IMPSA quedó en manos de una empresa radicada en un paraíso fiscal de Estados Unidos y tiene directivos venezolanos
IMPSA hizo oficial la venta de la empresa a los nuevos dueños extranjeros y en la conducción quedó más claro el esquema empresarial, que tiene a empresarios venezolanos, especialistas en comunicación vinculados a otros empresarios mendocinos y un nuevo horizonte en la empresa que ahora se conduce con acento extranjero.
La comunicación a la Comisión Nacional de Valores informa "acerca de la venta de la totalidad" de las acciones Clase C de IMPSA SA que representan en conjunto el 84,96% de su capital social y votos a una sociedad llamada "Industrial Acquisitions Fund, LLC (“IAF”). Es decir, la razón social no es Arc Energy, que en los hechos es el controlante, sino a una compañía menos tangible. De hecho está registrada en el Estado de Delaware, Estados Unidos, considerado uno de los paraísos fiscales de ese país por la baja carga impositiva que tiene. Arc Energy, en cambio, tiene sus instalaciones en el estado de Luisiana. IMPSA ya tuvo domicilio fiscal extra Argentina, pues estuvo radicada durante años en Luxemburgo. Igualmente desde la empresa informaron que la compañía se registró debidamente en Argentina.
El vendedor es FONDEP, el fondo conformado por el Estado nacional para capitalizar IMPSA cuando se "estatizó" junto con el Estado mendocino. De hecho el FONDEP transfirió 1.362.900.000 acciones ordinarias, representativas del 63,72% del capital social, y la Provincia de Mendoza transfirió a 454.300.000 acciones, representativas del 21,24% del capital social.
La empresa controlante tiene radicación en Estados Unidos y se especializa en la provisión de materiales para la industria petrolera y portuaria. El futuro de IMPSA es incierto en cuanto al foco que tendrá, en un contexto complejo para las importaciones en Estados Unidos. En principio podría apuntar a prestar servicios para repotenciar centrales hidroeléctricas en Argentina, para aprovechar las certificaciones y construir elementos para la industria petrolera y hasta nuclear.
El directorio de IMPSA tiene varias particularidades, pues hay varios latinos y gestores relacionados con otros rubros. Como se había dicho, la empresa tiene fuertes vínculos con Venezuela, país que ha sido un karma para IMPSA. Es que el Estado venezolano es uno de los principales deudores de la empresa por la falta de pago en dos centrales hidroeléctricas. Ironías de la vida, ahora IMPSA es presidida por un venezolano. Se trata de Jorge Salcedo Hernández, abogado especializado en fusiones y adquisición de empresas.
El vicepresidente es Juan Manuel Domínguez, un especialista en comunicación que tiene fuertes vínculos con la comunidad latina de Miami. Entre otras cosas es representante en Argentina del Inter de Miami, el club de fútbol de Lionel Messi y que es propiedad de Jorge Mas Santos. Allí hay otro vínculo afectivo y profesional con un mendocino. La familia Mas tiene excelente relación con José Luis Manzano, quien fuera mano derecha de Jorge Mas Canosa, fundador del imperio familiar. Domínguez es parte de Balsera Comunicaciones, empresa de consultoría política y de comunicación de Alfredo J. Balsera, que también está en el directorio de IMPSA como director suplente.
El directorio quedó así: Directores titulares, Jorge Salcedo Hernández, Jason Arceneaux, Hidalgo Socorro y Juan Manuel Domínguez;. Como Directores suplentes: Alfredo J. Balsera y Juan Ramón Carvallo. Síndicos titulares: Martín Alejandro Mittelman, Cristian Azar y Joaquín Eppens Echagüe. "La meta de los nuevos accionistas, reflejada en el nuevo plan de negocios elaborado por IAF, es lograr que IMPSA vuelva a ser una marca global, impulsada por la inversión y la experiencia de sus nuevos inversores, sumada al reconocido talento de su personal. Se espera que la alianza estratégica con IAF y el Grupo Arc Energy permita a IMPSA volver rápidamente a los mercados internacionales para, de esa forma, reposicionarse como un jugador clave del sector energético a nivel mundial", indicaron en el comunicado oficial.
Lo más urgente para la empresa fue el desembolso del adelanto de algo más de 6,7 millones de dólares, del total de U$S 27.000.000 comprometidos, para afrontar urgencias.