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Las redes, los cargos y los ámbitos donde la pelea de Milei con Villarruel se vuelve más bizarra y decadente

Las redes, las páginas fantasmas y los fake enviados a modo de "verdad" por parte de los propios referentes libertarios contaminan un gobierno al que los problemas le llueven día a día.

Recorrer los portales de dudosa procedencia y escuchar las opiniones de sus referentes territoriales permiten entender por qué motivo el mundo libertario es un conglomerado político donde las acusaciones y operaciones están a flor de piel y nadie queda exento de un agravio o duda mal intencionada para esmerilar cualquier referencia consolidada o camino a tener algún proyecto personal lógico.  

Sin embargo, esto no podría ser de otra manera cuando desde lo más alto del poder nacional todo es secretismo e internas, con bloques oficialistas rotos, sin nadie que se encargue de convencer a aquel que tiene alguna duda, inquietud o interés contrario al que pretende instalar la Casa Rosada. "La hipótesis de la interna entre Santiago y Karina hizo que quisieran salir para adelante y por eso expusieron a Victoria Villarruel y el aumento del Senado. Y bueno, Victoria les respondió diciendo que no iba a votar por Lijo. Así es con todo", explicó un finísimo observador del mundo libertario. 

El Gobierno traza un esquema donde quiere que todos los cruces estén en su favor. En lo mínimo, tener entendimientos con intendentes de la Provincia de Buenos Aires, a quienes empieza a recibir directamente salteando la instancia del gobernador, ofreciendo obras que de otra manera no podría financiar y, en los otros territorios, trabaja para cobrar la mayor cantidad de legisladores nacionales acordando obras y cargos.

Javier Milei junto a Victoria Villarruel. 

Una de esas jugadas fracasó este martes cuando Martín Lousteau llegó a la Presidencia de la Bicameral que indaga sobre las actividades de la Inteligencia autóctona. Para ese mismo puesto, el Gobierno tenía un candidato propio, el senador entrerriano Eduardo Kueider, pero Patricia Bullrich, que ve cómo muchas cosas que querría tener incidencia pasan lejos de su figura, había impulsado a Martín Goerling. La división benefició al presidente radical que, aliado con el kirchnerismo, se metió por el medio.

Que una cuenta de X anónima pero que todos suponen está bajo el radar del encargado general del gobierno de Javier Milei, el asesor Santiago Caputo, haya insultado al senador Francisco Paoltroni no es una impericia puntual sino un modo de acción. El “ Gordo Dan” ganó un Martín Fierro en redes por sus efectos como castigador de aquellos que tienen una mirada diferente al camino encarado por el Gobierno nacional.

Las relaciones entre quienes asumieron el poder y quienes hoy lo ejercen se rompieron en mil pedazos. La división legislativa que se dio en el territorio bonaerense, con el divorcio entre Carlos Kikuchi y Sebastián Pareja, es la mejor referencia de que todo armado inicial no tuvo continuidad. Pero el paroxismo del destrozo se da a nivel nacional, en donde la pelea entre los antiguos compañeros de bloque y fórmula presidencial es total. Milei no quiso ser “el jamoncito” entre Victoria Villarruel y Karina Milei. Por supuesto, echó a quien conduce el Senado de su entorno y hoy ni siquiera estuvo por la reunión de Gabinete.

La figura de la vicepresidenta es mejor que la del presidente ante la opinión pública. Tiene la ventaja de no tener que dar discusiones ni económicas ni tomar medidas que afectan el día a día de la gente. Pero, fundamentalmente, sus modos son mucho más amables que las de su compañero de fórmula y, hasta cuando toca esos extremos con los que llegó a la política, lo hace con firmeza pero sin agravios. A lo sumo, alguna ironía típica de la actividad. ¿Podrá mantener esa consideración pública cuando se la acuse de obstruccionista? El tiempo lo dirá. Ahora le toca estar en el centro del debate para esquivar lo que sucede en las entrañas del primer piso de la Casa Rosada. 

Valenzuela trata de interactuar con los anárquicos libertarios

Advertido que nadie acomodará el accionar de sus nuevos aliados políticos, Diego Valenzuela encabezó una actividad en Tres de Febrero en la que convocó al concejal libertario Gabriel Muñoz. Más allá de su decisión de armar el PRO Libertad, es muy difícil que los mileistas acepten semejante gesto, que lo distanció de sus históricos aliados políticos. 

Quizás el jefe comunal observe que en la anarquía existe una chance para un metódico como él. Mejor comunicador que ningún otro referente libertario natural, empieza a apropiarse del discurso de cambio extremo al que le suma ejemplos de gestión valorados por la gente, algo que no pueden mostrar quienes, como él, quieren ser candidatos a gobernador en el próximo turno calendario.

Sebastián Pareja tiene como valor fundamental su relación de confianza y compromiso con Karina Milei y sus más cercanos referentes, los primos Menem, “Lule” y Martín. Pero, conocedor de los entramados políticos, también sabe que quien arma no corona. Puede incidir, como lo hará, en el armado de todas las listas bonaerense, pero deberá tener preparada otra estrategia para frenar las aspiraciones del propio Valenzuela o José Luis Espert, ya proclamado por Milei como su elegido para reemplazar a Axel Kicillof.