ver más

Tras la creación de la Agencia Federal de Emergencias, reverdecen proyectos para adquirir un avión hidrante en Defensa

El objetivo es centralizar y optimizar los esfuerzos para combatir los focos de incendios en el país. Concentrar el comando y control en lenguaje militar.

La creación del nuevo organismo; la Agencia Federal de Emergencias; destinado a brindar una mejor respuesta ante desastres naturales fue anunciada el martes por los ministros de Seguridad, Patricia Bullrich, y de Defensa, Luis Petri, desde la localidad rionegrina de El Bolsón, foco de un importante incendio forestal que continúa activo.

El anunció pasó a realidad este miércoles a través del decreto 81/2025 firmado por Javier Milei. Traspasó la Dirección Nacional de Manejo del Fuego al Ministerio de Seguridad y creó la Agencia Federal de Emergencias bajo la órbita administrativa-funcional de Patricia Bullrich.

El objetivo es centralizar y optimizar los esfuerzos para combatir los focos de incendios en el país. Concentrar el comando y control en lenguaje militar.

En la actualidad coexisten doce estructuras en los Ministerios de Seguridad, Defensa, Capital Humano y la Jefatura de Gabinete que tratan sobre emergencias, gestión del riesgo, lucha contra incendios y desastres.

La nueva agencia concentrará los recursos, medios y la estructura operativa de los organismos del Gobierno que hasta ahora atendían situaciones de emergencia.

Petri y Bullrich en El Bolsón

Bullrich expresó el “profundo agradecimiento del Gobierno nacional a todos los brigadistas, miembros de las Fuerzas Armadas, de las fuerzas federales, policías provinciales y todos los ciudadanos que han trabajado" para combatir los incendios.

“Vamos a ser implacables con aquellos que incendian, que hacen terrorismo y que queman propiedades y bosques que son importantísimos para nuestro país”, y aseguró que “para ellos va a caer todo el peso de la ley y vamos a llevar adelante nuestra consigna: ´El que las hace, las paga”.

Petri; abogado penalista; metió carátula a los hechos, afirmó que se trató de "un incendio intencional, doloso y premeditado" y que, por ese motivo, el proyecto de ley para agravar la pena a quienes provoquen incendios, que enviará el Poder Ejecutivo al Congreso para ser incluido en sesiones extraordinarias, contribuirá a que “aquellos que cometen este tipo de estragos paguen con la cárcel y no gocen de libertades anticipadas porque ponen en peligro los recursos naturales de todos los argentinos”.

A su vez, el ministro destacó que la nueva Agencia “va a permitir una respuesta eficiente y en tiempo real en cada una de las emergencias que se vivan en todo el territorio nacional”.

Avión bombero

La temática reverdeció viejos proyectos en el área de Defensa, entre ellos contar con la capacidad de un “avión bombero” operado por la Fuerza Aérea Argentina. Quizá a estrenar por el flamante Comando Conjunto de Protección Civil en Emergencias.

Las fuerzas armadas operan bajo requerimiento del organismo pertinente, ahora la Agencia Federal de Emergencias y, el nuevo Comando Conjunto de Protección Civil es el eslabón coordinador que pondrá medios y personal en apoyo de lucha contra incendios (como otros desastres naturales).

La carpeta archivada del avión bombero corresponde a la gestión del radical riojano Julio Martínez en Defensa y contó con luz verde a la inversión del entonces presidente Mauricio Macri.

Se trataba de la conversión a avión hidrante de uno o dos Hércules C-130 con la colocación de un kit para la tarea de extinción de fuego.

El costo de la adaptación rondaba entre 3 y 7 millones de dólares por avión.

El ingenio consta de una compuerta en el fuselaje y válvulas más los tanques y un sistema de control que permite expulsar en un instante la totalidad del líquido para extinguir el incendio (enfriamiento y sofocación del foco ígneo).

La reforma correría por cuenta de la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA) en conjunto con empresas especializadas de los Estados Unidos o de Canadá, proveedoras del kit de adaptación.

La propuesta era instalar el Sistema Modular Aerotransportado de Extinción de Incendios (conocido con la sigla inglesa MAFFS II) utilizado por la fuerza aérea estadounidense.

La medida tenía ciertos reparos en los aviadores porque la conversión penalizaba las máquinas sacándolas de las tareas propias de logística antártica y transporte estratégico.

Se preveía que los aviones hidrantes fueran parte del sistema de alerta contra incendios en conjunto con los medios controlados en aquel tiempo por Ambiente y Desarrollo Sustentable.

Otra alternativa más actual es usar el P-3B Orion numeral 6-P-56 de la Aviación Naval que se encuentra en la fábrica cordobesa FAdeA a un 80 por ciento de finalizar el upgrade y montarle un kit de transformación a hidrante.

La aeronave está lista con la recorrida estructural y recambio de componentes críticos, pintada con el esquema de los aviones marinos.

Sólo resta la instalación de los cuatro motores y hélices, componentes que debe proveer la Aviación Naval.