Con algunas dudas, el Gobierno se alinea con María Corina Machado y apoya a su candidato para que pierda Nicolás Maduro
El Gobierno nacional seguirá con especial atención las elecciones de este domingo en Venezuela, luego de haber manifestado su apoyo a Edmundo González Urrutia, para derrotar al dictador venezolano Nicolás Maduro. Sin embargo, dentro del oficialismo aparecen, por lo bajo distintas, lecturas sobre los comicios en el país caribeño.
La líder de la oposición María Corina Machado publicó el viernes que había conversado con el presidente argentino Javier Milei y que le había expresado su apoyo su candidato para las elecciones de hoy. Hasta ese momento en el Gobierno casi q no hubo ningún apoyo contundente al González Urrutia. Sólo la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, había publicado en Instagram una imagen de la proscripta Corina Machado.
En señal de apoyo a la oposición, la ministra de Relaciones Exteriores, Diana Mondino, indicó: "Venezuela lleva 25 años en dictadura y con políticas socialistas empobrecedoras. Siendo el país con más petróleo del mundo, el 95% de la población es pobre".
Uno de los puntos que hacía ruido en Cancillería tiene que ver con que justamente González Urrutia no fue proscripto por el régimen de Maduro, a diferencia de Corina Machado y de Corina Yoris, y que entienden que "Maduro puede seguir manejando el país". "Si lo aceptó a este candidato, imagino que es porque saben que pueden voltearlo fácil", razonó una alta fuente del Palacio San Martín.
A través del control de los tribunales electorales, el chavismo vetó la candidatura de dos dirigentes opositoras al régimen, Machado y Yoris. Por eso el candidato con más chances de ganar terminó siendo González Urrutia, un diplomático que fue embajador en Argelia y Argentina, pero que no tiene votos propios si no es por Corina Machado.
A partir de ahí aparecen las sospechas de si realmente es un candidato fuerte para poder tomar el control de uno de los país con mayor cantidad de pobreza, con instituciones democráticas cuestionadas después de 25 años de un régimen que terminó con más del 90% de la población en la pobreza y millones de exiliados.
Otra de las lecturas que se desprende en funcionarios, de lo más escépticos, de Cancillería es que "la elección no va a cambiar demasiado la situación de Venezuela". "Irán y Rusia están muy metidos, que cambie Maduro no modifica nada, porque ya manejan puntos centrales del país", remarcó una fuente diplomática a MDZ.
Además, advierten que una eventual derrota de Maduro "daría una sensación de que se terminó el conflicto y perdería la atención internacional".


