Paso a Chile: las "propuestas de modernización" de la Fundación Pensar
A través de un comunicado, la Fundación Pensar Mendoza señaló la necesidad urgente de modernizar el camino en dirección al Paso Internacional Cristo Redentor, ubicado en la Ruta Nacional 7, que conecta Argentina y Chile. Se trata de un corredor clave para el comercio y el turismo regional, pero que enfrenta un notable "deterioro en su infraestructura". En el último tiempo ha adquirido protagonismo en la agenda pública no solo por las demoras para cruzar la frontera, sino por los accidentes -algunos fatales- registrados.
Según el ingeniero Rolando Baldasso, exministro de Obras y Servicios Públicos de Mendoza y hoy concejal de Luján de Cuyo por La Unión Mendocina, las condiciones actuales están lejos de los estándares internacionales y requieren una intervención integral.
El documento hace un diagnóstico de la situación actual y señala que el tramo de la Ruta Nacional 7 que atraviesa el Paso presenta varios problemas críticos. Primero, identifica condiciones, como el estado del pavimento, donde de los 230 kilómetros (desde Agrelo), 198 km están asfaltados en condiciones regulares o malas y apenas 35 km cuentan con hormigón.
Luego, hace referencia al crecimiento del tráfico. Más de 4.000 vehículos diarios circulan por esta vía, incluidos 2.100 camiones, lo que representa un aumento significativo desde los años 80. También indica que, en términos de siniestralidad, se registran 80 accidentes y más de 600 infracciones anuales, principalmente en tramos sinuosos.
Para Baldasso, aunque se han realizado mejoras puntuales, como repavimentaciones y construcción de terceras trochas, el deterioro general coloca esta ruta por debajo de los estándares de otras arterias internacionales, como las de la Panamericana.
En cuanto a las propuestas de modernización puestas sobre la mesa, la Fundación Pensar cree necesario ejecutar los siguientes trabajos: primero, repavimentación y señalización para reforzar los 198 kilómetros de asfalto, renovar la señalización horizontal y vertical y mejorar las obras de seguridad.
Segundo, nuevas calzadas. Para Baldasso y compañía, se de debe utilizar las antiguas vías del ferrocarril trasandino para construir carriles adicionales de ascenso y descenso. Por último, se ponen en consideración repavimentar, con un gasto estimado de USD 250/300 millones. A su vez, invertir USD 300/350 millones en pavimento de hormigón en los 35 km.
El costo estimado de estas intervenciones oscila entre 500 y 600 millones de dólares, distribuidos en repavimentación, nuevas calzadas y mejoras complementarias. Para Baldasso, "estas inversiones no solo modernizarán la infraestructura, sino que también garantizarán una conexión más segura y eficiente para el comercio y el turismo"
A la hora de tener en cuenta el financiamiento, la Fundación propone un esquema de Participación Público-Privada (PPP), que incluiría aportes nacionales y recuperación de inversión a través de peajes. Se podría concesionar un paquete que incluya estos aspectos: tres accesos a Mendoza, obras complementarias como terceras trochas, pasarelas e intercambiadores.; una estimación de inversión total de USD 500-600 millones; e impacto en el costo del peaje con valores competitivos comparados con países vecinos.
Según Baldasso, las inversiones no solo modernizarían la infraestructura, sino que también garantizarían una conexión más segura y eficiente para el transporte comercial y turístico. Asimismo, posicionarían a Argentina como un actor estratégico en el comercio regional y global.

