La eliminación de las PASO pone en stand by la pelea entre Axel Kicillof y Cristina Kirchner
El próximo martes, en Villa Gesell, ciudad balnearia que conduce el peronista Gustavo Barrera, el “axelismo” se juntará para mostrar su musculatura de cara a la pelea que, creen, deberán dar contra Javier Milei, por un lado, y Cristina Fernández de Kirchner en el nivel interno, por el otro, aunque no digan lo que sostienen en privado: ambos tienen un acuerdo entre ellos. A ninguno le gusta que aparezca alguien que interprete "una nueva canción".
Créase o no, un funcionario del gobierno provincial aceptó por primera vez no solo la idea del acuerdo entre el presidente y la ex, pero también observa que "Kicillof y Macri (Mauricio) son los dos rivales de los dos", por eso Jorge Macri tuvo que salir y desdoblar. "El tipo jugó", agregó.
El gobernador Axel Kicillof parece haber aceptado el consejo de los que quieren que él se aparte de la estrategia electoral de sus socios más poderosos de Unión por la Patria, en el que se encuentra también, por el momento, Sergio Massa y anunciará, una vez que se oficialice la suspensión o eliminación del sistema de primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO), la convocatoria a elecciones desdobladas y anticipadas en la Provincia de Buenos Aires, siendo muy posible que para evitar una superposición de llamados electorales en el AMBA, lo hagan en la misma fecha que lo hará Macri en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
En los próximos dos meses, además, es factible que se apruebe una nueva modificación a la ley electoral que impide a los intendentes y legisladores provinciales aspirar a una nueva reelección para sus cargos. Pero para que esto suceda, no es necesaria la intermediación del gobernador, casi sin poder para operar al respecto. Todo está en manos de Máximo Kirchner y Massa, los dueños de la mayoría de los votos legislativos.
¿Para qué le darán a los intendentes lo que más quieren y luego permitirles su libertad de acción a través del desdoblamiento? es la pregunta que no cierra si no se piensa que hay un acuerdo entre las partes, que prefieren una unidad forzada antes que dividirse para seguir desangrándose.
Sin PASO, la posibilidad de una explosión interna está a la vuelta de la esquina. Por eso los posicionamientos, manifestaciones públicas y presiones internas continuarán hasta último momento, en el que todos los involucrados saben que deberán elegir entre seguir en un fracasado matrimonio o separarse sin saber quién ganará en la división de bienes.
El ministro de Gobierno bonaerense, Carlos “Carli” Bianco, adelantó que la idea del desdoblamiento está en la mesa de trabajo que ya tiene delante suyo Kicillof. Es la misma hipótesis que hace dos meses, en Moreno, en una reunión de cuatro horas, algo histórico por la duración y por la extraña sinceridad que algunos utilizaron cuando les tocó el uso de la palabra, Cristina, Máximo y Massa expusieron como inconveniente para el colectivo que ellos representan. Las diferencias no desaparecen, sino que se agitan con el correr de los días.
Javier Milei no tiene en cuenta estos acontecimientos, para fortuna del peronismo kirchnerista bonaerense. Y su responsable en la Provincia, Sebastián Pareja, acumula poder a medida que dirigentes se suman a su alrededor. Diego Valenzuela, el único intendente del conurbano neo libertario, ya mete su punto de vista en ese mundo y marca el nuevo ritmo del discurso oficial. La casta provincial, que no cuida a sus ciudadanos subiéndoles impuestos, permitiendo reelecciones indefinidas y acomodando todo a su manera de ver las cosas, dejan expuestos a los peronistas que sólo quieren trabajar en un mundo de “normales”.
Con varios desacuerdos internos, Juan Zabaleta, Julio Zamora, Ariel Sujarchuk, Guillermo Brito, Fernando Gray y otros intendentes vienen discutiendo un plan de acción que los aleje de una pelea que creen que debe tener otra resolución si, como parece, las elecciones provinciales no solo son desdobladas, sino que, además, pueden marcar una serie de reacomodamientos que los libere de sus antiguas pertenencias políticas.
Los libertarios confían en la fuerza de su boleta, y por eso hoy es muy poco probable un acuerdo con el PRO. “La diferencia entre el 2013, cuando armamos el Frente Renovador, y acordamos con Sergio Massa, solo conseguimos tres diputados entre los primeros 15 integrantes de esa lista, pero estábamos armando algo nuevo. Hoy nos obligan a dejar de ser quienes somos para incorporarnos a la lista violeta sin más trámite, y eso hay muchos que no quieren hacer”, dicen.
Un intendente de uno de los distritos donde siempre gana el peronismo reconoció, sin embargo, que “hoy la elección está perdida". "La gente no nos escucha, y nuestros votantes no entienden por qué se pelean Cristina y Axel. No hay manera de explicarlo”, sentenció. Por eso más de una vez se entusiasta con la idea de “municipalizar” la elección. Por lo menos eso le permitirá rearmarse para la próxima oportunidad.


