e irreflexiva. Tanto el kirchnerismo como lo que está quedando del PRO hasta que Mauricio Macri hable oficialmente, si se anima a hacerlo sin miedo a perder en algún momento, han dejado en claro que el oportunismo y la grieta cierra cualquier otra instancia de análisis. Hasta ahora, documentos de ocasión.

Milei, por lo menos, se equivocó. Para el correr de los días o las semanas, si la Justicia o el periodismo lo descubre, quedará saber si alguien cobró en nombre presidencial para que éste fijara un mensaje en X de la manera que lo hizo, beneficiando a los chapuceros digitales que terminó haciéndoles ganar una fortuna de plata.

La complicación mayúscula del proyecto presidencial es que el mismo cabe en un departamento de dos ambientes, donde habitan, imaginariamente, él y su hermana Karina. Nada de lo que llega al primero se hace sin el consentimiento y la complicidad de la segunda, El Jefe.

El anterior antecedente que vincula la relación económica con la dupla de gobierno fue la campaña que los llevó hasta la Presidencia, armada en un sistema piramidal de recaudación en el que desde un simple concejal hasta un legislador, ya sea provincial o nacional, tenían que poner su cuota parte según sea la importancia del poder a reclamar con posterioridad. ¿Qué pudo haber cambiado en un año en el sistema de acumulación? Esta es la pregunta que ahora se debe realizar, y no solamente analizar el problema como un mero error involuntario, que pasados tres días aún no aclaró y lo piensa a hacer a través de un par de entrevistas con medios amigos.

“Coincido en un todo con lo que vos decís… Nosotros no tenemos que ponernos al frente porque la gente todavía nos odia… Pero en el bloque eso no se entiende… Parecen a un boxeador que va y pega y pega, lo matan a palos, pero sigue. El cambio de estrategia no existe”, cree este reservado diputado nacional de Unión por la Patria cuando se le preguntó por qué motivo no se corren del debate en el que sólo el presidente debe responder.

“El gobierno está haciendo lo mismo que hizo Mauricio Macri hace seis años, polarizar, polarizar y polarizar y le funciona porque la gente sigue enojada con nosotros, pero a medida que insista con el blanco o negro todo el mundo se empieza a cansar, ya sea por el LGTB, los artistas, las universidades o el cryptogate, se va a ir del otro lado”, dijo, esperanzado y analítico, un consultor de Unión por la Patria.

Para defender a Milei, dirigentes de la talla de Diego Santilli, Guillermo Montenegro, Cristian Ritondo, Florencia Arietto, Alfredo Cornejo y tantos otros solo exponían que el juicio político pretendido por el kirchnerismo era una burla porque el pasado los condena. Tienen razón en eso, pero se olvidan que el primer gran paso que hizo que Cambiemos tuviera apoyo de los grandes centros urbanos fue hacerse cargo de una coherencia institucional que solo Elisa Carrió más un grupo de radicales enarbolaba, pero hoy se esquiva porque sino, supuestamente, vuelven los malos.

La cara de algunos marcan su incomodidad de seguir en el PRO. Pero no tienen otro lugar, por ahora

Como nadie del kirchnerismo le reclamaba correcciones a sus líderes, tanto Néstor como Cristina hacían lo que querían y nunca recapacitaban o corregían. En el mileísmo y cercanías se actúa con las mismas reglas. El debate es sinónimo de expulsión, orfandad política o destrato. Por eso es muy factible que la historia se repita, con cripto u otras cuestiones, y los que hoy se rasgan las vestiduras en favor del Presidente y de su hermana, tendrán muchas dificultades para explicar por qué abandonaron lo que antes militaban.

“Hasta este episodio, una buena parte del voto cambiemita lo bancaba sin fisuras. Pero ya había perdido al que había ido a votar al pelado Rodríguez Larreta. De a poco, 'los viejos meados' que bancaron a Patricia Bullrich en las generales también empezaron a irse”, reveló un analista que trabaja desde hace tiempo en las cercanías de Santiago Caputo. “Por eso, en estos días, vamos a volver a ver fuegos de artificios para que el tema pase de largo. O se pelean con alguien nuevo o tiran un bombazo como eliminar las PASO por decreto”, agregó.

Según Luis Costa, “en lo que ofrece cotidianamente la experiencia Milei, no queda del todo claro que éste estaría ofreciendo condiciones esperables de seguimiento para los que demás puedan continuar en una relación con él mismo. Así, solo se sobrevive”, sentenció. Y quien sobrevive suele terminar atacando o defendiéndose del sistema que lo agrede.