IMPSA será la primera privatización de Milei y ya tiene sobre la mesa una oferta de 30 millones de dólares
El directorio de IMPSA aprobó la culminación de la primera etapa del proceso de privatización y el próximo lunes sale oficialmente a la venta a través de un concurso público internacional para recibir ofertas. Aunque ese proceso es abierto y pueden aparecer oferentes, hay un favorito: la empresa ARC Energy, que había demostrado interés y tuvo inmersa en los números de la empresa en los últimos dos meses. Esa preferencia tiene peso y es la principal esperanza de los gobiernos de Mendoza y de la Nación para deshacerse de la compañía mendocina. En ese camino se espera la valuación oficial de IMPSA, que está en una posición económica y financiera dramática por falta de recursos, por una deuda de más de 500 millones de dólares y hasta por el incumplimiento de contratos.
La oficialización del proceso fue anunciada por el gobernador Alfredo Cornejo y la comitiva designada por el gobierno de Javier Milei para ejecutar la privatización en el marco de la Ley Bases. Aunque IMPSA ya estaba en un proceso hacia la reprivatización, desde la Nación tomaron el caso como "testigo" para lo que quieren hacer con las otras compañías públicas que buscan enajenar. "Ahora se lanza el concurso público internacional para presentar ofertas por 30 días, aplicando la normativa de la ley bases. Vamos a evaluar con mucho acento en la idoneidad de los oferentes, para que estén capacitados y para asegurar el gerenciamiento y continuidad de la compañía”, aseguró el secretario de Empresas y Sociedades del Estado, Diego Chaher.
IMPSA arrastra problemas estructurales, que explotaron por la enorme deuda que tiene. La crisis llegó al punto de que la familia Pescarmona perdió el dominio de la empresa, que quedó en manos de sus acreedores. La Nación y la Provincia ejecutaron un rescate con aporte de capital y pasaron a ser "dueños" de la empresa. El Gobierno de Javier Milei tiene otro foco y decidió la reprivatización.
El Ejecutivo mendocino cambió de conducción, pero no de signo político; aunque sí modificó su visión sobre IMPSA. "Hubo un cambio abrupto y positivo del manejo de la economía argentina. Esta empresa puede ser útil a la etapa que viene. Esta empresa nunca debió dejar de ser privada y nunca debió caer en estas circunstancias", dijo el gobernador Alfredo Cornejo. "La empresa tiene una deuda de más de 500 millones de dólares, una dificultad enorme…pero es muy cara a los sentimientos de Mendoza. Aporta empleo, un eslabonamiento relevante. Tiene más de 700 empleados. Por eso nuestro compromiso es completo con el proceso. Esta empresa queremos que vuelva a producir. La opción de que siga siendo estatal está descartada. En eso coincidimos con el gobierno nacional", agregó.
En la explicación de Cornejo se blanqueó que Mendoza aportó 5 millones de dólares para el rescate de la empresa, que llegaron a través de ATN aportados por la Nación. Lo que se pueda obtener por la venta de las acciones no está mensurado, pero el Gobernador insinuó que no será ese mismo valor. Es que detalló las dificultades que tiene IMPSA y que ponen su valuación por el piso: deuda de más de 500 millones de dólares, contratos incumplidos y otros inconvenientes. "Nos llama poderosamente la atención que quienes votaron en contra. Entiendo la posición del kirchnerismo. Pero no entendemos es la posición de los liberales, pro capitalistas, que exigen que las acciones se vendan por un precio superior al que pagó la provincia…esa pretensión es ridícula y proyecta un problema. No sabemos cuál va a ser la oferta porque la empresa tiene una deuda enorme, proyectos que no ha podido terminar", explicó Cornejo.
La preferencia para la compra la tiene la empresa ARC Energy, de origen norteamericano pero con otros aportes de capital. Según aseguran, podría comprometer una inversión inicial de 30 millones de dólares para relanzar la empresa. Incluso podría tener un vuelvo para convertirse en proveedora de materiales para las fuerzas armadas de ese país. IMPSA fue una de las empresas pioneras en el desarrollo de tecnología para la industria energética, principalmente turbinas para centrales hidroeléctricas. Pero también tiene experiencia en la construcción de elementos para reactores nucleares, equipos para la industria del petróleo y también en la prestación de servicios de alta exigencia para el mantenimiento de esas tecnologías.
